GUANAJUATO,
Gto. (apro).- “Si Peña Nieto tuviera un poco de dignidad haría lo que
Videgaray: dimitiría”, dijo aquí el escritor Sergio Fernández, profesor emérito
de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, Premio Xavier Villaurrutia y
Premio Nacional de Ciencias y Artes.
Fernández,
uno de los más dedicados y reconocidos estudiosos de Miguel de Cervantes y su
obra, hizo llegar a Apro un mensaje que pidió difundir, en el
que señaló al presidente Enrique Peña Nieto como “un moderno Antonio López de
Santa Anna que nos vendió”.
Así lo
dijo:
“Eureka:
así como anteriormente tuvimos a un Santa Anna que vendió una gran parte de
nuestro territorio desde un punto de vista físico, de la misma manera Peña
Nieto nos ha vendido a nosotros desde el punto de vista moral, a todos los
mexicanos y a toda la república”.
“Si
tuviera un poco de dignidad, haría lo que Videgaray: dimitiría”, añadió.
El también
novelista y ensayista radicado en Guanajuato desde hace algunos años, expresó
así su indignación por la invitación de Peña Nieto al candidato republicano a
la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump; la visita de éste a Los Pinos y
el funesto resultado de tal encuentro, que acabó por elevar la popularidad del
magnate y le dio pie para ratificar su amenaza de obligar a México a pagar la
construcción de un muro si gana los comicios de noviembre.
Furioso
con Peña Nieto, el doctor el Letras Hispánicas por la UNAM fue cáustico al
hablar de “la suerte” de tenerlo como presidente:
“Si a eso
le agregamos que está, afortunadamente para él, casado con una joven muy
acaudalada que puede pagar la Casa Blanca, pues lo que concluimos es que somos
un país ‘que va adelante’…”, fustigó.
La visita de Donald Trump a México le significó al
republicano un aumento en la popularidad y preferencia del voto entre los
estadounidenses. En caso de que el candidato republicano a la presidencia de
Estados Unidos, Donald Trump, ganara las elecciones del próximo 8 de noviembre,
muchos mexicanos no le perdonarían a Enrique Peña Nieto ni a su partido haber
ayudado al magnate a ser elegido. así lo destaca hoy el diario The Economist.
El siempre risueño y multiproteínico Javier Duarte,
gobernador de Veracruz, es ya candidato al récord Guinness por el inicio más
desastroso de un gobierno en todos los tiempos. Por lo pronto, dice Ricardo
Rocha, es una prueba viviente de que el poder no sólo enloquece, sino que
provoca una baja sensible en las capacidades neuronales de quienes lo ostentan,
por decirlo eufemísticamente.
Con su
muerte, Juan Gabriel pone de manifiesto el evidente predominio
mediático del poder fáctico de las cadenas televisivas, que lucran y
condicionan los sentimientos de un pueblo, cuyo nivel educativo y cultural es
hijo de una visión prefabricada, que lo dispone como mero
producto de consumo. Los grandes consorcios imponen su lógica de mercado, al
estandarizar gustos y tendencias emocionales, que de la mano del poder oficial,
se corresponden para engendrar pasiones e identidades sobrepuestas,
que nada tiene que ver con las raíces de una nación o la
autenticidad de un pueblo. Son montajes y disfraces que maquillan
la percepción social de un sistema de cosas que descansan en una falsa
realidad.
La función de la canción comercial como medio lúdico, no solo
sirve para entretener, sino también contribuye a construir y reproducir
un tipo de vida en sociedad. Cimienta a través de la
reproducción de las letras, la alegoría de una
enseñanza-aprendizaje artificial, una forma de vida
idealizada. Las metáforas en las canciones construyen escenarios
imaginarios, alejados de la realidad, donde el sentimiento de pertenencia y
pertinencia, es lo único. Es por ello que amplios círculos
sociales, sin proponérselo, inconscientemente, quieren estar dentro,
(entonar día y noche las canciones del talismán).
El mundo en el que se construye la música comercial no es
neutral, corresponde a una representación ideológica y económica; medida y
estudiada. La música representa desde los tiempos antiguos una acción catártica
que cura las emociones. Es la medicina de las almas, pero también el reflejo de
una realidad y hasta de conflictos sociales, si es producto de tendencias
políticas o culturales. Es la expresión de las necesidades interiores más
profundas del individuo, que expuestas, son la idealización de su realidad,
encuadradas en la sublimación de los sentimientos y sus problemas,
y por tanto, son una escapatoria cardinal de su destino inmediato.
La canción es la solución balsámica, artificiosa. Un
escape a los problemas reales, pero también un medio
persuasor, que pretende hacerle creer a la gente que su sentir y
sus gustos, son los mismos para todos. La música comercial
que los grandes monopolios programan y difunden, siembra una identidad
personal y social falsa, donde el mensaje musical-simbólico los
hermana en un común sentimiento colectivo, creando ídolos como Juan
Gabriel, portador del hilo íntimo de la unidad familiar, nacional.
Es la “normal” metáfora de la felicidad y la desdicha, que la gran
mayoría de los nacionales creen como algo natural. Con esa percepción nacen y
mueren, sin que vislumbren la otra parte de la realidad.
Las letras de la música de Juan Gabriel, son
porciones de realidad que están socialmente determinadas. Son percepciones y
emociones que devienen generalmente de una conducta sembrada, y responden a una
comunicación social establecida, reproducidos por la población de manera
inconsciente. Quizá por eso Nicolás Alvarado, no ve sustento en la versión
lúdica del Divo de Juárez. No ve la vinculación entre su arte “culto”,
a la elemental sintaxis pueblerina, regida por parámetros de
consumo cotidianos, quizá porque la música de Juanga, se suma a larga
lista de obras artificiales del país.
Juan Gabriel con su muerte, está recibiendo el trato de un héroe
nacional, con las televisoras privadas a tope en su catarsis, proyectando
sendos moños negros en las pantallas, y compartiendo la posición
oficial con propósitos expresos de seguir coadyuvando con la unidad nacional,
al concebir la tercer visita de Alberto Aguilera a Bellas Artes, bajo la
premisa de que lo popular también es artístico, y merece recibir los honores
patrios, como se hizo con los hombres ilustres referentes de la cultura y la
identidad nacionales, que forman parte de la memoria y patrimonio de la
nación. Que el pueblo sienta como propio a Juan Gabriel, aun cuando su arte
popular, sea un híbrido indudablemente preconcebido. Un producto
comercial, altamente rentable para las empresas televisivas, dueñas del mercado
musical, económico y emocional de millones de personas.
Alguien tiene que salir a
apoyar y defender a nuestro Presidente Peña Nieto y por supuesto que Justo
Verdad es el indicado. #JustoConAristegui
Don
"Justo verdad" acusa "tergiversaciones" sobre el plagio en
la tesis de Enrique Peña Nieto y habla sobre la visita de Donald Trump a
México. Al final, debido a su longevidad, "olvida" el nombre del
mandatario, a quien apoya sin ninguna duda. *Colaboración de Héctor Suárez para
Aristegui Noticias.
Que ante la represión que ha sufrido el magisterio disidente
en todo el territorio nacional, a la resistencia a la reforma educativa, la
cual trae la intención privatizadora de la educación y responde a los intereses
de la OCDE, Banco Mundial y al empresariado.
Ante todo este panorama en el estado de Veracruz, el
movimiento magisterial se ha encontrado en resistencia ante éste despojo
laboral, y ante ello el estado ha dejado a 5 miembros del magisterio con
retención salarial desde hace 6 meses, por ello convocan a la base magisterial
este Viernes, a las a las 7 de la mañana en la SEV Xalapa, para exigir la
liberación inmediata de éstos salarios.
En México vivimos ‘‘un estado de
excepción no declarado, donde es posible rastrear la historia de una auténtica
política oficial del exterminio’’ y una ‘‘guerra civil molecular de todos
contra todos, (en la cual) la violencia reguladora se ha utilizado para acabar
con el ‘enemigo interno’ y los ‘competidores’’ en la economía criminal, pero
también para controlar a la ciudadanía’’, sostiene Carlos Fazio, analista
y profesor universitario.
Autor de una docena de libros y
folletos, Fazio completa una trilogía con su más reciente obra (editada por
Grijalbo), Estado de emergencia. De la guerra de Calderón a la guerra de Peña
Nieto.
¿Hay diferencias entre ambas
‘‘guerras’’? Fazio no las ve: ‘‘Ambos presidentes son simples accesorios
de una guerra imperial de conquista al servicio del capital corporativo
trasnacional; meros instrumentos locales de la ‘dominación de espectro
completo’, noción diseñada por el Pentágono antes del 11 de septiembre de 2001,
que abarca una política combinada donde lo militar (incluida la inteligencia),
lo económico, lo financiero, la (des)información mediática, lo cultural (la
educación, la identidad nacional y los saberes ancestrales incluidos), y también
lo jurídico (pensemos en el golpe parlamentario contra Dilma Rouseff), tienen
objetivos comunes’’.
Abunda que, en rigor, ‘‘la mal
llamada guerra a las drogas’’, que partió de un ‘‘diagnóstico equivocado” y de
una ‘‘estrategia mal diseñada’’ (Miguel Ángel Osorio Chong dixit), incluye
operaciones militares ofensivas (directas, sicológicas o encubiertas) dirigidas
incluso contra países no hostiles a Washington (como México), considerados
estratégicos desde el punto de vista de los intereses del llamado complejo
militar, industrial, energético, mediático.
–¿En qué fundas tu planteamiento de
que ‘‘la criminalidad se ha instalado en el corazón de nuestros sistemas
políticos y económicos’’?
–Los grupos de la economía criminal
no son un fenómeno aislado de la sociedad –una conspiración de maleantes contra
el Estado limpio–, sino más bien una especie de empresa, de carácter ilegal y a
la vez informal y legal, con un pie bien implantado en los sectores cruciales
de la sociedad y el Estado: el mundo financiero y el de los negocios, el
aparato de seguridad y judicial, y la política. En México, ejemplos sobran.
Pensemos en los nexos entre el ex gobernador interino de Michoacán Jesús Reyna
y Los caballeros templarios. O los del ex comisionado Alfredo Castillo con El
Americano y Los Viagras; en los ex gobernadores de Tamaulipas y un largo
etcétera.
De la mano de Foucault, Agamben y
Achille Mbembe, el articulista de este diario recupera ‘‘categorías que hablan
de un estado de excepción convertido en regla, en cuyo marco rige un necropoder
que exhibe la lógica de la política capitalista de nuestros días como
‘administración y trabajo de muerte’. Esto es, la instrumentalización
generalizada de la existencia humana y la destrucción material de cuerpos y
poblaciones humanas juzgados como desechables y superfluos. Matables, diría
Agamben. Un modelo que combina el accionar de la ‘máquina de guerra’ del Estado
con el de las corporaciones trasnacionales y los grupos de la economía
criminal, como vía para generar un terror paralizante, necesario para la
explotación de recursos geoestratégicos y el control de población’’.
Sigue Fazio sobre el papel de los
medios en el escenario que plantea: ‘‘Para justificar o encubrir esa dinámica
se necesita fabricar el consentimiento. Es decir, colocar en la sociedad
‘sentidos comunes’; la formación y manipulación de una ‘opinión pública’
legitimadora del modelo de dominación. Ergo, masas conformistas que acepten de
manera acrítica y pasiva a la autoridad, para el mantenimiento y la
reproducción del orden establecido. Ese es el papel de los medios de difusión
masiva bajo control monopólico privado’’.
–En los cables de la embajada de
Estados Unidos divulgados por Wikileaks, las referencias al Ejército Mexicano
hablan de su ‘‘resistencia’’ a compartir información y colaborar con las
agencias estadunidenses. ¿Cuáles son los hechos que perfilarían la existencia
de un plan diseñado en Washington al que se someten las fuerzas armadas mexicanas?
–El punto de inflexión es el llamado
‘‘tercer vínculo’’ (el militar), establecido entre el Pentágono y las fuerzas
armadas mexicanas en 1995, y una serie de pasos sucesivos que pasan por la
Iniciativa Mérida y la acelerada subordinación de todos los organismos de
seguridad del Estado mexicano a sus contrapartes estadunidenses.
–Muchos vieron en Michoacán y sus
autodefensas una alianza de ciudadanos y gobierno para enfrentar a la mafia.
Evidentemente tú no compartes esa idea.
–En el texto enumero una decena de
organizaciones de civiles armados de distinto tipo. Algunas responden a los
manuales de operaciones en campaña y guerra sicológica de la Secretaría de la
Defensa Nacional, con una lógica de contrainsurgencia enmascarada bajo la
guerra a las drogas. Por propia voz, líderes de las autodefensas de la Tierra
Caliente han revelado sus nexos iniciales con el mando castrense de la 43 Zona
Militar de Apatzingán.
–¿Estuvieron las autodefensas
michoacanas más cerca de Los Pepes colombianos que de La banda de los Sacco
(Camilleri)?
–Aunque pudiera haber puntos de
contacto entre la situación vivida por la familia Sacco, de la localidad
siciliana de Raffadeli, Italia, en la primera mitad del siglo XX, y algunas
autodefensas michoacanas, creo que ninguno de esos liderazgos auspiciados o
apoyados por el Ejército Mexicano impulsó ideas socialistas. En cambio, la
gestión no tan encubierta del policía colombiano Óscar Naranjo, peón de EU y
asesor de Peña Nieto, remite a la lógica del escuadrón de la muerte Los Pepes (perseguidos
por Pablo Escobar), que daría origen a las criminales Autodefensas Unidas de
Colombia (AUC).
–¿Encuentras en las llamadas Zonas
Económicas Especiales (ZEE), recientemente aprobadas por el Congreso, una pieza
de la ‘‘mercantilización y privatización de territorios’’ a las que aludes en
tu obra?
–Las ZEE son la nueva fase del Plan
Puebla Panamá. Remiten a la actual ofensiva planetaria del capitalismo criminal
militarizado. A un ‘‘arreglo espacial’’ de dimensiones geopolíticas; al proceso
de construcción violenta del espacio para la acumulación capitalista por
desposesión o despojo. Se trata de privatizar y mercantilizar todo, incluido el
territorio. Las ZEE son un eslabón clave del Acuerdo Transpacífico, en cuyo
marco juegan un papel fundamental Puerto Chiapas, Lázaro Cárdenas y el Istmo de
Tehuantepec.
–Dada la abundancia de masacres y
abusos, ¿cómo fue el proceso de selección de los casos que utilizas para dar
sustancia a tus tesis?
–Me basé en un mosaico de ejemplos
que exhiben el necropoder encarnado por los regímenes de Calderón y Peña Nieto.
Los casos remiten a la militarización de la vida cotidiana para el sometimiento
social y la sumisión del Otro, considerado desechable, exterminable, según la
lógica del derecho penal del enemigo (Günther Jakobs). Fueron seleccionados
porque exhiben diferentes facetas de una acción institucional jerarquizada,
planificada y normada desde el Estado mismo, y fueron ejecutadas por unos
hombres–ni monstruos ni villanos– que actuaron como engranajes de una maquinaria
corporativa asesina. Los casos citados desnudan la ‘‘verdad histórica’’ oficial
y exhiben la alteración y manipulación de los escenarios de las violencias de
Estado y la siembra de evidencias –dijo el escritor.
–Tu detallado recuento de muchos de
los horrores recientes deja una sensación de desesperanza. ¿Hay salidas?
–Para transformar de raíz las
injustas estructuras de dominación hay que analizar cómo funciona el sistema, a
qué obedecen, en la coyuntura, la práctica sistemática y generalizada de la tortura,
la desaparición forzada y las ejecuciones sumarias extrajudiciales. La salida
pasa por la toma de conciencia por amplias capas de la población, para que de
manera organizada, y mediante una acción participativa transformadora, se vaya
construyendo un proyecto alternativo. Muchos mexicanos y mexicanas están, hoy,
construyendo esa salida.
Estado de emergencia se presenta en
la Casa Lamm, Álvaro Obregón 99, este jueves 21 de abril a las 19 horas.
Comentan: Santiago Corcuera, Mario Patrón, Miguel Álvarez, Abel Barrera y el
autor.
Pues sigo a Fazio desde hace mucho,
he tratado que mis conocidos y quienes vienen a este blog se enteren qué nos
esta pasando y en general de eso tratan la mayoría de entradas de este blog,
ese es el verdadero Nuevo Orden Mundial y no otras conspiranoias que están
hechas para desviar la atención. Por favor difundan, aquí hay más entradas sobre
escritos de Carlos Fazio. Saludos a todos!