Miércoles 10 de septiembre de 2025, por Ciudad de México
La solidaridad internacional se levanta contra el genocidio que se comete contra el pueblo palestino, es la expresión del humanismo proletario que tiene raíces en el ser social, del hombre como ser genérico, que, en estrecha relación con la naturaleza, el mismo hombre y la sociedad se forja como parte de la identidad entre seres de la misma condición social, porque a quienes se extermina por medio de bombardeos y del hambre como arma de guerra es a mujeres, niños y hombres de diferentes edades que no tienen más que su fuerza de trabajo para conseguir los medios de subsistencia.
El genocidio es la expresión de la lucha de clases a nivel internacional contra un pueblo que por más de 75 años se mantiene en resistencia organizada para hacer frente a la violencia imperialista que utiliza al sionismo para mantener el control de medio Oriente e imponer los designios de la oligarquía internacional.
Ante la gravedad de los crímenes que se cometen contra la población indefensa, la solidaridad internacional se manifiesta de diferentes formas y latitudes del orbe, porque se pone en riesgo la existencia de la humanidad. Ante los ojos del mundo se permite la escalada de la violencia reaccionaria contra seres humanos a quienes el derecho internacional de los derechos humanos protege y que los jefes de Estado y organismos internacionales son tibios para actuar con contundencia y frenar el genocidio que se comete contra Palestina.
Lo inhumano del capitalismo en su fase imperialista nos enseña que son los pueblos del mundo los que podrán frenar las atrocidades que se cometen en otras geografías, que, sin importar nacionalidad, etnia o color de piel, es la clase trabajadora la que debe actuar para poner fin a los planes imperialistas e injerencistas contra otras naciones.
Por mucho que el ente sionista dirija la violencia reaccionaria contra el despliegue de la solidaridad internacional con el pueblo palestino como lo ha hecho contra los buques “Family” y “Alma”, ésta estará presente de diferentes formas, si el imperialismo junto a sus lacayos comete crímenes de lesa humanidad contra las masas trabajadores de otros países, son otros pueblos quienes debemos alzar la voz y mantener la denuncia de lo que acontece contra nuestros hermanos palestinos.
El silencio solo permite que a través del genocidio se cumplan los planes imperialistas de saqueo de recursos naturales y extermino de pueblos enteros, por lo que es necesario mantener activa la denuncia por todos los medios posibles. Lo que ocurre contra Palestina es la muestra de lo que puede suceder contra otro pueblo en cualquier parte del mundo.
El imperialismo yanqui y su aliado el sionismo israelí siguen cometiendo crímenes de guerra y de lesa humanidad, acciones repudiables porque pretenden imponer sus condiciones por medio del fuego y el exterminio para extender sus tentáculos injerencistas e intervencionistas a otros países del mundo.
La solidaridad internacional no se debe reprimir porque es el llamado genuino a cese al genocidio que se comete contra la humanidad, si quienes les corresponde poner fin a esta barbarie imperialista no lo hacen, los pueblos tienen derecho a actuar en base a sus intereses colectivos. ¡que la solidaridad nos hermane como pueblos explotados y oprimidos!
Comunicado
FNLS

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