19 de septiembre de 2014

CUENTOS COLORADOS

Por AURELIO CONTRERAS MORENO
La semana pasada volvió a la agenda mediática el tema de Francisco Colorado Cessa, el empresario veracruzano sentenciado a 20 años de prisión en una cárcel estadounidense por lavar dinero del narcotráfico con la compra de caballos pura sangre, y que fue uno de los contratistas de Pemex más favorecidos durante las administraciones federales panistas.

Pancho Colorado, como es conocido, fue entrevistado el domingo 24 de agosto, a petición suya, por el periodista Ciro Gómez Leyva en el reclusorio de Bastrop, cerca de Austin, Texas. Durante el encuentro, que se llevó a cabo en uno de los locutorios de la cárcel, el alguna vez poderoso y temido empresario tuxpeño clamó por su inocencia, juró haber sido obligado por la banda criminal de los Zetas a comprarles caballos pura sangre con su propio dinero, y se quejó de haber sido víctima de un juicio injusto y racista en Estados Unidos con el objetivo de decomisarle 25 millones de dólares que tiene depositados en un banco de Miami, así como dos aviones de su propiedad que están en Houston.

Aunque Gómez Leyva no inquirió fuertemente a Colorado Cessa, sí le sacó un dato revelador: aceptó haber financiado, “como muchos otros empresarios”, la campaña a la gubernatura de Javier Duarte de Ochoa en 2010, aunque de inmediato el convicto mostró su molestia por el cambio de tema planteado por el periodista, con un evasivo “eso qué tiene que ver”.

Pero tan sólo con esa escueta aceptación, Francisco Colorado echó abajo los deslindes de buena parte de la clase política veracruzana, que a partir de su entrega y aprehensión lo desconocieron y juraron nunca haberlo visto en su vida y mucho menos haber tenido tratos con él.

Uno de quienes lo negaron más de tres veces fue el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, quien durante la emisión del espacio radiofónico Noticias MVS con Carmen Aristegui de este 9 de septiembre, fue ligado no sólo a Pancho Colorado, sino a una red de protección a los Zetas en Veracruz durante su administración.

De acuerdo con la pieza periodística, por medio del Sistema de Transparencia del vecino país obtuvieron las versiones estenográficas de las declaraciones de cuatro testigos protegidos de la Fiscalía norteamericana, quienes describieron el modo de operación de los Zetas y señalaron Francisco Colorado Cessa “como su principal intermediario” y se menciona por su nombre a Herrera Beltrán.

Según esto, el 26 de septiembre de 2012, en una audiencia en la Corte de Distrito Oeste en la ciudad de Austin, un agente del FBI, Scott Lawson, involucró a Herrera con Colorado en estos términos: “estamos hablando aproximadamente de 2003 o 2004, Francisco Colorado se estableció como un intermediario entre Los Zetas y el gobierno de Veracruz. Ese dinero, se pagó al gobierno de Veracruz a través de Cessa, para darles libertad en el trasiego de drogas en el estado de Veracruz y, al mismo tiempo, como una manera de ayudar a Fidel Herrera a financiar su campaña como gobernador”.

Ya antes Fidel Herrera ha negado señalamientos similares –como seguramente lo hará en esta nueva oportunidad– alegando que el sistema de testigos protegidos lo que hace es darle carácter de veracidad a las declaraciones de delincuentes que con ello buscan evadir la acción de la justicia. Y no le falta razón.

Pero no es la primera vez que Herrera es vinculado con Colorado. En el ahora lejano 2007, en el cenit de su gestión como gobernador de Veracruz, en una columna publicada en Excélsior el 7 de marzo de aquel año, el periodista Jorge Fernández Menéndez hizo referencia a aquella fatídica carrera de caballos en la comunidad de Villarín, en la que resultó muerto uno de los lugartenientes de los Zetas y que significó el inicio de la espiral de barbarie asesina en Veracruz.

En aquella ocasión, Fernández Menéndez escribió: “en el fin de semana, en Veracruz se dio otro hecho peculiar. En una carrera parejera participaron tres caballos: uno de Monterrey, otro de Chiapas y un tercero de una cuadra de Paso Pital, una localidad cercana a Nautla, éste propiedad de Francisco Colorado, un hombre apodado Pancho Colorado. Su caballo empató con el de la familia Valdovinos de Chiapas y la gente de Colorado (que resultaron ser de los Zetas) comenzó una balacera que terminó con la muerte de dos personas y varios heridos. Uno de los muertos se ha especulado que podría ser el propio Heriberto Lazcano, el líder de los Zetas o uno de sus más cercanos lugartenientes, apodado el Z13. Francisco Colorado, fue uno de los principales contribuyentes a la campaña electoral del gobernador Fidel Herrera”.

Pese a ello, Herrera Beltrán sostiene que con Francisco Colorado “nunca tuve trato alguno”. Y cómo él, la mayoría de los políticos veracruzanos que recibieron favores, empleo y/o financiamiento del defenestrado empresario.

Que según son puros cuentos…colorados.


Twitter: @yeyocontreras

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