12 de febrero de 2019

AMLO PARA EN SECO A FELIPE CALDERÓN POR QUERER DEBATIR EN CONFERENCIA ¡LO DEJÓ CALLADO!


Se estrenó el 5 feb. 2019
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El expresidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, retó este lunes a Andrés Manuel López Obrador a debatir públicamente sobre los patrimonios de ambos políticos. Y este martes el presidente ya le contestó al exmandatario Calderón.

"Yo no voy a debatir con el expresidente, yo lo único que dije es que expresidentes, porque también lo hizo Zedillo, el caso de Zedillo lo tengo que plantear porque yo siempre digo lo que pienso, soy presidente y tengo que cuidar la investidura, pero no creo que deba callar como momia, no se vio bien, no es ético, Zedillo promueve la privatización de los ferrocariles, termina su trabajo y se va a trabajar a una empresa. En el caso de Felipe Calderón, tiene relaciones con las empresas extranjeras, como una empresa que no voy a mencionar su nombre, termina su mandato y se va de consejero de esa empres, ¿está bien eso? les pregunto a ustedes, no, entonces para que no vuelva a pasar, y que no se moleste, que no se disguste, le ofrezco disculpas, pero es que se les pasó la mano, eso no puede suceder", respondió AMLO.

Incluso, bromeó con los reporteros y aseguró que si Calderón se presenta a la conferencia mañanera, son los medios de comunicación los que tendrían que tener cuidado.

El titular del Ejecutivo dijo que si bien no es un asunto ilegal el que un expresidente trabaje para una empresa luego de concluir su mandato, un exmandatario tiene información privilegiada sobre la situación del país y por ende puede tomar ventaja de estos datos.

"Un presidente tiene toda la información estratégica del país, por su cargo establece relaciones, entonces si no es ilegal, es inmoral. Esas cosas ya no deben seguir sucediendo y no quedarnos callados, porque acabar con la corrupción no es solo a quienes cometen actos corruptos. Antes los corruptos ni siquiera perdían su respetabilidad, se dedicaban a saquear y seguían siendo fulano o mengano. ¿Quiénes eran los rateros? los que se robaban un cilindro de gas o pan y los de arriba, los de cuello blanco eran señores que se les tenía que rendir hasta pleitesía, eso ya cambió, ya no se puede eso, y no es nada personal, es decir esto porque tenemos que acabar con esas prácticas", agregó López Obrador.

Y sí, Calderón respondió nuevamente al presidente, esta vez agradeciendo la disculpa.

Esto, luego de que Felipe Calderón, en entrevista con Joaquín López-Dóriga para Radio Fórmula, respondiera a un comentario que hizo AMLO este lunes respecto al trabajo que tuvo Calderón Hinojosa luego de dejar la Presidencia de México.

"Yo invitaría al presidente de la República, le pediría que me permita platicarle personalmente y que dialoguemos sobre estos temas ahí en el despacho de Palacio Nacional o que tengamos un debate público en la televisión o en una de sus mañaneras, con mucho gusto, para hablar de los patrimonios personales y de las fuentes de ingreso tanto de él como de la mía. Yo tengo acreditado desde la primera vez que fui servidor público en 1985, todas mis declaraciones patrimoniales, todas mis fuentes de ingreso, todas mis declaraciones fiscales, son públicas porque vivo de mi trabajo, porque nací y fui educado para vivir del trabajo honesto y si yo recurro y trabajo para una empresa es porque necesito trabajar, lo hago sin violar la ley", dijo el expresidente Calderón Hinojosa.



9 de febrero de 2019

TERRORISTA VENEZOLANO INVITADO POR SENADORES DEL PAN PARA CRITICAR AL GOBIERNO MEXICANO ¡YA NI LA CHINGAN LOS TRAIDORES A LA PATRIA!

El día de ayer, el grupo parlamentario del Partido Acción Nacional (PAN) le dio la tribuna al activista venezolano de origen palestino Lorent Saleh, quien aprovecho el espacio para exigir al gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador que apoye el golpe de estado promovido por el político opositor Juan Guaidó.


Por ello fue confrontado por el académico español Abraham Mendieta, quien fue cofundador del partido Podemos y actualmente funge como asesor de Morena, quien manifestó como intolerable que un extranjero –como él mismo- venga a exigir a un gobierno soberano que apoye un golpe de estado; razón por la que fue acusado de ‘atacar verbalmente’ a Saleh.
Sin embargo, cabe preguntar ¿quién es Lorent Saleh, quien ha recibido premios por su activismo en favor de los derechos humanos y, sin embargo, fue expulsado de Colombia por razones de seguridad? El joven ‘activista’ es el dirigente de una organización conocida como Operación Libertad, la cual ha estado vinculada a manifestaciones en contra de los gobiernos de Chavez y Maduro.
Su actividad en Colombia también resulta sospechosa, ya que se relacionó con políticos y organizaciones de extrema derecha. En 2013 se presentó en la fundación del movimiento neonazi ‘Alianza Nacionalista por la Libertad’, a quienes ofreció ayuda mutua para evitar que el ‘castro-chavismo’ se instalara en dicho país.
Posteriormente fue expulsado de Colombia, acusado de falsificar documentos, tanto para reclutar reventadores para manifestaciones violentas en Venezuela como para ingresar en la Escuela Superior de Guerra de ese país.
Sin embargo, la parte más reveladora de Saleh fue cuando se hizo público un video -que mostramos abajo- en el que relataba su plan para sumir a su estado natal, Táchira, en el caos con una serie de atentados terroristas, que incluían dinamitar un puente fronterizo, así como oficinas gubernamentales y centros de entretenimiento en la ciudad de San Cristóbal; asegurando que ya contaba con los explosivos para realizarlo.
Así que, queda en el aire la pregunta: ¿quién es realmente Lorent Saleh? ¿el activista premiado por la Unión Europea por su sufrimiento? ¿o el terrorista que ofrece su ayuda a políticos de derecha y grupos neonazis en otros países?
Con información de Contrapunto y El Espectador.


UN EXTRANJERO TRAÍDO POR LOS SENADORES DEL PAN DENTRO DEL RECINTO OFICIAL DEL SENADO PARA QUE TOME EL MICRÓFONO INTERVIENE ¡¡¡SE LE DEBE DE APLICAR EL ARTÍCULO 33 CONSTITUCIONAL POR INTERVENIR Y CRITICAR AL GOBIERNO MEXICANO Y A LOS PANISTAS PROCESARLOS POR TRAICIÓN A LA PATRIA…

VINCULAN A PROCESO A UNO DE LOS ABELLA QUE AGREDIÓ A EMPRESARIO CORDOBÉS


El fiscal que lleva este asunto ya hizo una acusación con material probatorio que traduce en el soporte que se va a tener en la audiencia intermedia, ahora está presentando una acusación por el delito de agresiones dolosas calificadas, está pidiendo una pena de 10 años de prisión”, explicó el abogado. La acusación dentro del proceso penal 179/2018 es por el delito de lesiones dolosas calificadas en agravio de Jorge Manuel San Martín Muguira. De acuerdo con el Código Penal vigente del Estado de Veracruz la pena de libertad consiste en 10 años de prisión y multa de 80 días de salario vigente en la zona y época de hechos, es decir, la multa ascendería a unos 7 mil pesos.

Cabe recordar que la agresión ocurrió el domingo 12 de agosto del 2018 a las 9 de la noche, quien se encontraba en Los Portales en compañía de un amigo. Carlos Guraieb Abella, llevaba un guardaespaldas cuando atacó a Jorge San Martín Muguira, y la agresión ocurrió frente a los comensales que cenaban en el restaurante, según un video que circula en las redes.

Los Abella son una familia de empresarios de Córdoba, Veracruz, propietarios de un pasquín llamado “buen tono” mediante el cual difaman y calumnian a empresarios, comerciantes, funcionarios y a políticos, pero también agreden verbal y físicamente quien les caiga mal...

Agresión de Carlos Guraieb contra Jorge San Martín Muguira


DICE RUIZ MASSIEU QUE PRI VIGILARÁ QUE AMLO CUMPLA COMPROMISOS


La presidenta nacional del PRI, Claudia Ruiz Massieu, en una reunión con los dirigentes y secretarios generales de los comités estatales del partido, se comprometieron a evaluar “el cabal cumplimento de cada una de las promesas” del próximo gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y a ser una oposición constructiva, objetiva y crítica.
Los priistas reiteraron la evaluación del cumplimiento de cada uno de los compromisos asumidos por el presidente electo, asegurando que mantendrán su cohesión y actuarán como un solo bloque, en defensa de los derechos de la gente, de forma crítica, constructiva y firme.
Ahora resulta que el partido que impuso el proyecto neoliberal y que abrió las puertas a los extranjeros para saquear las riquezas nacionales, que simulo sacar a adelante el país y robaron las arcas del erario público de las entidades federativas, que pervirtieron la política clientelar y corrupta, dice ahora que vigilaran que cumpla Andrés Manuel López Obrador.
¡Hágame usted el favor!

AL LIDER DEL PT NO LE DAN CHAMBA Y... TRAICIONA A MORENA Y A VERACRUZ


AL LIDER DEL PT NO LE DAN CHAMBA Y... 

El diputado del PT bajo las órdenes del coordinador estatal Vicente Aguilar Aguilar, voto a favor del fiscal de Veracruz Jorge Winckler, , para que no proceda el juicio político… el PT y PES, aliados de MORENA en el pasado proceso electoral, hoy en el Congreso del estado de Veracruz se sumaron a los diputados del PAN y PRI; para que con 19 diputados locales lograr que no hubiese una mayoría calificada... era de esperarse, debido el cenecista priista Vicente Aguilar Aguilar esperaba que Cuitláhuac García le diera chamba en palacio de gobierno, pero no lo tomaron en cuenta, por eso le dio instrucciones al diputado local del PT, por cierto también es su familiar, para que le diera la espalda a los diputados de MORENA...

Oportunista la acción de los que hoy detentan el membrete del PT en Veracruz, no les interesa lo mejor para los veracruzanos, les interesa tener chamba y lana en sus bolsillos, sin importar unirse para ello con el PAN o con el PRI en el Congreso del Estado... de Gonzalo Valladares del PES ya se sabe que sus 30 años de militancia dentro del PRI no los olvida y lo hace hacer alianzas con el PRI...mientras los diputados locales veracruzanos sigan viendo sus propios intereses, los veracruzanos vamos a seguir esperando a que llegue un fiscal que si trabaje para los veracruzanos...

EL EXPRESIDENTE URUGUAYO JOSÉ "PEPE" MUJICA CREE QUE LA CRISIS DE VENEZUELA PLANTEA UNA DISYUNTIVA DRAMÁTICA: "PAZ O GUERRA"

Y afirma que la fórmula para evitar el camino de las armas pasa por elecciones generales en el país, con un fuerte monitoreo internacional que garantice la participación de todas las corrientes políticas.
Según Mujica, Estados Unidos está dispuesto a intervenir en Venezuela en el marco de su pulso geopolítico con China y para impedir que el gigante asiático controle el petróleo del país sudamericano.

FOTÓGRAFO ESTADOUNIDENSE SECUESTRADO EN CÓRDOBA VERACRUZ NARRA SU SECUESTRO POR BANDAS DEL CRIMEN ORGANIZADO DEL NARCOTRÁFICO


Un fotógrafo secuestrado en México, primera parte.

El cartílago que conecta mis costillas con mi esternón está muy magullado después de que un bastardo me golpeó en el pecho con la culata de un AK-47.
Autorretrato del autor, tomado en el oeste de Nueva York.

Me vi obligada a pararme contra una pared y mi espalda recibió un golpe tan fuerte como mi caja torácica. Hay una quemadura directa a través de mi pecho hacia mi columna vertebral y Advil no la toca. Tampoco el tramadol.
Hay una costra en la parte superior de mi cabeza donde los mismos bastardos o uno de sus bastardos cohortes metieron el cañón de una pistola de 9 mm en mi cuero cabelludo, diciendo que iba a sodomizarme, matarme, cortarme los labios, los dedos y la polla .
Crecí con pistolas. Yo tengo armas. Nunca antes me habían golpeado con armas. Docenas de palizas con docenas de armas. Y los puños. Y pies. Y las palabras. Las armas apuntaban a mi cabeza. Armas atrapadas en mis costillas. Armas puestas en mi boca. Pistolas para juegos interminables de la ruleta rusa. Si solo tuviera mi revólver ... Pero no lo hice.
¿Y qué testículo quería disparar, la izquierda o la derecha?
Mi mandíbula no se mueve como debería y duele todo el camino hasta mi oído interno cuando intento dormir. Eso vino de ser pateado en la cara por otro miembro de ese grupo de escoria de estanque del cártel de las drogas que llevaba botas de punta de acero, una patada que también me libró de algunos dientes más. Como si tuviera algo de sobra.
Los cortes en mis muñecas después de haber sido esposado demasiado apretado durante mucho tiempo han comenzado a desaparecer, pero las lesiones en mi psique están empezando a aparecer.
Tengo pesadillas Estoy siendo perseguido. Necesito un taxi desde West Palm Beach hasta Homestead, Florida, para escapar de los asesinos del cartel de la droga. Estoy con mi ex novia o alguna otra mujer. Nunca está claro. Pero el pánico fluye como mercurio frío en mi sangre y cuando me despierto puedo sentirlo en mis venas mientras mi corazón late con fuerza y ​​el sudor corre por mi cara. Me despierto sintiéndome como Martin Sheen en la escena de apertura de Apocalypse Now.
Casi un mes después de ser secuestrado en Córdoba, Veracruz, junto con una amiga, estoy en la casa de mi hermano en el oeste de Nueva York. En el exterior el césped está cubierto de nieve. El cielo gris pizarra promete que a pesar de nuestro optimismo, el invierno no está casi terminado. De hecho, el pronóstico para esta noche exige una lluvia helada. Los estantes de mi habitación están llenos de libros sobre arte contemporáneo, así como algunos sobre el Holocausto y otros temas sombríos que nos dejaron cuando murió mi padre, todos los cuales parecen apropiados.
Mi padre habría desaprobado los riesgos implícitos en mi trabajo fotográfico, que me lleva a algunos de los lugares más peligrosos del mundo: San Salvador, Ciudad de Guatemala y, por el momento, el sur de Veracruz. Pero él habría admirado en secreto el espíritu de lo que hago. Un pintor, a menudo decía que los pinceles eran sables para cortar y matar todo el mal en el mundo. Dijo que una cámara podría ser un "juguete barato" o un arma para hacer del mundo un lugar mejor.
No fui secuestrado por mis fotografías, que yo sepa. Pero no estoy tan seguro. Mi trabajo se centra en las personas y su lucha por sobrevivir en un mundo cada vez más cruel. Eso me ha puesto directamente en la mira de gobiernos, pandillas y carteles. En primer lugar, nadie quiere contar las historias de personas marginadas. En segundo lugar, un hombre con una cámara que se encuentra en tres de los países más peligrosos del mundo, México, Guatemala y El Salvador, a menudo se confunde con algún tipo de espía. Escapé por poco del esfuerzo de los miembros de una pandilla salvadoreña para matarme en 2012. Y he forzado "reuniones" con jefes de cartel en toda la región, pacientes, hombres poderosos que me dieron la oportunidad de explicar quién era y qué era. Deambulando por sus bares, en su territorio, con una cámara. Nunca he revelado sus identidades ni he discutido esas reuniones. Yo nunca ratificaría. Como dijo Bob Dylan: "Para vivir fuera de la ley, debes ser honesto". Mis fotos no son ilegales, pero se recolectan en lugares que existen fuera de la ley.
Una niña menor de edad que trabaja como prostituta en un bar en el centro de Córdoba, Veracruz. Fotografía de John Sevigny.
El secuestro fue un caso de identidad errónea, dijeron más tarde. Pero primero me acusaron de matar a alguien llamado Carlos. Justo cuando conociste a Carlos? ¿Y es que cuando decidiste matar a Carlos? Él tenía una familia, ya sabes.
"¿Quién diablos es Carlos? De hecho, a la mierda Carlos.
Esa pregunta me ganó la culata del rifle a las costillas.
Acusaron a mi amiga de matar a una lesbiana llamada Cristina de Ciudad Juárez. Me acusaron de financiar la venta de drogas en Córdoba a pesar de que no había drogas ni dinero en la casa de mi amigo, y además de secuestrarnos, los malditos lo robaron todo. Tenía once dólares en mi cuenta bancaria y acababa de comprar dos libras de mandarinas, que serían nuestros alimentos básicos empobrecidos durante unos días.
Aquí es cómo la cosa se fue abajo.
El 8 de enero de 2019, estaba en la casa de mi amiga y, a veces, asistente de fotografía en el lado de Córdoba, a pocas puertas de un matadero. Había estado viviendo en un hotel en la Ciudad de México cuando ella me sugirió que me quedara con ella en Veracruz de forma gratuita.
"¿Recuerdas cómo llegar aquí?", Me preguntó antes de que yo abordara un autobús para el viaje de cinco horas pasando Puebla a Córdoba. Está justo al lado del matadero. Así que ten cuidado. Aquí matan animales como tú, maldito animal.
Su sentido del humor es maravilloso, pero fue trágicamente profético. Ambos estuvimos muy cerca de morir como animales en un matadero hecho para personas.
Esa mañana estaba mirando mi teléfono, leyendo cualquier mierda que fluía en Twitter. Levanté la vista y vi a más de una docena de hombres armados que miraban y actuaban sospechosamente como policías entrando por las puertas delanteras y traseras. De hecho, como me confirmó más tarde un oficial de policía de Córdoba de alto rango, oficiales de policía de la ciudad y del estado que trabajaban fuera de horario para un cartel de la droga.
"No puedo controlar lo que hacen mis hombres cuando no están en el trabajo", dijo.
Vete a la mierda jefe
Él tampoco puede detener la prostitución forzada de niños, supongo. O los asesinatos diarios en el mercado del centro, lleno de mujeres y niños. Si usted es un policía y no puede hacer nada por el crimen, es posible que haya mejores formas de servir a la comunidad. No hay razón para que una pequeña ciudad como Córdoba sea una zona cercana a la guerra con secuestros en la última semana de un maestro de escuela pública y un químico médico del gobierno. La impunidad y la corrupción que hacen posible estos delitos solo pueden existir con el apoyo de los políticos y las autoridades locales.
O para citar a un amigo que vive en la ciudad fronteriza de Laredo, Texas:
"Lo que los estadounidenses no entienden es que en México, el gobierno es el cartel".
De vuelta en la sala de estar, con toda una compañía de soldados de la guerra contra las drogas en mi trasero, decidí defenderme. Difícil. Pensé que moriría en la lucha pero sería mejor que me pelaran la piel con unas pinzas en alguna cámara de tortura en las afueras de la ciudad. O hervido vivo en ácido. O tener que elegir qué testículo quería conservar.
"Ven con nosotros, imbéciles", gritó uno.
"Iré si me presentas a tu madre", le contesté a gritos.
Los hombres mexicanos, muchos de los cuales desprecian a la mujer, toman cualquier comentario que contenga la palabra madre como la peor de todas las provocaciones. Y estos hombres eran hijos de puta pobres y marginados de los peores barrios del infierno en el país. Algunas de sus madres eran probablemente putas. Probablemente había fotografiado a algunas de sus madres en bares de puta años atrás, cuando estos hombres aún eran niños. El comentario inició una pelea corta y feroz en la sala de estar, una que obviamente perdí.
Tomé algunos disparos en la cabeza con un puño y una pistola. Las pistolas son tan pesadas como los martillos. No me moví ni me moví, pero puse un pie delante de mí, esquivé un pez gordo de un hijo de puta más grande, doblé mi rodilla delantera y volví con un uppercut con la pierna hacia la barbilla, justo como el último campeón de peso mediano, Billy McNeece, me enseñó cuando era un niño aprendiendo a boxear en Brooklyn.
Los dioses sabían lo que estaban haciendo cuando me dieron estos grandes puños. Sabían que los necesitaría porque no soy un tipo duro. Yo era un mal boxeador. Me ha ido mejor en peleas de bar.
Escena del mercado en Córdoba, Veracruz, donde miembros de cárteles rivales se matan casi todos los días. Fotografía de John Sevigny.
Pero en mi mente, el golpe fue tan hermoso como el uppercut que Tyson lanzó contra James Douglas en el Tokyo Dome en 1990. Estoy seguro de que carecía de toda gracia pero tuve suerte: ese hombrecito no era Buster Douglas. Lo dejé sin aliento y no se estaba levantando. Lo que molestó al resto de ellos y me ganó la peor patada en el culo que he recibido. Estaban en condiciones de matarme entonces y allí y esperaba que lo hicieran. Lo que viniera después, en algún otro lugar, sería peor. Y fue.
Alguien me agarró por el cuello. Le di un puñetazo en las bolas. Alguien me golpeó en la cabeza con una pistola, alguien más disparó una bala al techo. Lo siguiente que pensé fue que cuatro matones me llevaron a un sedán que me esperaba afuera.
Eran las 11 de la mañana. La "pelea" había durado tal vez 20 segundos.
"Joder, el gringo es fuerte", dijo el chico al que había golpeado en las pelotas mientras el auto chillaba lejos de la casa y los vecinos que respiraban por la boca no nos ofrecieron ninguna ayuda. Pusieron a mi amigo en un sedán diferente y nos llevaron a la cámara de tortura, o más bien, a un complejo de cámaras de tortura en las afueras de la ciudad. "Quiero un tiro con él más tarde".
En el asiento de atrás, sostuvieron mi cabeza contra el suelo y lucharon para colocarme las esposas.
"Oh demonios no", dije, y alguien me dio una patada en la mandíbula. No tuve que escupir los dientes. Allí estaban en la tabla del suelo. Levanté la vista y tres hombres tenían armas en mí.
"Ella ya te echó", dijo uno de ellos de mi amigo. "Esto va a ser mucho peor para ti, gringo".
Ella no lo había hecho, por supuesto. Pero empeoró.
En los últimos dos años, 2.000 personas han desaparecido en Veracruz, un exuberante estado tropical en la costa del Golfo de México. Oficialmente, 20,000 personas han desaparecido , probablemente secuestradas y probablemente asesinadas en los últimos años. Es una tragedia que recibe poca o ninguna cobertura en los medios internacionales, pero se reporta diariamente en los periódicos al sur de la frontera. Durante 38 horas, fui uno de ellos. En un sentido más general, los dos estuvimos muy cerca de compartir el mismo destino que las 200,000 personas que han sido asesinadas desde el ex presidente Felipe Calderón, en un acto de idiotez borracha típica de sus seis años en el cargo, se convirtió en el ejército. sueltos en los carteles de mexico.
Durante casi dos días, mi amigo fue violado en grupo varias veces, me golpearon y me torturaron de muchas maneras, imaginativas y bien practicadas. No dormimos ni comimos. No se nos permitió pararnos, caminar o hacer preguntas. Y más tarde, cuando nos liberaron, no hubo disculpas por parte de los hombres que habían mantenido nuestras vidas, ¿o fue nuestra muerte? - En sus manos durante tantas horas.
¿Dónde diablos estábamos? ¿Era una casa o un almacén? Realmente nunca lo vi. Estábamos vendados y esposados ​​desde el primer minuto hasta el último. No reconocería el lugar si volviera. Mis recuerdos se basan casi exclusivamente en lo que sentí, lo que escuché, las imágenes que mi mente estresada e insomne ​​construyó detrás de la venda de los ojos, y cada golpe que recibió mi cuerpo de 49 años de cualquiera de las varias docenas de hombres armados que nos vigilaban. Nos burló, y trabajó para romper nuestros espíritus.
Al final, como estadounidense, pude salir del país con la ayuda de la Embajada de los Estados Unidos en la Ciudad de México y, más directamente, a mi familia.
Después de pasar una semana en un hotel en México esperando que mi recuperación física fuera rápida, me di cuenta de que no estaba mejorando. Apenas podía bajar las escaleras del hotel para recoger tacos en el lugar al otro lado de la calle. Subir las mismas escaleras era mucho más difícil. Peor aún, la depresión estaba en juego. Estaba sola, traumatizada y gravemente herida.
Mi familia me evacuó generosamente al oeste de Nueva York, donde reservé el mes de febrero para recuperarme. Tomará por lo menos tanto tiempo. Mi amigo, ahora oculto lejos de Veracruz, no tiene visa y no puede llegar a los Estados Unidos, particularmente en la era de Trump. No tengo que esconderme Ella hace. Pero no soy lo suficientemente fuerte como para salir de la casa durante más de cinco minutos a pie.
Mi motivación para escribir esto es que la situación en Veracruz, cuyos detalles marcan mi cuerpo y atormentan mi mente, debe ser explicada. El agente del FBI Scott Dunn, quien me interrogó dos veces en la embajada en la Ciudad de México después de que escapé de Córdoba, se niega a hablar con los medios de comunicación. Que es parte de su trabajo - proteger a las víctimas. Rechazó una solicitud de un periódico de EE. UU. Para discutir mi caso o incluso para confirmar que existía.
Seguro que hay gente que cree que estoy inventando esto. El jefe de policía de Córdoba no es uno de ellos. Tampoco lo es Dunn. Tampoco mi amigo, que se está recuperando de un asalto sexual, es tan cruel y sádico que sorprendió incluso a los funcionarios de la embajada cuando se lo contaron.
Mientras estábamos detenidos. El tiempo estaba comprimido. Y sin embargo, se prolongó para siempre. Y nunca supimos realmente qué hora era. Han pasado tantas cosas. Y sin embargo, hubo horas de aburrimiento extremo en las que todo lo que quería hacer era dormir. Me obligué a permanecer alerta creyendo que vendría un momento en que podría romper el cráneo de alguien y escapar.
Sobre todo hubo actividad y ruido. La música mexicana golpeaba constantemente. Fuimos interrogados, separados, luego colocados juntos de nuevo. Al menos dos hombres fueron arrastrados y asesinados, llorando y pidiendo clemencia en una habitación cercana hasta que un solo disparo terminó con sus súplicas. Al menos 10 mujeres fueron agredidas sexualmente.
Recuerdo a uno de los matones diciendo: “¿Te follaste al gordo? Ella es realmente salvaje ".
Había algún tipo de ritual satánico, y los criminales eran, como dijo Batman una vez, un grupo cobarde y supersticioso. Pero eso es la parte 2 de esta corta serie. Eso y ser forzado a inhalar metanfetamina de cristal a punta de pistola, empaparse en agua helada y muchos otros detalles feos directamente del libro de jugadas de Guantánamo y Abu Ghraib.
Gracias, George W.
Y ahora solo hay recuperación. No hay opción, no hay otra opción. No puedo encogerme de hombros y seguir adelante. Debo enfrentarlo por la tragedia que cambió mi vida y fue. Estoy contando una historia que pocas víctimas mexicanas pueden contar. Tienen que seguir viviendo con estos cabrón. Ellos mantendrán la boca cerrada y son sabios al hacerlo.
Yo noUn fotógrafo secuestrado en México, primera parte.
El cartílago que conecta mis costillas con mi esternón está muy magullado después de que un bastardo me golpeó en el pecho con la culata de un AK-47.
Autorretrato del autor, tomado en el oeste de Nueva York.
Me vi obligada a pararme contra una pared y mi espalda recibió un golpe tan fuerte como mi caja torácica. Hay una quemadura directa a través de mi pecho hacia mi columna vertebral y Advil no la toca. Tampoco el tramadol.
Hay una costra en la parte superior de mi cabeza donde los mismos bastardos o uno de sus bastardos cohortes metieron el cañón de una pistola de 9 mm en mi cuero cabelludo, diciendo que iba a sodomizarme, matarme, cortarme los labios, los dedos y la polla .
Crecí con pistolas. Yo tengo armas. Nunca antes me habían golpeado con armas. Docenas de palizas con docenas de armas. Y los puños. Y pies. Y las palabras. Las armas apuntaban a mi cabeza. Armas atrapadas en mis costillas. Armas puestas en mi boca. Pistolas para juegos interminables de la ruleta rusa. Si solo tuviera mi revólver ... Pero no lo hice.
¿Y qué testículo quería disparar, la izquierda o la derecha?
Mi mandíbula no se mueve como debería y duele todo el camino hasta mi oído interno cuando intento dormir. Eso vino de ser pateado en la cara por otro miembro de ese grupo de escoria de estanque del cártel de las drogas que llevaba botas de punta de acero, una patada que también me libró de algunos dientes más. Como si tuviera algo de sobra.
Los cortes en mis muñecas después de haber sido esposado demasiado apretado durante mucho tiempo han comenzado a desaparecer, pero las lesiones en mi psique están empezando a aparecer.
Tengo pesadillas Estoy siendo perseguido. Necesito un taxi desde West Palm Beach hasta Homestead, Florida, para escapar de los asesinos del cartel de la droga. Estoy con mi ex novia o alguna otra mujer. Nunca está claro. Pero el pánico fluye como mercurio frío en mi sangre y cuando me despierto puedo sentirlo en mis venas mientras mi corazón late con fuerza y ​​el sudor corre por mi cara. Me despierto sintiéndome como Martin Sheen en la escena de apertura de Apocalypse Now.
Casi un mes después de ser secuestrado en Córdoba, Veracruz, junto con una amiga, estoy en la casa de mi hermano en el oeste de Nueva York. En el exterior el césped está cubierto de nieve. El cielo gris pizarra promete que a pesar de nuestro optimismo, el invierno no está casi terminado. De hecho, el pronóstico para esta noche exige una lluvia helada. Los estantes de mi habitación están llenos de libros sobre arte contemporáneo, así como algunos sobre el Holocausto y otros temas sombríos que nos dejaron cuando murió mi padre, todos los cuales parecen apropiados.
Mi padre habría desaprobado los riesgos implícitos en mi trabajo fotográfico, que me lleva a algunos de los lugares más peligrosos del mundo: San Salvador, Ciudad de Guatemala y, por el momento, el sur de Veracruz. Pero él habría admirado en secreto el espíritu de lo que hago. Un pintor, a menudo decía que los pinceles eran sables para cortar y matar todo el mal en el mundo. Dijo que una cámara podría ser un "juguete barato" o un arma para hacer del mundo un lugar mejor.
No fui secuestrado por mis fotografías, que yo sepa. Pero no estoy tan seguro. Mi trabajo se centra en las personas y su lucha por sobrevivir en un mundo cada vez más cruel. Eso me ha puesto directamente en la mira de gobiernos, pandillas y carteles. En primer lugar, nadie quiere contar las historias de personas marginadas. En segundo lugar, un hombre con una cámara que se encuentra en tres de los países más peligrosos del mundo, México, Guatemala y El Salvador, a menudo se confunde con algún tipo de espía. Escapé por poco del esfuerzo de los miembros de una pandilla salvadoreña para matarme en 2012. Y he forzado "reuniones" con jefes de cartel en toda la región, pacientes, hombres poderosos que me dieron la oportunidad de explicar quién era y qué era. Deambulando por sus bares, en su territorio, con una cámara. Nunca he revelado sus identidades ni he discutido esas reuniones. Yo nunca ratificaría. Como dijo Bob Dylan: "Para vivir fuera de la ley, debes ser honesto". Mis fotos no son ilegales, pero se recolectan en lugares que existen fuera de la ley.
Una niña menor de edad que trabaja como prostituta en un bar en el centro de Córdoba, Veracruz. Fotografía de John Sevigny.
El secuestro fue un caso de identidad errónea, dijeron más tarde. Pero primero me acusaron de matar a alguien llamado Carlos. Justo cuando conociste a Carlos? ¿Y es que cuando decidiste matar a Carlos? Él tenía una familia, ya sabes.
"¿Quién diablos es Carlos? De hecho, a la mierda Carlos.
Esa pregunta me ganó la culata del rifle a las costillas.
Acusaron a mi amiga de matar a una lesbiana llamada Cristina de Ciudad Juárez. Me acusaron de financiar la venta de drogas en Córdoba a pesar de que no había drogas ni dinero en la casa de mi amigo, y además de secuestrarnos, los malditos lo robaron todo. Tenía once dólares en mi cuenta bancaria y acababa de comprar dos libras de mandarinas, que serían nuestros alimentos básicos empobrecidos durante unos días.
Aquí es cómo la cosa se fue abajo.
El 8 de enero de 2019, estaba en la casa de mi amiga y, a veces, asistente de fotografía en el lado de Córdoba, a pocas puertas de un matadero. Había estado viviendo en un hotel en la Ciudad de México cuando ella me sugirió que me quedara con ella en Veracruz de forma gratuita.
"¿Recuerdas cómo llegar aquí?", Me preguntó antes de que yo abordara un autobús para el viaje de cinco horas pasando Puebla a Córdoba. Está justo al lado del matadero. Así que ten cuidado. Aquí matan animales como tú, maldito animal.
Su sentido del humor es maravilloso, pero fue trágicamente profético. Ambos estuvimos muy cerca de morir como animales en un matadero hecho para personas.
Esa mañana estaba mirando mi teléfono, leyendo cualquier mierda que fluía en Twitter. Levanté la vista y vi a más de una docena de hombres armados que miraban y actuaban sospechosamente como policías entrando por las puertas delanteras y traseras. De hecho, como me confirmó más tarde un oficial de policía de Córdoba de alto rango, oficiales de policía de la ciudad y del estado que trabajaban fuera de horario para un cartel de la droga.
"No puedo controlar lo que hacen mis hombres cuando no están en el trabajo", dijo.
Vete a la mierda jefe
Él tampoco puede detener la prostitución forzada de niños, supongo. O los asesinatos diarios en el mercado del centro, lleno de mujeres y niños. Si usted es un policía y no puede hacer nada por el crimen, es posible que haya mejores formas de servir a la comunidad. No hay razón para que una pequeña ciudad como Córdoba sea una zona cercana a la guerra con secuestros en la última semana de un maestro de escuela pública y un químico médico del gobierno. La impunidad y la corrupción que hacen posible estos delitos solo pueden existir con el apoyo de los políticos y las autoridades locales.
O para citar a un amigo que vive en la ciudad fronteriza de Laredo, Texas:
"Lo que los estadounidenses no entienden es que en México, el gobierno es el cartel".
De vuelta en la sala de estar, con toda una compañía de soldados de la guerra contra las drogas en mi trasero, decidí defenderme. Difícil. Pensé que moriría en la lucha pero sería mejor que me pelaran la piel con unas pinzas en alguna cámara de tortura en las afueras de la ciudad. O hervido vivo en ácido. O tener que elegir qué testículo quería conservar.
"Ven con nosotros, imbéciles", gritó uno.
"Iré si me presentas a tu madre", le contesté a gritos.
Los hombres mexicanos, muchos de los cuales desprecian a la mujer, toman cualquier comentario que contenga la palabra madre como la peor de todas las provocaciones. Y estos hombres eran hijos de puta pobres y marginados de los peores barrios del infierno en el país. Algunas de sus madres eran probablemente putas. Probablemente había fotografiado a algunas de sus madres en bares de puta años atrás, cuando estos hombres aún eran niños. El comentario inició una pelea corta y feroz en la sala de estar, una que obviamente perdí.
Tomé algunos disparos en la cabeza con un puño y una pistola. Las pistolas son tan pesadas como los martillos. No me moví ni me moví, pero puse un pie delante de mí, esquivé un pez gordo de un hijo de puta más grande, doblé mi rodilla delantera y volví con un uppercut con la pierna hacia la barbilla, justo como el último campeón de peso mediano, Billy McNeece, me enseñó cuando era un niño aprendiendo a boxear en Brooklyn.
Los dioses sabían lo que estaban haciendo cuando me dieron estos grandes puños. Sabían que los necesitaría porque no soy un tipo duro. Yo era un mal boxeador. Me ha ido mejor en peleas de bar.
Escena del mercado en Córdoba, Veracruz, donde miembros de cárteles rivales se matan casi todos los días. Fotografía de John Sevigny.
Pero en mi mente, el golpe fue tan hermoso como el uppercut que Tyson lanzó contra James Douglas en el Tokyo Dome en 1990. Estoy seguro de que carecía de toda gracia pero tuve suerte: ese hombrecito no era Buster Douglas. Lo dejé sin aliento y no se estaba levantando. Lo que molestó al resto de ellos y me ganó la peor patada en el culo que he recibido. Estaban en condiciones de matarme entonces y allí y esperaba que lo hicieran. Lo que viniera después, en algún otro lugar, sería peor. Y fue.
Alguien me agarró por el cuello. Le di un puñetazo en las bolas. Alguien me golpeó en la cabeza con una pistola, alguien más disparó una bala al techo. Lo siguiente que pensé fue que cuatro matones me llevaron a un sedán que me esperaba afuera.
Eran las 11 de la mañana. La "pelea" había durado tal vez 20 segundos.
"Joder, el gringo es fuerte", dijo el chico al que había golpeado en las pelotas mientras el auto chillaba lejos de la casa y los vecinos que respiraban por la boca no nos ofrecieron ninguna ayuda. Pusieron a mi amigo en un sedán diferente y nos llevaron a la cámara de tortura, o más bien, a un complejo de cámaras de tortura en las afueras de la ciudad. "Quiero un tiro con él más tarde".
En el asiento de atrás, sostuvieron mi cabeza contra el suelo y lucharon para colocarme las esposas.
"Oh demonios no", dije, y alguien me dio una patada en la mandíbula. No tuve que escupir los dientes. Allí estaban en la tabla del suelo. Levanté la vista y tres hombres tenían armas en mí.
"Ella ya te echó", dijo uno de ellos de mi amigo. "Esto va a ser mucho peor para ti, gringo".
Ella no lo había hecho, por supuesto. Pero empeoró.
En los últimos dos años, 2.000 personas han desaparecido en Veracruz, un exuberante estado tropical en la costa del Golfo de México. Oficialmente, 20,000 personas han desaparecido , probablemente secuestradas y probablemente asesinadas en los últimos años. Es una tragedia que recibe poca o ninguna cobertura en los medios internacionales, pero se reporta diariamente en los periódicos al sur de la frontera. Durante 38 horas, fui uno de ellos. En un sentido más general, los dos estuvimos muy cerca de compartir el mismo destino que las 200,000 personas que han sido asesinadas desde el ex presidente Felipe Calderón, en un acto de idiotez borracha típica de sus seis años en el cargo, se convirtió en el ejército. sueltos en los carteles de mexico.
Durante casi dos días, mi amigo fue violado en grupo varias veces, me golpearon y me torturaron de muchas maneras, imaginativas y bien practicadas. No dormimos ni comimos. No se nos permitió pararnos, caminar o hacer preguntas. Y más tarde, cuando nos liberaron, no hubo disculpas por parte de los hombres que habían mantenido nuestras vidas, ¿o fue nuestra muerte? - En sus manos durante tantas horas.
¿Dónde diablos estábamos? ¿Era una casa o un almacén? Realmente nunca lo vi. Estábamos vendados y esposados ​​desde el primer minuto hasta el último. No reconocería el lugar si volviera. Mis recuerdos se basan casi exclusivamente en lo que sentí, lo que escuché, las imágenes que mi mente estresada e insomne ​​construyó detrás de la venda de los ojos, y cada golpe que recibió mi cuerpo de 49 años de cualquiera de las varias docenas de hombres armados que nos vigilaban. Nos burló, y trabajó para romper nuestros espíritus.
Al final, como estadounidense, pude salir del país con la ayuda de la Embajada de los Estados Unidos en la Ciudad de México y, más directamente, a mi familia.
Después de pasar una semana en un hotel en México esperando que mi recuperación física fuera rápida, me di cuenta de que no estaba mejorando. Apenas podía bajar las escaleras del hotel para recoger tacos en el lugar al otro lado de la calle. Subir las mismas escaleras era mucho más difícil. Peor aún, la depresión estaba en juego. Estaba sola, traumatizada y gravemente herida.
Mi familia me evacuó generosamente al oeste de Nueva York, donde reservé el mes de febrero para recuperarme. Tomará por lo menos tanto tiempo. Mi amigo, ahora oculto lejos de Veracruz, no tiene visa y no puede llegar a los Estados Unidos, particularmente en la era de Trump. No tengo que esconderme Ella hace. Pero no soy lo suficientemente fuerte como para salir de la casa durante más de cinco minutos a pie.
Mi motivación para escribir esto es que la situación en Veracruz, cuyos detalles marcan mi cuerpo y atormentan mi mente, debe ser explicada. El agente del FBI Scott Dunn, quien me interrogó dos veces en la embajada en la Ciudad de México después de que escapé de Córdoba, se niega a hablar con los medios de comunicación. Que es parte de su trabajo - proteger a las víctimas. Rechazó una solicitud de un periódico de EE. UU. Para discutir mi caso o incluso para confirmar que existía.
Seguro que hay gente que cree que estoy inventando esto. El jefe de policía de Córdoba no es uno de ellos. Tampoco lo es Dunn. Tampoco mi amigo, que se está recuperando de un asalto sexual, es tan cruel y sádico que sorprendió incluso a los funcionarios de la embajada cuando se lo contaron.
Mientras estábamos detenidos. El tiempo estaba comprimido. Y sin embargo, se prolongó para siempre. Y nunca supimos realmente qué hora era. Han pasado tantas cosas. Y sin embargo, hubo horas de aburrimiento extremo en las que todo lo que quería hacer era dormir. Me obligué a permanecer alerta creyendo que vendría un momento en que podría romper el cráneo de alguien y escapar.
Sobre todo hubo actividad y ruido. La música mexicana golpeaba constantemente. Fuimos interrogados, separados, luego colocados juntos de nuevo. Al menos dos hombres fueron arrastrados y asesinados, llorando y pidiendo clemencia en una habitación cercana hasta que un solo disparo terminó con sus súplicas. Al menos 10 mujeres fueron agredidas sexualmente.
Recuerdo a uno de los matones diciendo: “¿Te follaste al gordo? Ella es realmente salvaje ".
Había algún tipo de ritual satánico, y los criminales eran, como dijo Batman una vez, un grupo cobarde y supersticioso. Pero eso es la parte 2 de esta corta serie. Eso y ser forzado a inhalar metanfetamina de cristal a punta de pistola, empaparse en agua helada y muchos otros detalles feos directamente del libro de jugadas de Guantánamo y Abu Ghraib.
Gracias, George W.
Y ahora solo hay recuperación. No hay opción, no hay otra opción. No puedo encogerme de hombros y seguir adelante. Debo enfrentarlo por la tragedia que cambió mi vida y fue. Estoy contando una historia que pocas víctimas mexicanas pueden contar. Tienen que seguir viviendo con estos cabrón. Ellos mantendrán la boca cerrada y son sabios al hacerlo.
Yo no
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CREDITO: Metropolitano Orizaba-Córdoba