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18 de junio de 2017

LOS TURBIOS NEGOCIOS DE HERRERA Y DUARTE CON ODEBRECHT QUE LES DEJARON MILLONES DE PESOS


Por Gobernantes
El brazo ejecutor del gobierno de la República busca, afanosamente, a exfuncionarios y exservidores públicos del Estado responsables de haber recibido sobornos de parte de la transnacional brasileña Odebrecht, en aras de desviar la atención de los integrantes del actual gabinete federal que pudieran verse involucrados en el caso, y entre ellos estarían los exgobernadores de Veracruz Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa, bajo cuyos gobiernos ese consorcio recibió todas las facilidades para crear aquí empresas como Etileno XXI, en el sur de la entidad, con el cuento de que iba a generar “miles de empleos en beneficio de los veracruzanos”, y el Grupo Metropolitano de Agua y Saneamiento (Grupo MAS) que desplazó al Sistema Metropolitano de Agua y Saneamiento (SAS) ya, de por sí, en quiebra por el inmisericorde saqueo de sus recursos que se hizo por órdenes del nopaltepecano fiel y el cordobés arrimado –porque en realidad nació en el puerto de Veracruz-, y que cumplieron al pie de la letra exfuncionarios como Yolanda del Carmen Gutiérrez Carlín, y José “Pepín” Ruiz Carmona, entre otros, además de otras empresas enfocadas a la generación de energía eléctrica aprovechando la riqueza acuática de Veracruz en lugares como Jalcomulco y otros similares. 
Los que han seguido la investigación iniciada en Brasil con el nombre de Lava Jato, y han enfocado sus miras especialmente a Veracruz, asegura que aunque Odebrecht ha tenido oficinas en la Ciudad de México, “su corazón financiero está en Veracruz, en donde estableció su base de operaciones a partir de 2010, año en que empezaron a fluir los sobornos en México, según confesión ante una corte neoyorkina de altos ejecutivos de esa compañía. Toda esta trama descubierta señala que el arribo de Odebrecht a Veracruz ocurrió bajo el gobierno de Fidel Herrera Beltrán, que ya había viajado por lo menos un par de ocasiones a Brasil para dialogar directamente con Marcelo Odebrecht. Pero Fidel se vio desplazado de los reflectores cuando el anuncio de Etileno XXI y la firma del convenio para crear la empresa en el sur de Veracruz se hizo en Cancún, durante una visita del entonces presidente de Brasil, Luis Inácio “Lula” da Silva, y el entonces presidente Felipe Calderón no invitó a Herrera Beltrán quien, sin embargo, muy en su estilo chapucero hizo una ceremonia en Veracruz tiempo después para aparecer como el que había conseguido esa inversión multimillonaria para el Estado. 
Lo que pocos sabían es que para entonces Fidel había sido ya “tocado” con generosos sobornos en dólares para facilitar todo, y con el pretexto del “beneficio” para los veracruzanos, prácticamente regaló 200 hectáreas para construcción de Etileno XXI y empresas de apoyo. Sin embargo, la expansión de Odebrecht se dio durante la administración del sucesor de Herrera Beltrán, Javier Duarte de Ochoa, a tal grado que durante su infausto gobierno la transnacional brasileña creó y opera en Veracruz al menos bajo 14 nombres o razones sociales. Y curiosamente la incursión de Odebrecht, que financió campañas políticas en otros países a cambio de contratos de obra, ocurrió en plena campaña electoral en la que Duarte de Ochoa fue electo sucesor de Herrera Beltrán en la gubernatura; quizá ello explicaría el millonario gasto que se hizo en esa campaña que rayó en el insulto para millones de veracruzanos pobres. En mayo de 2010, el nopaltepecano fiel se reunió en Sao Paulo, Brasil, por primera vez, con Marcelo Odebrecht y con Roberto Ramos Prisco, hombre de todas sus confianzas. 
En esa fecha, Javier Duarte de Ochoa cumplía dos semanas como candidato del PRI a la gubernatura. Antes de ello, en abril del mismo año, el entonces gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, tuvo también su primer contacto con Odebrecht, y en una gira por Brasil, le expuso en qué tipo de proyectos podría participar la transnacional brasileña como construcción de carreteras y la ampliación del aeropuerto de Toluca. Una gente del grupo de Odebrecht, Eduardo de Melo Pinto, a quien se señala de esta involucrado en el pago de sobornos involucrado en el pago de sobornos a políticos brasileños, es señalado de ser fundador, director y apoderado en tres empresas establecidas en Xalapa, y que se asociaron desde 2013 con el gobierno de Javier Duarte de Ochoa para generar energía eléctrica, con permisos exprés otorgados por la administración de Enrique Peña Nieto ya como Presidente de la República. 
Duarte de Ochoa fue clave para que se concesionara por 30 años el servicio de agua de Veracruz a una filial de Odebrecht, el Grupo Metropolitano de Agua y Saneamiento (MAS), cuyo actual director es o era Javier Chuman Rojas, acusado de lavado de dinero en obras ejecutadas en el país africano de Angola, y que forman parte del proceso que se sigue contra el expresidente brasileño Luiz Inácio “Lula” Da Silva. 
Y también Duarte de Ochoa puso el agua potable del puerto de Veracruz y su zona conurbada, así como un proyecto de generación de energía eléctrica en Jalcomulco, La Antigua y Texolo, en manos de dos personeros de Odebrecht que ahora son acusados de sobornos y lavado de dinero en Brasil, y en Estados Unidos ha recibido la multa más grande de la historia por actos de corrupción, y asciende a 2 mil 600 millones de dólares. Odebrecht recibió de Duarte de Ochoa una concesión por 30 años para el servicio de agua para los municipios de Veracruz, Boca del Río y Medellín, y en esa operación también participa un consorcio catalán, Aguas de Barcelona, a través de un coinversionista llamado Interagbar de México. Y ambas instancias conformaron la firma Grupo Ambiental Pro Veracruz. ¿Cuánto se llevaron Fidel y Javier de parte de Odebrecht? Es algo que está por verse, si la investigación llega hasta el fondo…

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