Su llegada al PT despierta inconformidad en Córdoba; su pasado en el panismo y sus vínculos con la administración de Leticia López Landero vuelven al centro del debate.
Córdoba, Veracruz.
Redaccion: Desarmador Politico
Marco Antonio Galicia Bernabé, exfuncionario municipal y operador político en Córdoba, vuelve a colocarse en el centro de la controversia tras su reciente designación como coordinador distrital del Partido del Trabajo (PT). Su incorporación a la estructura petista ha generado inconformidad entre sectores de la militancia local, donde se cuestiona su trayectoria, su compromiso con el partido y las presuntas aspiraciones personales que, según sus detractores, estarían detrás de su incursión en esta fuerza política rumbo al proceso electoral de 2027.
La llegada de Galicia Bernabé al PT reaviva los cuestionamientos sobre su historial partidista y sus vínculos con figuras de la política cordobesa. Para sus críticos, su trayectoria representa un ejemplo de cómo algunos operadores políticos cambian de siglas en busca de espacios de poder, aun cuando sus antecedentes y lealtades anteriores generan dudas entre las bases de los partidos que los reciben.
Un pasado marcado por conflictos partidistas
Uno de los antecedentes más relevantes de Galicia Bernabé se remonta al 5 de julio de 2006, cuando la Comisión de Orden del Consejo Estatal del Partido Acción Nacional (PAN) en Veracruz emitió una resolución dentro del expediente 20/2006-C.O.C.E. Según la información referida sobre ese procedimiento, se le impuso una suspensión de derechos partidistas tras señalamientos relacionados con el presunto apoyo a candidatos de otras fuerzas políticas, conducta considerada una traición a los principios de la organización.
Años después, Galicia Bernabé fue incorporado al equipo político de Leticia López Landero, quien gobernó Córdoba durante el periodo 2018-2021. Bajo el respaldo de la entonces alcaldesa panista, ocupó posiciones dentro de la administración municipal que lo colocaron en áreas estratégicas del gobierno local.
Entre los cargos que se le atribuyen figuran responsabilidades en la Dirección de Desarrollo Social, así como funciones relacionadas con la estructura municipal. También fue señalado como subdirector de Tránsito Municipal, puesto que habría asumido en marzo de 2018.
Su paso por el área de Tránsito estuvo acompañado de fricciones con integrantes del gremio taxista, quienes, de acuerdo con los antecedentes referidos, realizaron manifestaciones en medio de inconformidades relacionadas con su gestión, señalado de abuso de autoridad y corrupcion. Asimismo, se le ha vinculado con actividades en el organismo paramunicipal Hidrosistema de Córdoba.
Durante aquella administración también circularon señalamientos sobre presuntos actos de prepotencia, nepotismo y posibles irregularidades en el manejo de recursos. Sin embargo, estas acusaciones deben distinguirse de los hechos que hayan sido acreditados formalmente por las autoridades competentes.
El caso del local del Parque V Centenario
Uno de los episodios más controvertidos relacionados con Galicia Bernabé es la disputa por un local comercial ubicado en el Parque V Centenario, espacio que originalmente habría sido destinado al funcionamiento de una cafetería municipal.
Durante el gobierno del morenista Juan Martínez Flores, correspondiente al periodo 2022-2025, la Dirección de Comercio del Ayuntamiento intervino en el caso y procedió a la clausura del establecimiento, de acuerdo con los antecedentes proporcionados sobre el asunto.
Aunque el registro de la última concesionaria aparecía a nombre de Vianey Nieves Rodríguez, identificada como esposa de Galicia Bernabé, las revisiones municipales habrían señalado a este último como la persona encargada directamente del establecimiento.
El punto central de la controversia radicaba en las condiciones bajo las cuales se habría otorgado y mantenido el uso del inmueble, así como en la presunta existencia de acuerdos de comodato o traspasos que podrían contravenir la normativa municipal aplicable a los bienes públicos.
El caso plantea interrogantes sobre la legalidad de la ocupación de un espacio propiedad del Ayuntamiento y sobre la actuación de las autoridades encargadas de vigilar su aprovechamiento.
Del PAN a la izquierda: una nueva oportunidad política
Tras concluir el gobierno de Leticia López Landero, Galicia Bernabé y otros integrantes de su grupo político no habrían encontrado los espacios que buscaban dentro del panismo local. Posteriormente, su actividad comenzó a vincularse con organizaciones de izquierda, en un movimiento que hoy genera cuestionamientos entre militantes que consideran contradictorio su cambio de plataforma partidista.
Durante el pasado proceso electoral municipal, el Partido del Trabajo lo habría incorporado al equipo encargado de coordinar la campaña de Paola Castellanos, candidata a la presidencia municipal de Córdoba.
Sin embargo, versiones atribuidas a personas cercanas a aquella campaña sostienen que su participación en las actividades territoriales fue limitada y que no habría contribuido de manera significativa al trabajo de campo, pese a haber recibido honorarios por sus servicios. Estas afirmaciones forman parte de los señalamientos que circulan en el ámbito político local y requieren contrastarse con las personas involucradas.
Pese a las inconformidades, Galicia Bernabé consiguió posicionarse ante las dirigencias estatal y nacional del PT y obtuvo responsabilidades dentro de su estructura política. Incluso, con respaldo de la dirigencia estatal, habría instalado una oficina en la prolongación de la calle 1, entre avenidas 6 y 8, en Córdoba.
Desde ese espacio se promueven actividades de apoyo social, entre ellas la recepción y distribución de medicamentos. No obstante, la utilización de estas acciones como plataforma de posicionamiento político es una cuestión que sus críticos ponen en duda.
Las lealtades que cruzan las fronteras partidistas
Más allá de su nombramiento en el PT, uno de los aspectos que despierta mayor suspicacia en el escenario político cordobés es la presunta continuidad de los vínculos entre Galicia Bernabé y Leticia López Landero.
La relación política entre ambos alimenta versiones sobre la posible permanencia de operadores cercanos a la exalcaldesa en distintas fuerzas políticas. Entre las especulaciones que circulan se encuentra la posibilidad de que López Landero conserve interlocutores o aliados no solamente en el PAN, sino también en Morena y el Partido del Trabajo.
Por ahora, es probable la existencia de una estrategia coordinada entre sus infiltrados en esos partidos o de una operación política dirigida por la exedil, aprovechando las lealtades personales y la facilidad con la que algunos actores transitan de una organización política a otra.
La pregunta de fondo es si la llegada de Marco Antonio Galicia Bernabé al PT responde a un proyecto de fortalecimiento partidista y trabajo territorial o si representa una nueva oportunidad para construir una plataforma de promoción personal con miras a 2027.
En un escenario donde los partidos buscan ampliar su presencia electoral, el desafío para el PT será demostrar que sus nombramientos obedecen a criterios de capacidad, compromiso y congruencia política, y no únicamente a los acuerdos entre operadores.
Porque cambiar de partido no constituye, por sí mismo, una irregularidad. Pero cuando un nuevo nombramiento está rodeado de cuestionamientos sobre el pasado, las alianzas y los intereses de sus protagonistas, la militancia tiene derecho a exigir explicaciones y la dirigencia, la obligación política de ofrecerlas.
Tomado de las redes sociales

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