18 de septiembre de 2026

FUERZAS ARMADAS DE ESTADOS UNIDOS, IMBRICADAS EN LA NUEVA ECUACIÓN DE PODER CIVIL-MILITAR EN MÉXICO


Egbert Méndez Serrano y Norberto Soto Sánchez

17 septiembre 2026 

Los debates y discusiones actuales sobre el funcionamiento de las estructuras criminales (coloquialmente llamadas narco o cárteles) en la sociedad mexicana aún se encuentran en estado de elaboración precario. Los efectos que vivimos —desapariciones forzadas, homicidios, feminicidios, atentados, cobros de piso, trabajo esclavo, etc.— no dan cuenta de manera transparente de sus interrelaciones directas con el modo de producción capitalista. 

La opacidad con la que ocurren los sucesos vinculados a la industria ilegalizada de la droga y el ocultamiento de información que hacen las instituciones del Estado —como los más de 800 folios que el Ejército Mexicano se ha negado entregar para avanzar en las investigaciones del caso Ayotzinapa— ha sido el caldo de cultivo para que proliferen las llamadas narconarrativas. Estas conforman versiones convenientes al imperialismo norteamericano quienes instrumentalizan ideas como la del “cártel” para legitimar su injerencia sobre los gobiernos de los países capitalistas dependientes y mediante la extorsión adopten sus políticas en diversas ramas, principalmente comerciales y productivas. 

Las narconarrativas no son homogéneas, son un abanico de interpretaciones desde las más burdas hasta las más refinadas. Sin embargo, hay ejes más o menos comunes sobre las que se constituyen, entre ellos la idea de un supuesto enemigo formidable que retaría al Estado, es decir, que estaría constituyendo una especie de poder dual de los grupos criminales, permitiéndoles desplegar cierto control territorial realmente autónomo en algunas zonas del país. 

Debido a que se trata de entidades (para)militarizadas, mientras no tengamos información fehaciente de la forma en la que se enlazan a los grupos políticos y empresariales, no podemos ser ingenuos y obviar su estructura organizacional y jerárquica de mando. Dar por supuesta la autonomía relativa o absoluta de los supuestos “cárteles” de la droga, es reproducir sin más la narconarrativa, bien instalada en medios como El Universal o Milenio —prácticamente todo lo que reproducen se ciñe en exclusiva a ese canon, sin dar cabida a otras interpretaciones—.

Al respecto, cabe preguntarse si las y los jóvenes reclutados por el narco, ¿saben para quién trabajan?, ¿hasta dónde se relacionan en la jerarquía de mando, hasta dónde les es permitido conocerla? Nótese que el llamado a posteriori “Jefe de Jefes”, Miguel Ángel Felix Gallardo, llegó a afirmar que el comandante de la policía Guillermo González Calderoni y sus superiores eran quienes repartían la plaza. Si era verdad o simple estratagema para reducir su condena es algo que solo se podría verificar en las altas esferas del poder o apuntando a una lectura histórica, por ejemplo ¿será fortuito que los “cárteles”, estigmatizados como rancheros por la misma narconarrativa, sean expertos en economía internacional para asentarse precisamente en zonas ricas en recursos minerales y materias primas que requiere la industria estadounidense?, o ¿Caro Quintero era el mandamás de la Operación Irán-Contra que financió la contrarrevolución nicaragüense por parte de Estados Unidos?.

Si bien en este artículo estamos lejos de resolver las relaciones inmanentes entre las estructuras criminales con el modo de producción capitalista, ofrecemos un acercamiento que las acota: se trata de la fuerte integración del aparato militar mexicano al de Estados Unidos y lo que esto implica, pues cuesta trabajo creer que las fuerzas castrenses locales hayan estado o estén entre la espada y la pared por parte de los supuestos “cárteles”, los cuales ni siquiera cuentan con un proyecto político o económico alternativo al existente. La fantástica narconarrativa no tendría empacho en decir o en dar elementos para sustentar el decir que sí, por eso nuestros vecinos del norte buscan frenar la corrosión criminal del Estado mexicano, supuestamente ayudando a restituir el Estado de derecho. Semejante postura es, en el mejor de los casos, ingenua, poco informada o abiertamente interesada en reproducir mentiras, entre otras cosas, porque omite la altísima letalidad de las fuerzas armadas en México (https://acortar.link/eDxQIy).

Ambigüedad y opacidad: el funcionamiento de las Fuerzas Armadas

Con mayor regularidad, el gobierno civil va mostrando sus rasgos militares. Uno de ellos se expresa en el Gabinete de Seguridad que desde el 17 de julio de 2025 tiene la capacidad de decisiones ejecutivas (https://acortar.link/Em7ePF). Ahí confluyen nueve dependencias, seis de orden civil, incluida la Presidencia, y tres de carácter militar: Ejército, Marina y Guardia Nacional.

La narconarrativa también ha servido para normalizar la injerencia cotidiana de las fuerzas armadas en esa nueva ecuación de poder (https://acortar.link/vP65Uy), pues se ven como una necesidad frente al enemigo formidable que serían los “cárteles”. Con mayor soltura, los militares hacen presencia y dan declaraciones sobre la presencia de efectivos militares estadounidenses en el país sin que de ello derive gran escándalo. En la llamada “Mañanera del Pueblo” del 4 de septiembre de 2026, el titular de la SEDENA, el General Ricardo Trevilla Trejo, refirió que desde 2016 mantienen una “relación muy buena, muy positiva” con las fuerzas armadas de Estados Unidos, en particular con el Comando Norte. En materia de adiestramiento dijo, “en este momento se está adiestrando un batallón de fusileros paracaidistas en Fort Polk, Virgina (sic!). Están allá desde el 17 de agosto, terminan su adiestramiento el 3 de septiembre. Este adiestramiento es periódico, desde el 2022 están asistiendo unidades del ejército a Fort Polk, Virginia (sic!) y ellos también vienen, vienen al Centro Nacional de Adiestramiento en Chihuahua”. Además, agregó que en el aspecto operativo realizan Operaciones Espejo, “patrullajes a lo largo de la frontera, cada quien de su lado”.

Meses antes, en la “Mañanera” del 9 de febrero —también de este año—, la periodistas Sandra Anguilera le preguntó a Claudia Sheinbaum sobre la detención de Martha Alicia Méndez Aguilar, alias “La Diabla”, acusada de tráfico de bebés y órganos, la cual supuestamente se había hecho en septiembre de 2025 en conjunto con agencias de Estados Unidos, la presidenta respondió tajantemente, “No hay operaciones conjuntas, ¡no hay¡ Si acaso, hay información que se da por parte de una agencia de los Estados Unidos. También, por cierto, no hay más permisos, lo único que hay de permisos a agentes de las distintas agencias es la renovación, si alguien se va, pues entonces llega a alguien que sustituye”.

Hay un contraste en las declaraciones. Trevilla hace semblante de transparencia, refiere cooperación estrecha entre ambas fuerzas armadas, van efectivos, vienen efectivos, ¿cuántos?, ¿cada cuánto tiempo?, ¿desde cuándo?, ¿tiene costo al erario?, ¿qué tipo de cooperación implica aceptar adiestramiento por el ejército más destructivo e invasor del mundo?, ¿podemos creer que son relaciones sin subordinación como tanto insiste Sheinbaum? Habría que tener un grado de ingenuidad muy alta, ceguera histórica o haber creído por completo en lo que pide a gritos la narconarrativa —que nos salven los paladines de la justicia, Estados Unidos de América— para creer en relaciones simétricas y de respeto a la soberanía.

Por su parte, Sheinbaum es cuidadosa, parece estar en franca contradicción verbal con el poder militar, aquellos hablan sin tapujos sobre los intercambios que hay desde 2022, ella al revés, ¡no hay!, y si algo hay es intercambio de información, incluso declara que se acabaron los permisos, de los adiestramientos no dicen nada; podría apelar a la especificidad, hay cooperación, intercambios, vienen efectivos militares, pero no a realizar operaciones en suelo mexicano, solo adiestramiento.

En el actual sexenio presidencial, nos enteramos del ingreso de militares estadounidenses por las aprobaciones que hace el Senado, pero ¿qué garantías tenemos de que sean todos? El aparato militar funciona en la ambigüedad y la opacidad, sin rendirle cuenta a nadie y protegido por el Ejecutivo. Recordemos una de esas aprobaciones. El 10 de diciembre de 2024, 102 senadores, en absoluta unanimidad (ninguno en contra, ninguna abstención), votaron a favor de permitir el ingreso de militares estadounidenses a territorio nacional “a efecto de que participen en la actividad de adiestramiento denominada ‘Fortalecer la Capacidad de las Fuerzas de Operaciones Especiales de la Secretaría de la Defensa Nacional’, del 27 de enero al 28 de marzo de 2025”. Llamó la atención que cinco días antes de ser aprobada, la cuenta oficial de la Cámara Alta en X, se adelantó a dar la noticia, aunque luego eliminaron el posteo (https://acortar.link/JaztA1).

Además, para dimensionar la opacidad operativa de las Fuerzas Armadas en general y la enorme influencia política que tiene dicho sector en rubros que exceden sus atribuciones formales, basta mencionar el programa de Órganos de Búsqueda de Información, los famosos OBI’s, que son espías del ejército que se infiltran no solo en movimientos sociales ─recordemos la implicación de dicha figura en el caso Ayotzinapa─, sino en lugares y estructuras donde se quieran realizar labores de inteligencia y contrainteligencia. Dicha tecnología, entendida como conjunto de actores, acciones, técnicas, procedimientos, saberes e instituciones ─por lo menos─ diseñada la recopilación y análisis de información, así como para la obstrucción de las mismas labores de fuerzas enemigas en nombre de la preservación de la seguridad nacional ─es decir, del orden burgués, tomando en cuenta el carácter de clase del Estado-, puede ser instrumentalizada por la cúpula burocrático-militar en la lógica de la redituabilidad. Algo que la opinión pública no puede saber a ciencia cierta, debido al hermetismo del Ejército, Guardia Nacional, Marina y Fuerza Aérea.

Por parte de la influencia política hay que mencionar dos cuestiones bastante interesantes referentes a la situación en Sinaloa: en una entrevista reciente Gerardo Vargas Landeros (https://cutt.ly/zyxKMHxG), un cacique político del norte de dicha entidad, refirió que el Ejército ha llegado a pedir candidaturas incluso para la gubernatura, como pasó en 2016 ─¡después del caso Ayotzinapa!─, cuando Peña Nieto designó a Quirino Ordáz Coppel como candidato del PRI, a solicitud de militares. Por otro lado, en junio de 2026, la entonces gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla, declaró a medios de comunicación que el nombramiento de Gerardo Mérida Sánchez ─general de división retirado─ como titular de la Secretaría de Seguridad Pública sinaloense en septiembre de 2023 había sido por indicaciones de la SEDENA (https://cutt.ly/3yxK3vyc). Debemos recordar que Mérida, junto al exgobernador Rubén Rocha Moya, fue uno de los acusados en esta fase del teatro yanki de supuesta guerra contra el narcoterrorismo tras el affaire Rocha-Zambada-Chapitos-Cuén del verano de 2024. De hecho, Mérida se entregó a autoridades estadounidenses en Arizona el pasado 11 de mayo.

Ante las palabras de Bonilla, el secretario de la Defensa Nacional respondió que “la institución únicamente emite opiniones sobre antecedentes profesionales” pero “que la decisión final corresponde a las autoridades locales” (https://cutt.ly/FyxK6r0b). No obstante, es fácil inferir lo que realmente significa una “opinión” de la cúpula militar, más cuando son sabidas las reuniones de Trevilla con paramilitares del llamado “Cártel Jalisco Nueva Generación” como Ulises Sánchez Garibay en 2018 (https://cutt.ly/IyxLejTz), en las cuales el hoy titular de la SEDENA no se apersonó como un subordinado, sino como un superior jerárquico fáctico, en clave parainstitucional, encargado del ordenamiento de los nichos de acumulación de capital ilegal en Apatzingán, Michoacán, donde entonces era comandante de la 43 Zona Militar.

Las filtraciones

En 2022, el grupo de hackers llamado “GuacamayaLeaks” dio a conocer millones de correos electrónicos de la SEDENA. Para no abrumar al lector sobre la discusión de la solidez de dicha información, hemos decidido tomarla como una fuente más, siendo cautelosos, es decir, trabajar con el material a nivel de hipótesis.

Rastreando lo que reportan las filtraciones, encontramos fechas de la relación militar entre ambos países: en el año 2000 iniciaron las “Hipótesis de Defensa Hemisférica contra la Amenaza del Narcotráfico”; en 2002 se crea el Comando Norte de los Estados Unidos y se renueva la Relación Bilateral Militar; en 2004 se realiza la primera “Junta de Estados Mayores Conjuntos”; en 2008 se firma la “Iniciativa Mérida”, en 2010 se lleva a cabo al primera Reunión del “Grupo de Trabajo Bilateral de Defensa”, en 2012 se realza la primera reunión Trilateral de Ministros de Defensa de América del Norte, en 2014 se establece el Plan de Desarrollo de Capacidades, en 2016 se lleva a cabo la primera reunión de la “Mesa Redonda de Cooperación Bilateral Militar”; en 2019 inicia funciones el Grupo de Alto Nivel en Materia de Seguridad México-Estados Unidos; en 2020, la Mesa Redonda de Cooperación Bilateral Militar consolida la “Visión Estratégica Mutua”; y en 2021 ocurren tres eventos: se realiza el “Taller de Sincronización”, alineado a la Visión Estratégica Mutua (Plan Anual de Actividades), el Grupo de Trabajo Bilateral de Defensa consolida la “Visión Político-Militar Mutua” y la quinta Mesa Redonda de Cooperación Bilateral Militar aprueba la modificación de la “Visión Estratégica Mutua”.

Todo este proceso indica mutaciones en la relación bilateral militar, el mismo General Trevilla señalaba que desde 2016 las relaciones son muy positivas y que desde 2022 había adiestramiento conjunto.

Hay toda una estructura que se encarga de establecer el mecanismo de cooperación militar: Grupo de Trabajo Bilateral de Defensa, Reunión de Estado Mayor Conjunto, Mesa Redonda de Cooperación Bilateral; sobre estas se establecen Juntas de Integración y Reuniones de Estado Mayor por Servicio Militar.

El Plan Anual de Actividades, que al parecer se realiza desde 2022, deja entrever la fuerte integración, en una lógica de subordinación de distintos matices, del aparato militar mexicano al estadounidense. Se trata de diversos rubros, clasificados en: Junta de Intercambio de Información, Junta de Interoperatividad de Mando y Control, Fuerza Aérea, Ejército, Fuerzas Especiales, Junta de Integración Logística, Educación Militar Profesional, Educación y Capacitación Militar Internacional, Comando de Fuerzas Especiales Norte, Ejercicios, Ejército del Norte de los Estados Unidos, Comando Norte de las Fuerzas Navales de los Estados Unidos, Fuerzas del Cuerpo de Marines del Comando Norte de los Estados Unidos, Comando de Operaciones Especiales del Norte. Para 2022 suman 368 eventos planificados conjuntamente, aproximadamente; y 404 eventos en 2023. Veamos, grosso modo, en qué consisten estos eventos.

La Junta de Intercambio de información son reuniones de grupos de trabajo que hay en la SEDENA, SEMAR y el Departamento de Defensa de Estados Unidos, algunas son organizadas por el Comando Norte, otras por el Sur. Se realizan en Colorado Springs, Colorado, Crestview, Florida, Ciudad de México o Virtuales. La de Mando de Control, son cursos de seguridad cibernética, sistemas, etc., se realizan en Ciudad de México o en Fort Worth, Texas, principalmente. La de Logística son conferencias y reuniones de planificación, intercambio de expertos en materia, por ejemplo, de mantenimiento y vehículos blindados; se realizan de forma virtual, en la Ciudad de México, Veracruz, Texas o California.

Fuerza Aérea son reuniones y análisis de vigilancia e intercepción, cursos de controladores internacionales de armas aéreas, intercambios doctrinales y conceptos, necesidad de seguridad en bases aéreas. Se realizan en México, Panamá, San Antonio y en la Base de la Fuerza Aérea Tyndall en Florida.

Ejército del Norte de los Estados Unidos son reuniones de Estados mayores, con contactos fronterizos, estadísticas de prácticas en la frontera conjunta, etc. Se realiza en Piedras Negras, Coahuila, Virtuales, Ciudad de México, Sonora, Tamaulipas, Baja California, Chihuahua, Fort Eustis en Virginia, Texas, California y Arizona.

Comando Norte de las Fuerzas Navales de los Estados Unidos son planificaciones cooperativas, apoyo en programas como el Ship-Ryder, capacitaciones de oficiales de guerra electrónica, cursos de operaciones marítimas, etc. Se realiza en California, Virginia, Canadá, Rhode Island. Fuerzas del Cuerpo de Marines del Comando Norte de los Estados Unidos son conferencias de alta jerarquía en cooperación y seguridad, evaluaciones, sincronización, casi todas en la Ciudad de México. Comando de Operaciones Especiales del Norte son capacitaciones de habilidades críticas, entrenamientos expedicionarios estresantes y armas en en el conflicto. Se realizan en México, Virginia y Florida.

Ejercicios, se trata de conferencias, programa de líderes de la SEDENA, revisión de resultados, planificaciones, ejercicios multinacionales para asistencia humanitaria. A realizarse en México, Fort Polk en Louisiana, virtual, Hawaii, Colombia, Guyana y Colorado.

La Educación Militar son cursos, con duración variada, capacitación técnica y táctica, también hay maestrías, curso de violencia basada en género y salud de la mujer, curso avanzado de inglés, curso de tomas de decisiones curso a infantes de marina, navegación terrestres armas de apoyo, destreza en territorio accidentado, patrullaje, minas, navegación náutica, entrenamiento físico. Cursos de fuerzas especiales, cultura mundial, métodos de instrucción, organización de escuadrones, puntería avanzada de armas, operaciones en terrenos urbanos. Servicios de salud mental post desastre y combate, liderazgo, política cibernética, respuestas civil militares al terrorismo, lucha contra el terrorismo y guerra irregular, resistencia en guerra moderna, abogados militares, derechos humanos, seguridad y migración irregular, operaciones psicológicas, pruebas de vuelo de sistemas aéreos no tripulados. Investigación criminal, capacitación de Range de la Guardia Nacional. Estos cursos son impartidos en Fort Benning, en la Academia Interamericana de las Fuerzas Aéreas de San Antonio, en el Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad (antiguamente conocido como Escuela de las Américas), Fort McNair, Instituto de Idiomas de Defensa, Washington, Wright Patterson en Ohio, Rhode Island, Miami, California, Camp Pendleton, Virginia, Fort Leave Worth, Fort Bragg, Fort McNair Bldg, Hawái, Alemania, Puerto Rico, Charlotte, Canadá.

Todos los eventos tienen costo y varían en días de estancia. En 2022 el número total de efectivos militares involucrados asciende a 5,530 personas, 1,456 militares estadounidenses y 4,074 mexicano; en 2023 contempla 6,289 militares en total, 2,115 estadounidenses y 4,174 mexicanos. El costo total del Plan de Actividades Anual 2023 se estima en $14,734,530.34 dólares, pero no encontramos información para determinar si la suma calculada por evento —cálculo que hicimos nosotros— es de precios por persona o ya contempla todos los efectivos considerados. En dado caso sirve para tener una cota mínima, cifra que con el tipo de cambio de 2023 asciende a $ 261,277,112.35 pesos mexicanos.

¿Cuántos de los eventos enlistados se realizaron?, ¿cuánto se pagó? Esa información es una incógnita. Pero se puede encontrar información dispersa, por ejemplo, para 2022 hay evidencia de actividades que se realizaron, entre ellas: Subgrupo de Cooperación entre Fuerzas Armadas, Reuniones Conjuntas de Alto Nivel, Operaciones y Ejercicios, Reunión de Estados Mayores, Operaciones y Ejercicios.

Otras actividades realizadas en el mismo año que también se encuentran, son las efectuadas por los organismos dependientes de la Secretaría de Agentes Extranjeros, en la que participaron soldados de Ecuador, Fuerza Aérea de Guatemala, Comando Norte de los Estados Unidos y de la Oficina Coord. Def. de su Embajada en México y el Departamento de Estado. Hay otro correo donde se da a conocer una salida de tropas a Louisiana con motivo de adiestramiento, 138 soldados, posiblemente a realizarse en Fort Polk (que no está en Virginia como refirió el General Trevilla).

Llama la atención, entre estos intercambios, el préstamo en 2018 de un radar TPS-70 y luego su donación junto con un TPS-78 autorizada por el Departamento de Defensa de Estados Unidos en 2022; según se dice, sin condiciones. El primero se instaló en Sonora y sirvió para asegurar 6,602 kilogramos de diversas drogas, así como aeronaves, armas y vehículos. Para la donación, Estados Unidos absorbió los gastos de transporte, instalación, adiestramiento y operación estimados en 6 millones de dólares (120 millones de pesos mexicanos) en un periodo de 2 o 3 años; posterior a ello, la SEDENA absorbería los costos de su operación. El medio infodefensa.com informó que los radares entrarían en operación en septiembre de 2025 (https://acortar.link/j8gjfw).

En teoría, estas relaciones bilaterales están normadas por la Ley de Seguridad Nacional, que el Gobierno de López Obrador “casualmente” modificó en 2020, sobre todo en lo referente a Cooperación Internacional. Quedará para futuras elaboraciones el análisis de los cambios Constitucionales, no obstante, es visible que en la nueva ecuación de poder civil-militar en México está imbricado el poder militar norteamericano.

Conclusiones

El análisis crítico de la industria ilegalizada de sustancias psicoactivas y de su instrumentalización por parte de sectores del Estado mexicano, en particular de las Fuerzas Armadas y corporaciones policíacas con capacitación militar ─conocidas como unidades especiales─, muestra la insuficiencia analítica de las explicaciones oficiales y mediáticas convencionales.

Lejos de concebir a los grupos armados del “crimen común” al margen del Estado o como entes todopoderosos que supuestamente desafían la soberanía nacional —una narrativa funcional a los intereses del imperialismo estadounidense para justificar la injerencia extranjera—, la evidencia histórica y coyuntural apunta a una continuidad orgánica entre las estructuras castrenses y los circuitos de industrias ilegales, pero también legales que pisotean los derechos humanos de la clase trabajadora, sectores populares y comunidades indígenas.

En primer lugar, es menester enfatizar el lugar privilegiado que ocupan los ejércitos de los Estados burgueses en el tráfico de sustancias psicoactivas ilegales. Dicha posición no responde a la presencia aislada de “manzanas podridas” o a desviaciones individuales por corrupción, sino a una condición estructural inherente al aparato militar dentro de la sociedad capitalista y, de manera muy particular, en el contexto especial de la “semicolonia” mexicana (un dominio muy agudo de Estados Unidos sobre el país), donde la tecnología de la desaparición forzada para fines de redituabilidad ha tomado auge debido a los nichos de acumulación de capital que se han consolidado en torno a industrias criminales como el tráfico de órganos, la trata de personas y el trabajo esclavo, por mencionar solo algunas.

Las fuerzas armadas poseen el mayor equipamiento para ejercer la violencia, consolidando una vasta capacidad operativa para matar, impunidad institucional garantizada por el fuero y un control territorial absoluto (ejercido a través de retenes, patrullajes rurales y zonas militares). Como lo documentan los registros históricos y etnográficos —desde las guardias militares en los cultivos de la Sierra Madre en la década de 1970 hasta las operaciones logísticas y de trasiego contemporáneas (https://acortar.link/6x7bQA)—, el ejército no opera como un antagonista externo de los negocios ilícitos, sino como un actor clave que garantiza la rentabilidad y el orden de los flujos de mercancías hacia los mercados internacionales ─con esto tiene que ver, en cierta medida, el papel del Ejército Mexicano en el caso de la desaparición forzada de los normalistas de Ayotzinapa, por ejemplo─. Su posición objetiva le otorga una ventaja insuperable frente a cualquier otra organización civil armada para asegurar el tránsito transfronterizo de capitales y materias primas ilegalizadas, así como para garantizar la producción de mercancías y servicios ilegales.

En segundo lugar, la profundización de la militarización de la vida social y de la seguridad pública en México implica de manera ineludible un proceso de paramilitarización, el cual se consolida mediante la progresiva e intensa integración fáctica del Ejército Mexicano con el aparato castrense de los Estados Unidos. Esta articulación binacional, institucionalizada a través de complejos mecanismos como el Comando Norte, las Juntas de Estados Mayores Conjuntos, los planes anuales de adiestramiento y los ejercicios combinados (ejemplificados en los entrenamientos en bases como Fort Polk, Fort Bragg o los acuerdos de interoperatividad), desmiente el discurso oficial de estricta soberanía. Lejos de constituir relaciones simétricas o de colaboración defensiva neutral, la subordinación técnica, doctrinal y operativa del Estado Mayor mexicano al Pentágono consolida un modelo de seguridad regional dictado realmente desde Washington.

No obstante, la ideología oficial y los discursos hegemónicos suelen dar a entender una supuesta excepcionalidad ética o una pretendida pureza legal en las instituciones armadas del vecino del norte, sugiriendo que el imperialismo estadounidense opera únicamente como un fiscalizador incorruptible de la legalidad. Suponer que el ejército estadounidense carece de prácticas criminales sistémicas ─verdaderas tradiciones criminales─ resulta profundamente ingenuo y carente de rigor crítico. Obras de investigación como Fort Bragg Cartel de Seth Harp documentan con claridad cómo las propias estructuras de las fuerzas especiales estadounidenses albergan dinámicas de delincuencia organizada (especialmente narcotráfico), redes de contrabando, violencia extrema e impunidad en el interior de sus propias filas. Por ende, la cooperación militar bilateral no representa un esfuerzo para “luchas contra el narcoterrorismo”, sino la confluencia de aparatos de fuerza que se ensamblan en lógicas de dominación imperial, control geopolítico y administración de economías subterráneas.

Finalmente, es imperativo rechazar el uso del término “cártel” bajo los postulados de la crítica a la narconarrativa impulsada por autores como Oswaldo Zavala. Perpetuar la idea de los “cárteles” como presumibles corporaciones autónomas a los Estados capitalistas, cuasiomnipotentes que supuestamente logran consolidar una especie de “dualidad de poder reaccionaria” y, por lo tanto, que están desvinculados de estructuras coercitivas y políticas formales, cumple una función ideológica precisa: encubrir la instrumentalización de ellas desde las altas esferas del Estado tanto al norte como al sur del Río Bravo, algo que termina justificando la militarización impuesta desde el imperialismo norteamericano.

La implicación de mandos castrenses mexicanos en la producción y trasiego de sustancias psicoactivas ilegalizadas es algo que está presente desde los albores del régimen internacional de prohibición. Para muestra un botón: el primer gran capo de la droga en México fue el coronel Esteban Cantú Jiménez, quien en 1911 se encargó de sofocar las acciones putchistas del Partido Liberal Mexicano en Tijuana y, para 1915, gracias a su afinidad con el carrancismo, pudo asumir la jefatura del Distrito Norte del Territorio de la Baja California, en donde logró consolidar un cacicazgo político que controlaba incluso el comercio del opio en la región.

La violencia que azota a México desde hace 20 años no es el producto de una guerra entre el Estado y los criminales, sino la expresión de una reestructuración continua, permanente, de negocios ilegales y/o legales pero que atentan contra los intereses de las masas trabajadoras, populares e indígenas; las disputas son dentro del Estado capitalista ─el cuál es sumamente heterogéneo─, realizándose, principal aunque no exclusivamente, desde lógicas parainstitucionales y paramilitares, en un entramado cuya complejidad, en buena medida, se da a partir de la bastedad del tamaño del país y la división de sus regiones militares y navales.

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15 de septiembre de 2026

UNA CIENTÍFICA CHILENA CREÓ EL PRIMER PROBIÓTICO PATENTADO QUE PREVIENE LA INFECCIÓN QUE CAUSA EL CÁNCER GÁSTRICO.


Una científica chilena creó el primer probiótico patentado que previene la infección que causa el cáncer gástrico.
La bacteria Helicobacter pylori afecta a gran parte de la población mundial, y en Chile llega hasta el 70%. Casi no da síntomas, pero con el tiempo puede derivar en úlceras o cánc3r, así que Apolinaria García Cancino, bioquímica de la Universidad de Concepción, pasó casi 30 años estudiándola, y preocupada por la resistencia a los antibióticos, empezó a buscar bacterias buenas capaces de bloquearla antes de que hiciera daño.
Así, su equipo aisló una cepa capaz de resistir el ambiente del estómago y evitar que la bacteria se adhiera a la mucosa gástrica. En los ensayos clínicos, el probiótico logró un 93% de efectividad para prevenir la infección.
Hoy el probiótico ya se vende en Chile, tanto para adultos como para niños, y su creadora asegura que fue su gran sueño antes de jubilarse.

EL GOBIERNO AFGANO RECHAZA DEVOLVER EQUIPO MILITAR ESTADOUNIDENSE


Habana Noticias
 
 

El gobierno afgano ha rechazado devolver el equipo militar estadounidense abandonado en el país tras la retirada de las fuerzas de Washington en 2021. El arsenal está valorado en aproximadamente 7.000 millones de dólares e incluye vehículos blindados, aeronaves, armamento y sistemas de comunicación. La negativa de Kabul mantiene abierta una herida que Washington preferiría olvidar: la mayor humillación logística de su historia militar reciente. . El equipo fue abandonado durante la caótica retirada de agosto de 2021, cuando el ejército afgano se desintegró en cuestión de días y los talibanes tomaron el control de bases, aeropuertos y depósitos sin apenas resistencia. Washington gastó más de 2 billones de dólares en dos décadas de ocupación, y dejó atrás miles de millones en material que ahora está en manos del gobierno que juró destruir. La ironía es brutal: el imperio armó a un ejército que se rindió sin disparar, y ahora ese ejército entrega sus armas a sus enemigos. La disputa es un recordatorio de que las retiradas imperiales nunca son limpias. Estados Unidos exige la devolución del equipo, pero Kabul no tiene incentivos para ceder. El material abandonado es una prueba tangible de la derrota, un símbolo que el imperio quiere borrar y que Afganistán exhibe como trofeo. La historia no perdona a los imperios que huyen dejando atrás sus armas. Análisis: Moisés R. Hernández | MRH Análisis. Afganistán se queda con 7.000 millones en equipo militar de EE.UU. La mayor humillación logística del imperio sigue abierta. La historia no perdona a los imperios que huyen dejando atrás sus armas.

🎁 Domina el marco del poder global.

NUEVOS MISILES IRANÍES PODRÍAN ALCANZAR A ESTADOS UNIDOS


SE EMPAREJA LA CONTIENDA

Un alto clérigo iraní declaró este viernes que la República Islámica se estaba preparando para aumentar el alcance de sus misiles hasta 15,000 kilómetros (9,300 millas), lo que les permitiría alcanzar territorio profundo de Estados Unidos.
“Nos estamos preparando para que el pueblo estadounidense también vea cómo es ser alcanzado por misiles y comprenda lo que significa quedar sumido en sangre y destrucción”, informó Iran International.
Los misiles iraníes conocidos hasta ahora tienen alcances inferiores a los 15,000 kilómetros. Un sistema de misiles intercontinentales permitiría a Irán amenazar objetivos estadounidenses. Las barras y las estrellas dejarían de ser una potencia militar distante del alcance directo del territorio iraní.

14 de septiembre de 2026

EXIGEN INVESTIGAR FORTUNA DE ZENYAZEN ESCOBAR TRAS SU FALLECIMIENTO; DIFUNDEN COMUNICADO EN VERACRUZ


XALAPA, VER. – Grupos de docentes y ciudadanos organizados difundieron un comunicado urgente en redes sociales y WhatsApp para exigir que el reciente fallecimiento de Zenyazen Escobar García, exsecretario de Educación y diputado federal, no detenga las investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito y daño patrimonial en el estado de Veracruz.

Bajo el nombre de "Ciudadanos y Maestros Unidos por la Dignidad y la Justicia Social en Veracruz", la organización señaló que, aunque la muerte extingue la acción penal individual, las autoridades deben auditar a fondo los bienes acumulados durante su gestión.

PETICIÓN FORMAL A FISCALÍAS Y UIF

El pronunciamiento hace un llamado enérgico a la Fiscalía General del Estado (FGE), la Fiscalía General de la República (FGR) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para que actúen con congruencia institucional.

"El deceso de este personaje no puede ser una cortina de humo para frenar las investigaciones sobre enriquecimiento ilícito. Las propiedades, las cuentas bancarias y la inexplicable fortuna acumulada por el clan Escobar durante su paso por la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) deben ser auditadas a fondo", se lee en el documento.

DEMANDAS Y PRESUNTAS IRREGULARIDADES

El magisterio y los ciudadanos firmantes condicionaron la existencia de una verdadera "justicia social" en la entidad a la resolución de varias problemáticas heredadas de la administración de Escobar García en la SEV:

Seguros de vida institucionales:

Acusan la falta de pago de estos conceptos, lo que mantiene en vulnerabilidad a las familias de maestros fallecidos.

Adeudos salariales:

Reportan rezagos crónicos y retenciones indebidas al magisterio veracruzano.

Infraestructura y cafeterías:

Señalan opacidad absoluta en los ingresos de las cafeterías escolares y desvío de recursos destinados a los planteles más necesitados.

Señalamientos inmobiliarios:

El comunicado denuncia la presunta triangulación de terrenos (basureros) valuados en más de 30 millones de pesos a través de la Secretaría del Medio Ambiente, los cuales presuntamente están a nombre de la hija del exfuncionario.

EXIGENCIA A LA CUARTA TRANSFORMACIÓN

Los inconformes apelaron directamente a las administraciones estatal y federal para cumplir con la premisa del movimiento político gobernante: "Devolver al pueblo lo robado". Asimismo, insistieron en que la mejor forma de demostrar transparencia es liquidar inmediatamente las deudas con los trabajadores de la educación.

"La muerte de Zenyazen Escobar no puede quedar en la impunidad; la investigación debe llegar hasta las últimas consecuencias y sus prestanombres y cómplices deben rendir cuentas", concluye el texto que continúa viralizándose en las plataformas digitales del estado.

Desarmador Politico

AMENAZAN AL PERIODISTA EDGAR HERNANDEZ


CRISPA EL PODER DE MORENA EN VERACRUZ; CASO

EDGAR HERNÁNDEZ
VerbaBrava. Trujyper. Lunes 14 SEP 2026.

Periodista mexicano que por su trabajo informativo, crítico, no ha padecido intimidaciones, latrocinios y amenazas de muerte, no dimensiona el infierno que significa la vida diaria profesional para él y la zozobra para su familia la que irremediablemente se desestabiliza sin tener culpa.
Provengan los agravios desde instancias de gobiernos, injurias de personeros obedientes de sus amos “políticos” y afrentas anónimas por encargo no dejan de ser cobardes manifestaciones de alteración mental y deterioro moral de quien ordena tales bajezas humanas.
En este espacio dimos cuenta del asalto y robo perpetrado hace unas semanas en el domicilio del periodista Edgar Hernández en Xalapa, Veracruz. La sustracción ilegal de equipo de cómputo, archivos con información comprometedora de funcionarios de gobierno, vehículo, joyas familiares y dinero efectivo. No ha avanzado la investigación o alguien no quiere que avance.
(En abundancia de datos de ese asalto y robo a su domicilio, el periodista crítico de gobiernos emanados de Morena, el 7 de septiembre los presentó en la Secretaría de Gobernación específicamente en la Subsecretaría de Derechos Humanos que preside el “Mecanismo para la protección de personas defensoras de los derechos humanos y periodistas” asimismo amplió su denuncia ante FGR exponiendo grabaciones de llamadas intimidatorias posteriores al robo-.) Existe copia del documento.
Pareciera que el asalto a su domicilio hace semanas fue un “primer aviso” contra su persona y su trabajo periodístico porque…
El sábado 5 de septiembre de 2026 alrededor de las 20.00 horas recién de que “Línea Caliente” publicó versiones y fotografías inéditas del asesinato (“suicidio” determinó la Fiscalía General de la República) del diputado federal Zenyazen Escobar, el Premio Nacional de Periodismo otra vez recibió amenazas directas vía telefónica.
En lenguaje común de delincuentes le enviaron mensajes de texto; “vamos por ti, hijo de tu puta madre”; “te vamos a hacer picadillo junto a tu perra familia” y otras más en ese tono de la misma ralea.
En el perfil del acosador aparece un dibujo del oso Winnie Poo depositando un ramo de flores ante lápida de una tumba y se lee la leyenda “así pasen mil años siempre me harás falta”. El nombre (seguramente ficticio) del propietario del teléfono celular desde el que se envió el mensaje amenazante es “Fernando Santiago Calletano” Sic.
También es notorio el mensaje de advertencia que recibió desde un número telefónico supuestamente de la Fiscalía General del Estado de Veracruz “Aguas hermano, pélate porque van por ti”
En esta reciente situación de amenaza de muerte la FGR tras indagar por formato la identificación personal de Edgar y “Descripción de sus actividades periodísticas” tanto como la “Descripción de los hechos que conforman el riesgo” se comprometió a informarle al agraviado las medidas de seguridad que le brindarán en el definido concepto de “Contexto de justicia y protección”.
En precaución, el columnista y su familia se ausentaron de Veracruz mientras la FGR les formaliza garantías y las autoridades del Estado de Veracruz se dan por enteradas desde la ciudad de México.
La CEAPP, según la Secretaría de Gobernación, le brindará asesoría jurídica.
El historial profesional del columnista apunta que se ha desempeñado como corresponsal de guerra; colaborador durante 23 años del “Hombre leyenda” Fernando Gutiérrez Barrios; ganador de 4 Premios nacionales de periodismo; poseedor de 17 reconocimientos nacionales e internacionales; autor de 4 libros de política y gobernanza, guerrilla y política interior, la Operación Tucán sobre el asesinato de Colosio y recientemente con 26 colegas más coautores del libro “Soy periodista”.
#GUIJARRO: Se sabe que “Línea Caliente” incomoda ferozmente al Delegado del Bienestar, Juan Javier Gómez Cazarín, tanto como a la gobernadora Rocío Nahle al exponer a la opinión pública, desde el año 2024, bienes y valores supuestamente de su propiedad depositados en “Paraisos fiscales”.
Ah, se me olvidaba; también publicó de las ligas de Zenyazen con el Cártel de las grúas, de las disputas territoriales con el Grupo Sombra, de diferencias con un importante personaje muy cercano a Nalhe, según el análisis del periodista.
¿Lo anterior crispó al Poder de Morena en Veracruz? Al tiempo, tan tan.