Por Enoé Uranga el 27 julio, 2025
Taxistas, comerciantes, dueños de establecimientos de comida, transportistas… ¿Por qué tendrían que pagar impuestos si el gobierno no les protege y además obligadamente tienen que pagar —si quieren vivir— a los que en realidad tienen el control del país?

El crimen contra la maestra Irma en Veracruz fue un asesinato con los agravantes de alevosía y ensañamiento (nota: encubridores de 4ta. antes de negar ese hecho vayan a checar el marco jurídico).
Ese homicidio calificad0 tiene además el antecedente de secuestro, tortura, extorsión, amenazas y más.
Es un crimen que puedo ser cometido en cualquier parte del país…. Y que tiene cómplices:
La maestra no tuvo una jubilación digna, no se pudo retirar a vivir de su jubilación.
Fue asesinada porque —obligada a seguir trabajando— manejaba un taxi. Empleo legítimo para el que el gobierno (conocedor de la violencia que impera) no le dio seguridad.
Por tener que seguir trabajando se vio extorsionada por quienes, en realidad, tienen el control del país.
Esa mujer tuvo la valentía de NO pagar la extorsión. Tuvo la dignidad que no mostró el gobierno que salió a minimizar el crimen cometido contra la maestra «jubilada».
Pero… ¿por qué el intento oficial de que ese homicidio calificado «suene» menos grave de lo que es?
El caso de la maestra Irma representa el horror que le puede pasar a cualquiera en este país. A cualquier persona común.
No es menor que la elegida para el sacrificio de «hacer de ejemplo» fuera una mujer (dado el poder que demuestran en el video, es evidente que pueden secuestrar a quien quieran). Ella fue usada como el OBJETO para transmitir una advertencia…
Con ese asesinato, el crimen organizado envía un mensaje a la población, no uno que hubiera que interpretar. Un mensaje directo que la propia víctima fue obligada a leer de rodillas mientras se le apuntaba con armas de alto calibre.
No es menor que la elegida para el sacrificio de «hacer de ejemplo» fuera una mujer (dado el poder que demuestran en el video, es evidente que pueden secuestrar a quien quieran). Ella fue usada como el OBJETO para transmitir una advertencia:
«Para vivir, trabajar, no ser secuestrados, hay que pagarle a los que matan y amenazan.
Las causas de ese crimen evidencian que el gobierno es incapaz de ¿desinteresado en? Prevenir delitos o perseguir y erradicar a ese otro poder que tiene el contr0l del país.
Ratifican que (en un país militarizado al extremo) la autoridad no previene, no evita, no actúa a tiempo. Sea porque es ¡πcapaz o porque es cómplice.
Por eso la gobernadora reduce (lo intenta) la gravedad que rodea a ese homicidio calificado. Pues si el gobierno dice la verdad cruda entonces estaría reconociendo que no gobierna, que ni siquiera protege.
Además tendría que reconocer que las mujeres no se pueden jubilar. Que no hay descanso para la gran mayoría de las #mujeres que son las principales víctimas de la Violencia Sistémica (y sí muchos hombres tampoco se pueden jubilar).
En resumen, que el Estado es omiso, que sus políticas no sólo no mejoran las condiciones de vida de la mayoría, sino que es un Estado que ni siguiera es salvaguarda de la población y sus derechos.
Por eso también éste NO es tema de las conferencias presidenciales —al igual que las desapariciones diarias de mujeres, o aquellas decapitaciones de niñas, la(o)s bebés encontrados en fosas clandestinas, los #feminicidios, el dolor de las Madres Buscadoras…
El Estado es omiso, que sus políticas no sólo no mejoran las condiciones de vida de la mayoría, sino que es un Estado que ni siguiera es salvaguarda de la población y sus derechos.
A pesar de que una reportera se atreve a preguntar directamente, la presidenta elude de inmediato hablar del crimen contra la maestra —a la que ni siquiera nombra—, declara que su «estrategia vs la extorsión da resultados» … y pasa a otro asunto.
En este caso, la exigencia de justicia aún no se escucha con la fuerza necesaria. Se trata del homicidio de una mujer —una más— así que ya sabemos que contará con el desinterés del Estado a menos que, como ciudadanía, logremos hacer la presión suficiente para obligarles a «medio» actuar.
Y para animar a que toda(o)s presionemos por justicia —dado que el Estado de Derecho ha muerto—, sería «interesante» que nos hagamos y le hagan una obvia pregunta gobierno:
Taxistas, comerciantes, dueños de establecimientos de comida, transportistas… ¿Por qué tendrían que pagar impuestos si el gobierno no les protege y además obligadamente tienen que pagar —si quieren vivir— a los que en realidad tienen el control del país?
Publicado en: Política y sociedad

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