7 de enero de 2012

Operativo Veracruz Seguro destapó corrupción, dice Solalinde Guerra


NORMA TRUJILLO BÁEZ
Aunque a muchos no les guste que el Ejército y la Marina estén en las calles desempeñando funciones policiales, el operativo implementado en Veracruz ha servido en la disminución de asaltos y secuestros a migrantes, señaló el coordinador de la Pastoral Social de Movilidad Humana en la zona Pacífico Sur de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Alejandro Solalinde Guerra. “El estado de Veracruz no fue capaz de hacer eso por el alto grado de filtración que tienen funcionarios públicos y porque realmente nunca hubo un deslinde de la administración anterior de su participación en las desapariciones de los hermanos centroamericanos”, aseguró.
En entrevista, el fundador del albergue de migrantes Hermanos en el Camino, localizado en el Istmo de Tehuantepec, refirió que a excepción de un secuestro que hubo en Medias Aguas, “no nos hemos enterado que haya habido otro, seguramente las personas que secuestraban están replegadas en algún lugar mientras se enfría Veracruz, porque todavía está caliente”.
El sacerdote católico sostuvo que la presencia de la Marina y el Ejército ha demostrado la gravedad de la corrupción que había y de la penetración de la delincuencia organizada en la función pública de la entidad veracruzana, porque hay una disminución de los asaltos y desapariciones de migrantes.
Esto da cuenta que el estado de Veracruz no fue capaz de hacer eso por el alto grado de filtración que tienen funcionarios públicos y porque realmente nunca hubo un deslinde de la administración anterior, “no se puede hablar de una página que se voltea nada más, de un maquillaje, aquí no ha pasado nada porque aquí sigue pasando desde el momento que sigue persistiendo la impunidad, están las fosas guardadas, si acaso se fueron algunas personas que son culpables de tanta desapariciones, pero no se ha investigado más, ni se ha responsabilizado a nadie”.
Así, dijo que en este año se inicia con un poco de incertidumbre, en primer lugar, por la situación de violencia que se vive en todos lados “porque no se ha realizado el reglamento, no se ha aclarado el estatus, porque siguen pasando migrantes y el contexto que vive el país no es nada halagüeño”.
Por otra parte, expuso que padece más persecución, “porque cualquier persona que habla desde la conciencia que tiene que decir lo que tiene que hablar, no es fácil, para todos no es cómodo y quisieran que no mencionáramos nada, pero tenemos que hacerlo en donde quiera que estén la violación a los derechos humanos, tenemos que hablarlo”.
Firme en su vocación expresó: “para eso me mandó Jesús, para eso me bautizaron y yo tengo que responder, por eso no tengo miedo, van dos demandas en mi contra y una detención ilegal –el 31 de diciembre fue retenido en la población de Nuevo Santiago Tutla, Oaxaca–, y van a seguir, Jesús nos lo advirtió, trabajar para él, trabajar para su reino iba a haber todo eso y yo lo hago con mucho gusto”.
Solalinde Guerra hizo una invitación a la personas de conciencia que se dicen creer en Cristo, católicos o evangélicos, que de veras hagan lo suyo, “que hablen, que exijan que cambien las cosas, es la única manera de ayudar a México, porque tenemos que fortalecer a las instituciones que están debilitadas por la corrupción, por la pérdida de la vocación y porque cada quien hace lo suyo y no lo hace con amor”.

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