La Silla Rota
Diez diputados
de Morena en el Congreso de Campeche rompieron relaciones con la gobernadora
Layda Sansores, a quien acusan de intentar imponer un endeudamiento por mil
millones de pesos sin consenso, lo que detonó una crisis interna sin
precedentes en el partido.
Campeche -La unidad de Morena en
Campeche se fracturó públicamente. Lo que durante semanas se comentaba en
privado terminó por estallar en una confrontación abierta entre el Poder
Legislativo local y la gobernadora Layda Sansores San Román, luego de que un
bloque mayoritario de diputados guindas anunciara la ruptura de comunicación
con el Ejecutivo estatal.
El conflicto gira en torno a la
intención de aprobar una deuda por mil millones de pesos, que, según los
legisladores inconformes, la mandataria buscó imponer sin diálogo ni consenso
para hacer frente a recortes presupuestales previstos para 2026.
La deuda que detonó la ruptura
De acuerdo con los diputados, la gobernadora presionó al Congreso para aprobar el crédito millonario como una decisión ya tomada, sin discusión previa ni análisis legislativo de fondo.
La inconformidad escaló cuando 10 de los 16 diputados de Morena decidieron no respaldar la propuesta y acusaron una dinámica de subordinación e imposición, incompatible —afirmaron— con los principios del movimiento.
Este desacuerdo marcó un punto de quiebre al interior de la bancada, dejando en evidencia una división que ya no pudo contenerse en privado.
“La dignidad
no se negocia”, advierte el Congreso
El presidente del Congreso local, el morenista José Antonio Jiménez, encabezó el posicionamiento más duro contra el Ejecutivo estatal, al calificar el estilo de gobierno de Layda Sansores como autoritario y represor.
Desde la tribuna, Jiménez subrayó que la lealtad al proyecto de la Cuarta Transformación no implica obediencia ciega:
“Son tiempos de transformación, donde la dignidad no se negocia, la coherencia no se administra, incluso cuando cuesta, incluso cuando duele, incluso cuando hacer lo correcto tiene sus costos”, expresó.
El mensaje fue directo y sin matices. El legislador rechazó las prácticas de imposición y defendió el derecho del Congreso a legislar con autonomía.
“Resistir no es confrontar, resistir no es traicionar, resistir es legislar con el pueblo, con la conciencia tranquila… hoy tenemos la oportunidad de demostrar que la dignidad también gobierna y que la transformación se construye con mucho amor y no con imposiciones”, añadió.
Gobernadora
pierde control del Congreso
Este quiebre deja a Layda Sansores en una posición política vulnerable, al perder el control de su propio Congreso en un momento clave del debate presupuestal.
La acusación de haber intentado imponer una deuda millonaria golpea la narrativa democrática de Morena y abre un frente interno de confrontación que podría paralizar la agenda legislativa del estado si no se alcanza un nuevo acuerdo entre los poderes.
Por ahora,
Campeche enfrenta una tormenta política dentro del partido gobernante, con un
Congreso dividido y una relación Ejecutivo-Legislativo profundamente
deteriorada.

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