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11 de marzo de 2018

LA VÍA ELECTORAL, UN ENGAÑO PARA EL PUEBLO


¡Por nuestros camaradas proletarios! ¡Resueltos a vencer! El insurgente  Página 33 

Cartas de la militancia

Pueblo y hermanos de armas queremos compartir como colectivo nuestros juicios sobre el fenómeno electoral que la maquinaria del Estado y los monopolios de la comunicación desvirtúan para engañar la consciencia de los explotados y oprimidos, he aquí nuestra opinión respecto al proceso electoral burgués.

En nuestro país, cada trienio o sexenio escuchamos y leemos en todos los medios de comunicación discursos de candidatos de los distintos partidos políticos oficiales que existen a nivel estatal y federal. Discursos que tienen como finalidad el llamado a la sociedad para depositar su voto en las urnas el día de las elecciones, granjearse la voluntad popular para seguir consumando la opresión y explotación capitalista.

El proceso electoral del 2018 se presenta desde la propaganda burguesa al pueblo de México y al mundo como democrático, en tanto que en nuestro país existen nueve partidos políticos oficiales a nivel federal PAN, PRI, PRD, MORENA, PT, PANAL, PES, MC Y PVEM. La realidad dicta lo contrario, es antipopular, por tanto, priva la democracia de la clase minoritaria de la sociedad, la burguesía.

En nuestro país es preciso mencionar que 125 millones de mexicanos aproximadamente conforman el total de la población y que de acuerdo con el Instituto Nacional Electoral (INE), en México existe un padrón de 87 millones de electores, que representa el 69 por ciento de la población total. Si a ello se agrega que, en las elecciones presidenciales de 2012, de un padrón de 79 millones sólo participó el 63 por ciento de los electores y para las elecciones realizadas en 2015 de un padrón de 83 millones solo participaron 39, equivalentes al 47 por ciento de los electores, es decir, en el sistema político electoral mexicano el abstencionismo pasó de 37% en el 2012 al 53% en 2015, significa que la junta administrativa carece de legitimidad popular, que se imponen gobiernos por la fuerza para mantener a la burguesía en el poder.

Las elecciones en el capitalismo obedecen a los intereses de la burguesía que detenta el poder, quien a través de los partidos políticos logra imponer sus designios y de esta manera, mantener la dictadura del capital. Los partidos políticos son parte del régimen, representan intereses de los diferente grupos oligárquicos, son parte de los instrumentos para ejercer la opresión.

La vía electoral ha demostrado ser una farsa de la democracia burguesa, un vil engaño para nuestro pueblo, a pesar de las falsas promesas que representó la "revolución democrática" a finales de los años 80, no tardó mucho tiempo para frustrar las ilusiones de quienes ingenuamente creyeron en la salida electoral para solucionar los problemas profundos del pueblo.

Sexenio tras sexenio surgen de nueva cuenta los partidos políticos que se declaran de izquierda, o de oposición que a diestra y siniestra tratan de convencer a la voluntad popular de ser una opción política para el pueblo mexicano, manejan el discurso de encausar las demandas populares por la vía civil pacífica y hacer "valer el derecho" del sufragio universal, pero todo es un engaño.

Ante la profundización de la crisis del régimen los personeros del capital instrumentan la candidatura independiente, se pretende con ello presentar al régimen opresor como una democracia participativa e incluyente, aparentan aperturas políticas para quienes desean ser partícipes del circo electoral; sirve también para legitimar un sistema electoral que ha decaído en su credibilidad frente al pueblo mexicano. Nada hay de nuevo en la propuesta de la candidatura independiente, intenta ahogar la voluntad popular de combatir en las urnas.

Del nivel de la crisis del régimen es el tamaño del derroche económico para apuntalar a la democracia burguesa, es el costo del proceso electoral amañado con una serie de maniobras para ocultar el abstencionismo que ha caracterizado a las dos elecciones anteriores. Se repetirá el voto coaccionado y la compra de conciencias.

La democracia burguesa con la farsa electoral mediatiza las demandas populares para no resolverlas; los personeros del capital envestidos en precandidatos justifican la barbarie del terrorismo de Estado y ofertan ante el amo oligarca formas de ejercer la opresión para salvaguardar los intereses del capital monopolista.

Para los explotados y oprimidos no hay alternativa política desde los marcos de la democracia burguesa porque esta es parte de la dictadura del capital, la alternativa ante una dictadura funcional al imperialismo es la organización popular en torno a la lucha armada revolucionaria para desarrollar la guerra popular contra el régimen. Reciban un saludo revolucionario camaradas de lucha, reciban nuestra invitación hermanos de clase y únansenos a esta revolución socialista que es de nosotros los explotados. Colectivo de núcleo de militantes “Práxedis Guerrero”


¡Por nuestros camaradas proletarios! ¡Resueltos a vencer! El insurgente  Página 33  

1 comentario:

  1. Excelente semblanza de lo que son las elecciones y la gran farsa de éstas.

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