19 diciembre 2025
TEXTO IRREVERENTE
Por Andrés Timoteo
A LA PUERTA
Un escándalo de corrupción le estalló en
su puerta al hidalguense Ricardo Ahued: el "cartel inmobiliario" en
el que están involucrados jueces, notarios, empresarios y funcionarios
estatales y municipales allegados suyos que se han dedicado a despojar a la
gente de predios y casas valiéndose de triquiñuelas legales e ilegales y de la
protección oficial.
Ciertamente, el secretario de Gobierno
se apuró a condenar la práctica y a prometer que las autoridades investigarán
el asunto y cancelarán los registros irregulares de propiedades, pero lo tuvo
que hacer presionado para salir del apuro y porque su jefa, la gobernadora
Rocío Nahle, también se vio forzada a admitir la existencia de dicha mafia y
prometió atacarla.
La admisión de ambos funcionarios pulsa
la magnitud del daño político y legal que les pueden provocar la ventilación de
ese chanchullo.
Esta vez no pudieron negarlo ante los
enormes y evidentes alcances de las fechorías.
La citada organización delictiva no es
nueva pero incrementó los despojos en el sexenio pasado y en el año actual
debido a la red de complicidades y dinero repartido para permitir las
arbitrariedades.
Participan notarios y funcionarios del
Registro Público de la Propiedad, ambos bajo el control de la oficina de
Ricardo Ahued en los últimos doce meses y que antes los controlaba el
bajacaliforniano Patrocinio Cisneros.
También titulares de las direcciones
municipales de catastro, jueces y policías de Seguridad Pública que son usados
para desalojar a las víctimas de los atracos.
ES UNA VUELTA DEL REVÉS.
Los morenistas hicieron alharaca con el
"cartel inmobiliario" auspiciado por los alcaldes panistas de la
Ciudad de México y ahora tiene uno similar en la capital del estado, la cual
desde el 2018 es gobernada por el partido guinda.
El hidalguense está atrapado en su
propio laberinto porque fue alcalde los tres años previos a ser secretario de
Gobierno y en ambos cargos tuvo -y tiene- bajo su responsabilidad organismos y
oficinas que están involucradas en el robo de propiedades.
DE AHÍ QUE EL ESCÁNDALO TOCA SU PUERTA.
Y la cosa empeora, un personaje cuya
familia es muy allegada a él tanto política como administrativa y afectivamente
está embarrado hasta el cuello y su participación en el chanchullo confirma lo
que siempre se ha masticado en los merenderos políticos y los corrillos de los
tramposos: Ahued sabía, Ahued lo toleraba.
Se trata de Leopoldo Toss Capistrán,
juez segundo en materia civil, participante directo de la trama para despojar
propiedades.
Una de ellas, la que detonó el
escándalo, es una residencia en el fraccionamiento Las Ánimas de Jalapa cuyo
valor supera los 8 millones de pesos pero que le fue despojada a sus
propietarios con la argucia de que la compró un tercero a precio de 300 mil pesos.
UN ROBO EN DESCAMPADO.
Toss Capistrán utilizó los instrumentos
y la autoridad judiciales para facilitar el enjuague.
Durante años, Ahued Bardahuil ha
prohijado a los Toss Capistrán.
Adolfo Toss, hermano del juez, es
director de Política Regional de la Secretaría de Gobierno bajo su mando
directo y antes ocupó cargos en el ayuntamiento jalapeño.
Entonces, el secretario de Gobierno no
puede alegar ignorancia del asunto pues siempre estuvo al tanto y tenía a su
lado a varios de los integrantes de esa banda.
Y el caso de la residencia en Las Ánimas
es tan solo uno de las decenas de despojos tanto en la capital como en los
municipios vecinos -Coatepec, Emiliano Zapata, Banderilla, Xico, Teocelo y San
Andrés Tlalnelhuayocan-.
De seguro en la Fiscalía General ahora a
cargo de Aurelia Jiménez manipularán la investigación a fin de desligar al
hidalguense.
Claro, si lo autoriza el
bajacaliforniano Patrocinio Cisneros. Risas.
Tal vez agarren algún notario, un
empresario o un funcionario municipal de rango menor, pero la esencia del
"cartel inmobiliario" pervivirá porque es mucho el negocio como para
extinguirlo.
PADROTES DEL BIENESTAR
¿Se acuerdan de las 'reinis'?
Esas mujeres guapas que ingresaron a
cargos públicos en el sexenio del innombrable y llenaban eventos como
acompañantes, edecanes y demás.
Pues la práctica la revivieron en la
legislatura estatal que ahora regentea Esteban Bautista, otro al que un
escándalo -de lenocinio- le estalló en su puerta.
Todos en el parlamento sabían desde hace
meses lo que hizo público la periodista jalapeña Quetzalli Vázquez: que varios
-no sólo uno- empleados de confianza del circulo cercano a Bautista reclutaban
mujeres jóvenes y bien presentadas con la promesa de una plaza laboral y que en
realidad eran usadas para el 'escort service' con políticos y funcionarios
guindas.
El periodista sureño Mussio Cárdenas
llama al caso como "los Padrotes del Bienestar".
Sorprendido en la maroma, Bautista lo
niega todo y anunció que separará al empleado y procederá -todo en futuro-
penalmente en su contra, pero sólo es una machincuepa para sacudirse el
'affaire'.
El empleado señalado será el 'chivo
expiatorio' y los manejadores reales de esa red de trata de blancas en la
legislatura seguirán intocables.
¿Quién viera al mustio maestro
pro-zapatista tan ladino y concupiscente?
*Envoyé depuis Paris, France.
Fuente: Notiver