20 de octubre de 2026

LA GOBERNADORA DE BARRO


LA GOBERNADORA DE BARRO
Raymundo Riva Palacio
1ER. TIEMPO: Superación infame. Cuando nadie se imaginaba que habría un peor gobernador en Veracruz que Cuitláhuac García, llegó Rocío Nahle. Zacatecana de nacimiento, Nahle llegó a Veracruz hace más de 30 años sin mucho en el equipaje, encontrando una pequeña casa destinada a petroleros en Allende, la comunidad más importante de Coatzacoalcos.
Ingeniera petroquímica, empezó a trabajar en el complejo Pajaritos, pero no hizo raíces. Se hizo amiga de Roselia Barajas, una bióloga esposa de José Pablo Robles Martínez, un hombre amable, periodista serio y profesional, que durante años fue jefe de Redacción de El Heraldo de México y regresó a su tierra donde fundó hace 47 años el Diario del Itsmo. Los Robles Martínez fueron quienes le cambiaron la vida a Nahle, cuando Roselia le presentó a Andrés Manuel López Obrador hace unos 25 años, a quien había conocido en 1988 cuando acompañó al entonces candidato presidencial, Cuauhtémoc Cárdenas, que se detuvo en su casa en Coatzacoalcos para saludarlos.
Nahle comenzó una carrera política de su mano, convirtiéndose en una pieza incondicional, a quien, en pago, empoderó enormemente. Nahle no entendió que el poder desnuda a quien lo ejerce.
No se notó en la Cámara de Diputados, donde coordinó la bancada de Morena, pero empezó a revelarse como secretaria de Energía, responsable de la construcción de la refinería de Dos Bocas, que planeó su costo en ocho mil millones de pesos y terminó costando casi el triple, sin que haya llegado ni a la mitad de la producción que se prometió estaría en 2024.
No fue la capacidad técnica ni el talento político que presumía desde su paso por la Secretaría de Energía lo que la distinguió tiempo después cuando llegó a la gubernatura de Veracruz, sino una mezcla de soberbia, improvisación y desconexión con la realidad.
Desde que asumió la gubernatura, Nahle intentó construir un relato épico de sí misma: la ingeniera austera, la mujer de convicciones, la continuadora del proyecto lopezobradorista.
Pero la narrativa se fue desmoronando con la rapidez con que caen los puentes mal construidos en su estado. La gestión pública se volvió un campo de lealtades personales, favores políticos y decisiones erráticas.
Su relación con políticos de oposición, empresarios y, sobre todo, con periodistas, ha estado marcada por la confrontación pública, las acusaciones cruzadas y una disputa constante por la credibilidad.
Altanera y prepotente, ha seguido la línea marcada por López Obrador: cuando critican su gestión, ataca, insulta, amenaza. Nunca aceptes errores, no rectifiques, culpa al pasado, afirma que se trata de un ataque al movimiento. Lo ha seguido al pie de la letra, sin darse cuenta que, como le está pasando a López Obrador, llega el momento donde la palabrería y la propaganda ya no alcanza para tapar la incompetencia que ha exhibido la realidad. Y es entonces cuando viene el punto de retorno.
2DO. TIEMPO: Las sospechas de corrupción. Desde la campaña para la gubernatura de Veracruz hace dos años, la sospecha de corrupción ha perseguido a Rocío Nahle. Fue el empresario Arturo Castagné Couturier el que levantó la polvareda, al denunciar ante la Fiscalía General a la entonces candidata de Morena a la gubernatura, y a su esposo José Luis Peña, como presunta responsible de enriquecimiento ilícito al adquirir propiedades con un valor cercano a los 100 millones de pesos.
Castagné Couturier declaró a la prensa al salir de presentar la denuncia, que confiaba en la justicia mexicana. Pero nunca llegó. Durante la campaña también aparecieron presuntos depósitos de Nahle en el paraíso fiscal de Bahamas, que la entonces candidata desmintió, aunque lo hizo parcialmente, enfocando su respuesta al campo de la política, que cierta o falsa la documentación, quedó sembrada la duda de su integridad en el imaginario nacional. Le aparecieron propiedades en el extranjero, entre ellas un departamento en Manhattan, que ella negó que fuera suyo, pero que su equipo de seguridad le confirmó a la presidenta Claudia Sheinbaum que ese departamento en el lujoso Upper West Side que había tenido un costo de cerca de tres millones de dólares, sí era de ella.
Nada sucedió, otra vez. También se presentó una demanda de investigación en la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, por presunta corrupción y pagos ilegales a funcionarios mexicanos y extranjeros, y por presuntas cuentas a su nombre en Bahamas y las Islas Vírgenes. Aquello se quedó en el olvido.
La diputada María Elena Pérez-Jaén, presentó 35 denuncias penales en la Fiscalía General de la República, por presuntas irregularidades y desvíos millonarios por más de 530 millones de pesos en la construcción de la refinería de Dos Bocas, y una adicional en la Secretaría Anticorrupción, por inconsistencias e ingresos adicionales no comprobados por más de siete millones y medio de pesos, en sus declaraciones patrimoniales de 2019 a 2022.
Dos años y medio después, nada ha pasado. Lo último fue reciente. El periodista independiente Luis Chaparro, aseguró que el esposo de Nahle, estaba en la nómina de Iván Cazarín, apodado El Tanque, y que era el responsable de todo el sur y el sureste, de Coatzacoalcos a Chetumal, del Cártel Jalisco Nueva Generación. Según Chaparro, era partícipe de una red de enriquecimiento mediante el suministro de balasto para los trenes que ordenó contruir el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Eso se publicó hace casi dos semanas, y tampoco ha pasado nada. Nahle no tiene el teflón de López Obrador, pero sí el aura de impunidad que protegé y blinda a los miembros prominentes de la 4T.
3ER. TIEMPO: La jefa malhumorada. El boulevard Adolfo Ruiz Cortines es lo que ha dividido desde hace un año a Poza Rica entre lo que quedó mal y lo que está peor. Del boulevard al río Cazones, miles de personas sufrieron las consecuencias de las aterradoras lluvias que azotaron cinco estados en octubre del año pasado, aunque en ninguna parte como en Veracruz, donde las autoridades estatales colapsaron y las municipales nunca estuvieron.
En esas colonias de Poza Rica, el lodo tapaba todo. El agua estaba descompuesta. Los olores eran fétidos. La basura se acumulaba sobre la tierra mojada, donde había animales muertos porque se habían ahogado. A esas colonias, entre el boulevard y el río Cazones, nunca llegó la ayuda federal prometida. La maquinaria para limpiar y buscar la normalización de la vida cotidiana no alivió a las colonias más afectadas.
Las brigadas médicas, las únicas que operaron en el Poza Rica profundo aquellos días, tienen tiempo de haberse ido. Poza Rica se convirtió en el ícono de las consecuencias de la destrucción institucional de los últimos siete años y el empoderamiento de incompetentes en los gobiernos que dejó etiquetados el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Una de las máximas exponentes del desastre es Rocío Nahle, en Veracruz. Cinco horas antes de que colapsaran los servicios en Veracruz hace un año, la presidenta Claudia Sheinbaum recibió un informe de la Conagua alertándola de lo que venía. Buscó a la gobernadora, una, dos, tres veces, pero nunca se pudo comunicar con ella hasta que ya era demasiado tarde. Nahle se había tomado unos días en el norte del país, sin importarle la información sobre lo que se avecinaba en su estado.
Cuando la presidenta le reclamó, le salió respondona. La altanería común de Nahle extendió su brazo con la presidenta.
Al águila se le respeta, no se le rebate. Y cuando se hace para justificar su incompetencia, como fue en aquel momento, lo único que logra es ahondar el desprecio con el que la están tratando sus gobernados y provocar la ira de la presidenta.
La tragedia de cientos de familias desplazadas, caminos colapsados, y comunidades enteras incomunicadas no fue sólo producto de la furia de la naturaleza, sino del abandono sistemático de la infraestructura y de la falta de planeación.
Nahle llegó al poder con la promesa de eficiencia, y terminó ofreciendo propaganda. Habló de honestidad y juró transformar, pero ha terminado administrando el desastre.
Nahle no tiene la habilidad política ni el carisma para suavizar su autoritarismo.
Las tormentas han puesto en entredicho a la gobernadora y exacerbado las contradicciones que creo su forma de gobernar, como si fuera una prolongación de su oficina en Dos Bocas: con disciplina déspota, temperamento de jefa malhumorada, y la convicción de que la obediencia es más importante que la competencia.

SAMANTHA VICENTTINI: ENTRE LA POLÉMICA, LOS ATAQUES EN REDES Y LA RESISTENCIA POLÍTICA


Córdoba, Veracruz.

Por Desarmador Politico

En una época en la que la política parece reducirse a titulares estridentes, publicaciones replicadas y campañas de descalificación en redes sociales, el caso de Samantha Vicenttini Luna vuelve a colocar en el centro del debate el uso de las plataformas digitales como escenarios de confrontación política.

Ex candidata de Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Córdoba e integrante del Movimiento del Sombrero, Vicenttini Luna se encuentra nuevamente en medio de la controversia tras su detención en su domicilio y posterior liberación, hechos que provocaron cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades y dieron pie a diversas reacciones en el ámbito político y social.

Sus simpatizantes sostienen que su caso representa una muestra de resistencia frente a las presiones y los señalamientos que, aseguran, buscan debilitar su liderazgo. Desde esa perspectiva, su salida del penal de La Toma fue interpretada como un momento de reivindicación para quienes respaldan su participación dentro del movimiento.

Sin embargo, la polémica no terminó con su liberación. En redes sociales continúan circulando publicaciones y comentarios que cuestionan su trayectoria política, su vida personal y su desempeño profesional. Algunos mensajes recurren a descalificaciones personales e incluso a referencias sobre su entorno familiar y su salud mental, terrenos que poco aportan a una discusión pública seria y responsable.

La crítica política es legítima; la descalificación personal es otra cosa. 

Cuestionar la trayectoria de una figura pública, sus decisiones partidistas o su actuación como profesionista forma parte del debate democrático. Pero convertir las redes sociales en espacios de hostigamiento, donde se mezclan acusaciones, rumores y ataques a la vida privada, no contribuye a esclarecer los hechos ni a fortalecer la rendición de cuentas.

También resulta pertinente cuestionar el uso de grupos digitales para difundir contenidos ajenos a su propósito original, particularmente cuando se trata de espacios destinados a alertar sobre situaciones de riesgo. Si estos grupos terminan convertidos en plataformas de confrontación política o de ataques personales, su utilidad para la comunidad se desvirtúa.

En el caso de Samantha Vicenttini, sus seguidores defienden su permanencia en la vida pública y aseguran que continuará al frente de sus actividades políticas. Sus detractores, por su parte, mantienen sus cuestionamientos sobre su trayectoria y sus decisiones. En una democracia, ambas posturas pueden expresarse, siempre que las críticas se sustenten en hechos verificables y no en la difusión de señalamientos sin pruebas.

La discusión de fondo no debería limitarse a determinar quién publica más fotografías, quién replica más mensajes o quién consigue mayor repercusión en Facebook. La pregunta es si el debate político en Córdoba está dispuesto a abandonar la descalificación como método y regresar a la confrontación de ideas, trayectorias y resultados.

Samantha Vicenttini podrá ser cuestionada por su pasado partidista, sus decisiones y su actuación pública, como cualquier otra figura política. Pero también tiene derecho a que los señalamientos en su contra se examinen con seriedad, sin convertir su vida privada en munición para la confrontación digital.

Porque la fortaleza de un movimiento no se demuestra atacando a sus adversarios, sino defendiendo sus principios con argumentos. Y la credibilidad de la política no se construye a base de publicaciones virales, sino de hechos, responsabilidades y resultados.

Desarmador Politico

EL RECICLAJE POLÍTICO EN CÓRDOBA: LA NUEVA IZQUIERDA CON VIEJOS INTERESES


Córdoba, Veracruz. — Bajo el discurso de una supuesta renovación política, el equipo de la exalcaldesa Leticia López Landero vuelve a mover sus piezas en el escenario político de Córdoba. Ahora, algunos de sus integrantes encuentran en el Partido del Trabajo (PT) una nueva plataforma para mantener su presencia pública, buscar espacios de poder y negociar futuras candidaturas. 

Sin embargo, detrás de esta llamada nueva izquierda poco parece haber renovación ideológica. Lo que se observa es el reciclaje de personajes que, lejos de mantenerse fieles a una identidad partidista, transitan entre distintas fuerzas políticas de acuerdo con sus intereses y posibilidades de acceder al poder.

El fenómeno exhibe una de las prácticas más cuestionadas de la política mexicana: cambiar de siglas sin cambiar las formas, las lealtades ni las ambiciones. Hoy, integrantes del equipo de Leticia López Landero aparecen vinculados a distintas fuerzas políticas, entre ellas el PT, en una estrategia que despierta cuestionamientos sobre la congruencia de quienes ahora buscan presentarse como una alternativa renovadora.

En Córdoba, el pasado no se borra cambiando de partido. La administración municipal encabezada por Leticia López Landero durante el periodo 2017-2021 continúa siendo un referente obligado en el debate público sobre el manejo de los recursos municipales y las responsabilidades de quienes estuvieron al frente del Ayuntamiento.

Los señalamientos sobre presuntas irregularidades en aquella gestión y el papel de los organismos fiscalizadores, incluido el Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz (ORFIS), forman parte de una discusión que exige claridad, rendición de cuentas y resultados verificables. Cualquier responsabilidad administrativa o penal, desde luego, debe acreditarse por las vías legales correspondientes.

Por eso, el regreso de sus antiguos colaboradores al escenario político no puede pasar inadvertido. Los ciudadanos tienen derecho a preguntar qué cambió, cuáles son sus nuevas propuestas y qué garantías ofrecen de que no repetirán las prácticas que tanto se han cuestionado de administraciones anteriores.

La paradoja es evidente: mientras los partidos hablan de transformación, renovación y compromiso con el pueblo, en Córdoba resurgen viejos grupos que buscan acomodarse bajo nuevas banderas. El PT enfrenta así el desafío de demostrar si realmente apuesta por cuadros distintos y un proyecto propio, o si termina convertido en refugio para políticos que buscan prolongar su influencia.

Porque cambiar de partido no significa cambiar de historia. Y cuando los mismos personajes reaparecen con un discurso distinto, la pregunta es inevitable: ¿se trata de una verdadera renovación política o simplemente de una nueva oportunidad para seguir viviendo del poder?


Desarmador Politico

ORIZABA: DEL RUIDO DE LAS FÁBRICAS AL SILENCIO DEL DESEMPLEO


Orizaba: del ruido de las fábricas al silencio del desempleo

Por Notimendez
Tiempo al tiempo
Orizaba ya no tiene los mismos sonidos. Donde antes el ruido del progreso de las fábricas marcaba el ritmo de la vida cotidiana, hoy existe un gran silencio incómodo: el de la falta de empleos . La ciudad que en las décadas de los años 40 y 50 fue símbolo de progreso industrial en Veracruz, hoy enfrenta una realidad que obliga a sus jóvenes a mirar hacia fuera, a emigrar, a buscar lo que aquí ya no encuentran.

En aquellos años, Orizaba era sinónimo de trabajo. Las grandes fábricas textiles y cerveceras no solo generaban empleo, sino identidad. Había estabilidad, crecimiento y una clase trabajadora sólida que encontraba en la industria una vía de movilidad social. Las familias crecían con la certeza de que el esfuerzo tenía recompensa y que el futuro se construía en casa.
Hoy, esa historia parece lejana.

El problema del desempleo en Orizaba no es solo una cifra en reportes oficiales; es una realidad que se palpa en las calles, en los locales cerrados, en los jóvenes que terminan sus estudios sin encontrar un espacio laboral digno. La economía local, basada en el comercio y los servicios, no logra absorber la demanda de empleo formal, y mucho menos ofrecer condiciones competitivas.

La consecuencia es clara: migración.

Cada año, cientos de orizabeños —principalmente jóvenes— deciden abandonar la ciudad. Algunos parten hacia otras entidades del país; otros cruzan fronteras. No se van por gusto, sino por necesidad. Se van porque el Orizaba que alguna vez ofreció oportunidades, hoy se queda corto ante sus aspiraciones.

La comparación es inevitable y, para muchos, dolorosa. Mientras en el pasado la ciudad atraía mano de obra, hoy la expulsa. Mientras antes se hablaba de crecimiento industrial, hoy se habla de sobrevivencia económica. El contraste no solo es histórico, es profundamente social.

Sin embargo, la discusión no puede quedarse en la nostalgia. Idealizar el pasado tampoco resuelve el presente. La pregunta urgente es: ¿qué se está haciendo para revertir esta tendencia?
El reto es enorme. Implica atraer inversión, fomentar nuevas industrias, apostar por la innovación y fortalecer la educación vinculada al mercado laboral. Pero también requiere voluntad política, visión a largo plazo y, sobre todo, reconocer que el problema existe.

Orizaba no puede seguir viviendo de su pasado industrial mientras su presente se vacía de talento.

Porque cuando una ciudad pierde a su gente, pierde también su futuro.

POSICIONAMIENTO LEÍDO EN EL CONGRESO DEL ESTADO DE MICHOACÁN: ODIO, RACISMO, DISCRIMINACIÓN, SEGREGACIÓN Y PRO FASCISMO



El verdadero rostro de Alfonso Martínez Alcázar que trata de ocultar tras el telón del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM)

Desde el 1 de octubre del presente, el presidente municipal de Morelia, con el falaz argumento de “proteger” a Morelia, desplegó un operativo policíaco que instauró un Estado de Excepción en el Centro Histórico de Morelia, al tiempo que desató una campaña de odio, racismo, discriminación y segregación contra el FNLS con el pretendido objetivo de impedir que instalemos un plantón en la plaza pública Melchor Ocampo, y llevemos a cabo una JORNADA NACIONAL DE LUCHA A 534 AÑOS DE RESISTENCIA INDÍGENA Y POPULAR POR: JUSTICIA, LIBERTAD, PRESENTACIÓN CON VIDA Y EL DERECHO A LA PROTESTA.

Durante décadas hemos desarrollado esta jornada de lucha en el contexto del 12 de octubre, que para nosotros es Día de Resistencia Indígena y Popular, un mes para dar a conocer las injusticias sociales, la marginación que persiste en las comunidades indígenas y campesinas, colonias populares y sectores marginados del pueblo, al tiempo que promovemos el rescate de la cultura, el arte y tradiciones de los pueblos originarios desde una perspectiva independiente y socialista.

Esta decisión tomada por Alfonso Jesús Martínez Alcázar, constituyen medidas de corte fascista que han suprimido derechos constitucionales, libertades políticas y democráticas conquistadas en siglos de luchas emancipadoras del pueblo mexicano.

A través de cercos policiacos, la persecución, hostigamiento y represión, se han conculcado libertades fundamentales de indígenas, campesinos, artesanos, colonos y sectores sociales que integramos el FNLS, pero también de todo el pueblo que acude a la capital del estado de Michoacán, ya sea por motivos de trabajo, recreativos, o a resolver trámites de diversa índole, lo que constituye un atentado a las Garantías Constitucionales que establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Se ha recurrido a la calumnia, la mentira, la distorsión de la realidad y la criminalización de la protesta para desestimar las legítimas y justas demandas del FNLS y justificar dichas medidas pro fascistas que socaban el espíritu del Garantismo Constitucional. Todo sustentado en una campaña de odio, racismo, discriminación, segregación y criminalización de la protesta.

En este mes de octubre y tras el telón del Festival Internacional de Cine de Morelia, (FICM) que se realiza en la capital michoacana, se han reprimido diversas manifestaciones de protesta, entre ellas, el 1 de octubre mediante un cerco policiaco y un estado de Sitio, se nos imposibilitó al FNLS instalar el histórico plantón en la plaza pública Melchor Ocampo, el 2 de octubre, la histórica marcha que conmemora la masacre del 2 de octubre de 1968 fue descarrilada y en un hecho inédito fue impedida de arribar a Palacio de gobierno, el 4 de octubre se nos impuso un cerco policiaco en el monumento a Lázaro Cárdenas para suprimir una marcha del FNLS que tenía como fin llegar a palacio de gobierno para solicitar audiencia con el Gobierno del estado, el 12 de octubre en un acto por demás racista, discriminatorio e intolerante, se cercó y encapsuló la marcha del FNLS en el contexto del 12 de octubre, Día de Resistencia Indígena y Popular, y pese que había un amparo de por medio, la Policía Morelia desacató el mandato judicial e impidió el libre tránsito frente al Poder Judicial de la Federación (PJF), el 15 de octubre los normalistas de la Escuela Normal Rural “Vasco de Quiroga”, (ENRVQ) también fueron “contenidos” para que su marcha arribara a Palacio de Gobierno, el 16 de octubre fue brutalmente reprimida la marcha de la Escuela Normal Indígena de Michoacán (ENIM), el 17 del mimo mes, por enésima ocasión fue cercada y reprimida a la altura del Monumento Ecuestre a Morelos, una marcha del FNLS que partió del PJF, con rumbo a la Palacio de Gobierno.

El odio, el racismo, la discriminación, la segregación, la intolerancia y la criminalización de la protesta, han sido el credo y proceder de Alfonso Jesús Martínez Alcázar del primero de octubre a la fecha. El hostigamiento, la intimidación, la amenaza, la represión y los insultos de odio y racismo, han sido la respuesta a nuestras demandas.

Hechos que confirman que las medidas policiales y políticas tomadas por Martínez Alcázar, son violatorias de los derechos humanos, contravienen el espíritu Garantista de la Constitución, son racistas, discriminatorias, segregacionistas, profundamente antidemocráticas y descaradamente pro fascistas, lo que constituye una amenaza a todo el pueblo, porque hoy somos nosotros el FNLS, mañana será cualquier ciudadano que no comulgue con las ideas y pensamiento de dicho gobernante.

DENUNCIAN NEPOTISMO, COMPADRAZGO, AMIGUISMO, INFLUYENTISMO Y PRIVILEGIOS EN AYUNTAMIENTO MORENISTA DE TRES VALLES


Aunque en Morena se llenan la boca diciendo que acabaron con las lacras de la política, como el nepotismo, el compadrazgo, el amiguismo, el influyentismo y los privilegios, lo cierto es que en los hechos esas prácticas están vivitas y coleando entre los morenistas que ocupan cargos públicos. 

Prueba de ello es lo que ocurre en el ayuntamiento de Tres Valles, en donde el alcalde de Morena José Juan Gallegos Cárcamo se ha despachado con la cuchara grande en la asignación de cargos municipales y salarios para sus compadres y los familiares y amigos de sus compadres. De acuerdo con el testimonio de trabajadores municipales que pidieron el anonimato, en el Ayuntamiento se registra una serie de irregularidades. Citan el caso de Héctor Hernández, quien funge como director de Obras Públicas, cuya hermana despacha en la Dirección del DIF Municipal, mientras que su sobrina Abigail está adscrita a la misma Dirección de Obras Públicas. De igual forma, mencionan a Gilberto Hernández Ruiz, director de Servicios Públicos Municipales, de quien señalan formó parte de la corporación de la Policía Federal y hoy registra un súbito cambio en su situación económica, al señalar que actualmente se mueve en un costoso vehículo Jeep. 

El caso es que la ciudadanía de Tres Valles desconfía de los antecedentes partidistas de quienes gobiernan actualmente el municipio, especialmente cuando se cuestiona la permanencia de prácticas asociadas con otras fuerzas políticas. La pregunta que incomoda en Tres Valles es inevitable: ¿De verdad llegó una nueva forma de gobernar o solamente cambiaron los colores del ayuntamiento? Por lo anterior, el alcalde Gallegos Cárcamo tiene la oportunidad de transparentar nombramientos, perfiles profesionales, declaraciones de intereses, porque el ayuntamiento no es patrimonio de ninguna familia, de ningún compadre ni de ningún grupo político. “Es una institución que debe servir a todos los habitantes de Tres Valles”, afirman los inconformes, quienes pidieron transparentar la trayectoria e ingresos de los funcionarios públicos.

Gobernantes.com

ANILÚ, LA 4T NO TE DEBE NADA


Por Iván Calderón
PERFILANDO #columna #Veracruz
Anilú Ingram parece haber entendido muy rápido cómo buscar candidaturas en MORENA. Lo que todavía no termina de entender es que la cuarta transformación no le debe ninguna.
Ni una alcaldía por haber dejado al PRI. Ni una diputación por haber renunciado al Infonavit. Nada, absolutamente nada.
Le explico.
La información con la que cuento apunta a Anilú como promotora de las versiones en la aldea veracruzana sobre un supuesto enfrentamiento entre Rocío Nahle y Citlalli Hernández.
Y ese pleito que pretende vender no existe.
Lo que circula es una historia muy conveniente para quienes necesitan explicar sus dificultades políticas culpando a la gobernadora. Una narración donde hay imposiciones, rebeldías y hasta conversaciones privadas reproducidas con una precisión que ya quisieran para presentar las pruebas.
Caray. Conocen los diálogos, pero no muestran las encuestas.
Porque también hablan de aspirantes en segundo y tercer lugar. ¿En qué distritos? ¿En qué estudios? ¿Con qué resultados?
Ahí se acaba la exclusiva.
A Anilú le salió lo comentócrata. Pero quien aspira a representar a un movimiento debería tener algo más que aportar que versiones sobre sus supuestas fracturas.
Y antes de que quieran presentar esta observación como una injusticia contra una recién llegada, conviene abrir el archivo.
Anilú fue delegada de Sedesol en Veracruz durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, entre 2016 y 2018. Fue diputada federal del PRI de 2018 a 2021. También fue diputada local y presidió el Congreso veracruzano.
El PRI le dio espacios, responsabilidades y una carrera política.
En diciembre de 2023 renunció a ese partido. En enero de 2025 ya buscaba la candidatura de Morena a la alcaldía de Veracruz. No la obtuvo, ni la obtendrá jamás. Después, estuvo al frente de la delegación del Infonavit y este primero de octubre renunció para buscar una diputación federal.
Pero lo que no dice que se fue de Infonavit por la puerta de atrás.
Vaya facilidad para encontrar siempre una siguiente aspiración.
Lo difícil, por lo visto, es aceptar que los demás también tienen trayectoria, trabajo y derecho a competir.
Porque mientras Anilú construía su carrera en el priismo, había personas sosteniendo a MORENA sin delegaciones federales, sin curules y sin las ventajas de pertenecer al partido que entonces gobernaba.
Esa militancia merece respeto. No puede quedar reducida a público de bienvenida cada vez que alguien cambia de camiseta y llega preguntando por las candidaturas.
Tampoco se trata de cerrarles la puerta a quienes vienen de otros partidos. Se trata de recordarles que entrar no les da derecho a pasar por encima de quienes ya estaban.
Y menos a convertir una aspiración personal en un problema que supuestamente debe resolver la gobernadora.
Rocío Nahle no tiene por qué cargar con las expectativas electorales de Anilú. Citlalli Hernández tampoco tiene por qué aparecer como personaje de una trama útil para sus intereses.
Si Ingram quiere competir, que explique qué hizo, y qué resultados dejó y porque abandonó la delegación con serios señalamientos en su contra.
Anilú: Morena no te debe nada. Entiéndelo.
Ni una alcaldía que no conseguiste, ni una diputación por adelantado.
Mucho menos una candidatura por querer andar jugando a la injuria y a la tenebra y queriendo filtrar golpes contra la Gobernadora.
Eso, tal vez funcionaba en las épocas del PRI, pero ahora ya son otros tiempos.
Fin.
@IvanKalderon