Libertad Bajo Palabra
Por Armando Ortiz
Robert Morris fue uno de los consultores espirituales durante el primer mandato de Donald Trump, y se le considera el fundador de una de las iglesias evangélicas más grandes y poderosas de Estados Unidos. Después del juicio que tuvo cobertura nacional, Morris se declaró culpable de cinco cargos de abuso sexual contra una menor de 12 años. De acuerdo con el juez que llevó el caso, «los abusos comenzaron en diciembre de 1982, cuando Morris era un predicador viajero y visitó a una familia en Hominy, Texas. La víctima tenía 12 años entonces y el abuso continuó por cuatro años más».
Esta es la primera de varias sentencias que se esperan pesen sobre el religioso, quien renunció al liderazgo en la iglesia Gateway en 2024. La pena total es de 10 años, pero cuenta con una suspensión, por lo cual solo pasará seis meses en prisión.
Cindy Clemishire, la víctima del abuso, quien ahora tiene 55 años, declaró: «Hoy finalmente se ha hecho justicia, y el hombre que me manipuló y abusó de mí cuando era una niña inocente de 12 años finalmente irá tras las rejas. Mi esperanza es que esas víctimas escuchen mi historia y les permita vencer la vergüenza y les permita hablar». Este, y el caso de Jeffrey Epstein, quizá sustente el calificativo que le gritó un trabajador de la planta Ford en Michigan: “Defensor de pedófilos”.

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