La disputa por la candidatura de Morena a la diputación federal por el Distrito 16 comienza a subir de temperatura. Sin embargo, el debate no gira necesariamente en torno a propuestas, resultados o proyectos para resolver los problemas de la población, sino a los cuestionamientos que acompañan a varios de los perfiles que buscan abrirse paso en la carrera electoral de 2027.
Sidny Darían Escobar, hija del exsecretario de Educación de Veracruz, Zenyazen Escobar; Lourdes Juárez, exdiputada local; Nahum Álvarez Pellico, exalcalde de Ixtaczoquitlán; Irene Sedas López, síndica del Ayuntamiento de Córdoba; Juan Tress, actual diputado local, y Vania López González, exsíndica y actual regidora de Córdoba, figuran entre quienes formalizaron su registro como aspirantes a la coordinación distrital de Morena, posición que podría colocarlos en la ruta hacia la candidatura federal.
Se trata de seis nombres con antecedentes políticos distintos, pero que enfrentan una misma exigencia: demostrar que sus aspiraciones responden al interés ciudadano y no a la ambición de conservar, ampliar o heredar espacios de poder.
Porque una cosa es registrarse para competir bajo las siglas de Morena y otra muy distinta acreditar méritos, resultados y compromiso con la población. La militancia partidista no sustituye la rendición de cuentas, ni la cercanía con las cúpulas garantiza capacidad para representar dignamente a un distrito electoral.
LOS
CUESTIONAMIENTOS QUE ACOMPAÑAN A LOS ASPIRANTES
El negocio de la basura de Zenyazen Escobar y su hija Sidny Darian Escobar López, a través de la empresa Materiales Oconit, ha sido objeto de investigaciones y críticas debido a su operación del vertedero Los Colorines en Nogales, Veracruz. Este negocio ha generado ingresos millonarios, con tarifas de aproximadamente 350 pesos por tonelada y un volumen de residuos diario entre 2,000 y 2,500 toneladas. Sin embargo, también ha enfrentado acusaciones de corrupción y contaminación ambiental. La investigación ha revelado vínculos familiares y empresariales que han permitido a la familia Escobar operar sin ser sancionada por las autoridades. Sidny Darian Escobar, no solo hereda el apellido de un hombre controvertido, sino que también hereda la corrupción que conlleva este tipo de negocios.
Lourdes Juárez, exdiputada local, también tiene cuentas políticas pendientes frente a quienes cuestionan su desempeño legislativo. Sus críticos ponen en duda los resultados de su paso por el Congreso y consideran que su trayectoria debe evaluarse más allá de los cargos que ha ocupado. Si pretende avanzar en la carrera por una diputación federal, tendrá que responder con hechos: ¿qué iniciativas impulsó?, ¿qué gestiones realizó?, ¿qué problemas contribuyó a resolver y cuáles fueron los beneficios concretos para la ciudadanía?
Nahum Álvarez Pellico, exalcalde de Ixtaczoquitlán, tampoco puede quedar al margen del escrutinio público. Su gestión municipal ha sido objeto de cuestionamientos y señalamientos sobre presuntas irregularidades, asuntos que requieren documentación y respuestas claras. Su eventual aspiración federal obliga a revisar los resultados de su administración, la transparencia en el manejo de los recursos públicos y las explicaciones que haya ofrecido ante las críticas. Haber ocupado una alcaldía no representa, por sí mismo, una carta de presentación suficiente para aspirar a otro cargo.
En Córdoba, Irene Sedas López, actual síndica municipal, enfrenta el reto de acreditar que ha cumplido con las responsabilidades jurídicas y políticas inherentes a su encargo. Las críticas sobre su desempeño abren una interrogante legítima: ¿ha defendido con eficacia los intereses del Ayuntamiento y de la población? Antes de buscar una nueva posición, debería poder presentar resultados verificables de su gestión. La política no tendría que convertirse en una escalera para saltar de un cargo a otro sin que medie una evaluación pública del trabajo realizado.
El diputado local Juan Tress Zilli también debe responder a los cuestionamientos que se plantean sobre la posible relación entre sus actividades empresariales y sus responsabilidades como representante popular. La existencia de intereses privados no constituye, por sí sola, una irregularidad; el problema aparece cuando existen posibles incompatibilidades, conflictos de interés o decisiones públicas que pudieran beneficiar intereses particulares. La transparencia y la rendición de cuentas son indispensables para despejar cualquier duda y demostrar que el ejercicio legislativo está al servicio de la sociedad.
Por su parte, Vania López González, exsíndica y actual regidora del Ayuntamiento de Córdoba, además de figura vinculada al Partido Verde Ecologista de México, enfrenta críticas por su participación política en la administración municipal encabezada por el exalcalde Juan Martínez Flores. Sus detractores cuestionan su cercanía con ese gobierno y le atribuyen responsabilidad política por decisiones que consideran cuestionables. Si busca posicionarse para una nueva candidatura, el balance de su actuación pública y las razones de su participación en las decisiones municipales tendrían que formar parte de la discusión.
En todos los casos, la evaluación debe sustentarse en hechos, documentos y resultados, no únicamente en acusaciones o disputas entre grupos políticos. Pero tampoco puede exigirse a la ciudadanía que otorgue un cheque en blanco a quienes pretenden representarla.
MORENA Y EL RIESGO DE RECICLAR LOS MISMOS PERFILES
La presencia de estos aspirantes abre un nuevo frente de tensión dentro de Morena y pone a prueba la credibilidad de su discurso de transformación. El partido que prometió combatir los privilegios, desterrar las viejas prácticas y colocar al pueblo en el centro de las decisiones ahora debe demostrar que esos principios también se aplican al momento de seleccionar a sus propios candidatos.
La pregunta es inevitable: ¿se privilegiarán la capacidad, la honestidad, los resultados y el compromiso social, o volverán a imponerse los acuerdos entre grupos, las lealtades políticas y las relaciones personales?
El problema no consiste en que quienes ya ocuparon cargos públicos busquen continuar su carrera política. En una democracia, cualquier aspirante que cumpla los requisitos legales tiene derecho a participar. La cuestión de fondo es si cuenta con resultados que respalden sus aspiraciones y si está dispuesto a someter su trayectoria al escrutinio ciudadano.
En el Distrito 15, la exigencia debe ser concreta: que cada aspirante explique qué hizo desde los cargos que ocupó, qué resultados obtuvo, cómo respondió a las demandas sociales y qué propone para enfrentar los problemas de los municipios que integran esta demarcación electoral.
No bastan las fotografías con dirigentes, los discursos de lealtad partidista ni las promesas de continuidad. Tampoco es suficiente invocar la transformación mientras se evaden las preguntas sobre el desempeño individual y las responsabilidades públicas.
Morena tendrá que demostrar que su proceso interno no es una simple negociación para repartir posiciones entre grupos políticos. Si pretende convencer al electorado de que representa una alternativa distinta, necesita establecer criterios transparentes de selección, evaluar trayectorias y garantizar que sus aspirantes puedan rendir cuentas ante la sociedad.
De lo contrario, el riesgo será reproducir las mismas prácticas que el propio movimiento prometió erradicar: el reciclaje de figuras, la disputa por cuotas de poder y la utilización de los cargos públicos como plataforma para nuevas aspiraciones.
En el Distrito 16, la contienda no debería definirse por quién tiene más padrinos políticos, mejores conexiones o mayor capacidad de negociación dentro del partido, sino por quién puede demostrar resultados y ofrecer una propuesta seria para la ciudadanía.
Porque la diputación federal no es un premio a la lealtad partidista ni una recompensa por los servicios prestados a un grupo político. Es una responsabilidad pública. Y quienes aspiran a ocuparla deben entender que, antes de pedir el voto, tienen la obligación de explicar qué han hecho, qué dejaron pendiente y por qué merecen una nueva oportunidad.
.png)




