8 de octubre de 2026

DEL PAN AL PT: ALAN RODRÍGUEZ Y EL VIEJO OFICIO DE CAMBIAR DE CAMISETA


Editorial del Desarmador Politico

En política, cuando se carece de ideología, siempre queda el pragmatismo. Y cuando se acaba el espacio en un partido, siempre aparece otro dispuesto a recibir al “talento” reciclado.

Ese parece ser el caso de Alan Gonzalo Rodríguez Batista, quien acaba de ser incorporado formalmente como coordinador regional del Partido del Trabajo (PT) en el distrito 16, con cabecera en Córdoba.

El nombramiento no sería mayor noticia si no fuera por el pasado político y administrativo que acompaña al nuevo operador petista.

Porque resulta, cuando menos, llamativo que un personaje identificado con el grupo político de la exalcaldesa panista Leticia López Landero aparezca ahora como uno de los encargados de construir estructura, afiliar ciudadanos y preparar el terreno para una eventual candidatura a la diputación federal.

¿Transformación política? ¿Conversión ideológica? ¿O simplemente cambio de camiseta?

En Córdoba, muchos ya tienen su propia respuesta.

DEL “PRIAN” AL PT

Rodríguez Batista formó parte de la administración municipal 2017-2021 encabezada por López Landero. Durante ese periodo ocupó la jefatura de inspectores de Comercio, precisamente una de las áreas que más críticas recibió por los operativos contra comerciantes informales y por los señalamientos ciudadanos sobre presuntos abusos de autoridad.

Uno de los episodios más recordados ocurrió el 8 de julio de 2020, cuando un operativo en la avenida 10 terminó en un enfrentamiento con una comerciante ambulante. El caso cobró notoriedad después de que la mujer denunciara públicamente una presunta agresión contra su hijo menor de edad y circularan videos del incidente en redes sociales.

Aquellas imágenes provocaron indignación entre ciudadanos y comerciantes y se convirtieron en uno de los episodios más cuestionados de la política de inspección de aquella administración.

Hoy, varios años después, uno de los funcionarios identificados con aquella estructura aparece convertido en operador del PT.

Así funciona el reciclaje político.

CUANDO LA IDEOLOGÍA SE GUARDA EN EL CAJÓN

Lo verdaderamente interesante no es que Rodríguez Batista haya cambiado de partido. En México, cambiar de camiseta se ha convertido casi en deporte nacional entre quienes viven de la política.

Lo interesante es que el PT, partido que se presenta como una fuerza de izquierda y parte del movimiento de transformación, haya decidido depositar una responsabilidad territorial en un personaje cuyo pasado político está vinculado precisamente con uno de los gobiernos municipales que hoy sus propios aliados suelen utilizar como ejemplo de aquello que, dicen, debe cambiarse.

Es difícil hablar de transformación cuando los operadores son los mismos.

Cambian los colores, cambia el logotipo, cambia el discurso… pero permanecen los mismos intereses.

De ahí que en los corrillos políticos cordobeses ya comiencen a llamarlo “chapulín político”: primero cerca del PAN, después tocando puertas en otras expresiones políticas y ahora instalado en el PT.

No hay que ser politólogo para entender el mensaje: cuando el poder llama, la ideología puede esperar.

EL GRUPO DE LETICIA, EN NUEVO DOMICILIO

Rodríguez Batista tampoco llega solo al nuevo escenario.

Su nombre ha sido relacionado políticamente con Marcos Galicia, ambos identificados por sectores locales como parte del grupo cercano a la exalcaldesa Leticia López Landero.

La administración 2017-2021 terminó envuelta en fuertes cuestionamientos políticos y ciudadanos por su desempeño, el manejo de los recursos públicos y diversas acusaciones de presuntas irregularidades que marcaron buena parte de la discusión pública durante y después del gobierno municipal.

Ahora, algunos de esos personajes buscan una segunda vida política bajo nuevas siglas.

Y aquí surge la pregunta incómoda:

¿El PT está construyendo una nueva estructura política o simplemente está abriendo la puerta al reciclaje de operadores de administraciones que antes eran señaladas desde la izquierda?

Porque una cosa es sumar ciudadanos y otra muy distinta es importar estructuras completas con todo y equipaje político.

EL NEGOCIO DE LA POLÍTICA

Alan Rodríguez pertenece además a una familia conocida en Córdoba. Es hijo de Gonzalo Rodríguez Díaz y Edith Batista Fuentes, propietarios del zoológico BioZoo, y hermano de Kitzia Rodríguez Batista, quien participó como princesa de las fiestas del 400 aniversario de la ciudad en 2018. Incluso esta familia es señalada de elitista y prepotente.

Nada de eso constituye una falta. Pero sí forma parte del contexto de un personaje que ahora pretende convertirse en una pieza relevante del tablero político regional.

El verdadero problema, sin embargo, no es el apellido.

Es el pasado.

Es la trayectoria.

Es la congruencia.

Y, sobre todo, es la pregunta que muchos ciudadanos se hacen cuando observan cómo determinados personajes reaparecen una y otra vez, independientemente del partido que esté en el poder.

CAMBIAR DE PARTIDO NO CAMBIA LA HISTORIA

El PT tiene derecho a incorporar a quien considere conveniente. También tiene derecho a construir su estructura electoral con los operadores que mejor le parezcan.

Pero la ciudadanía también tiene derecho a recordar.

Y en política, la memoria suele ser mucho más incómoda que cualquier discurso.

Porque no basta con ponerse una camiseta guinda, roja, azul o de cualquier otro color para borrar el pasado.

Cambiar de partido no cambia la historia.

Y si el PT pretende presentar a Alan Gonzalo Rodríguez Batista como uno de sus principales operadores en Córdoba, tendrá que explicar por qué un personaje vinculado políticamente con una administración panista cuestionada termina convertido, de pronto, en representante de una fuerza que presume justamente combatir las viejas prácticas políticas.

Al final, quizá el verdadero proyecto no sea la transformación.

Quizá sea simplemente la transformación de los políticos para conservar el poder.

Y Córdoba ya conoce demasiado bien esa película.

Desarmador Politico

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