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15 de febrero de 2017

EMPUJANDO LA CARRETA…




La analogía del Maestro Velázquez sobre el trabajo que hay que hacer cada día para cambiar el rumbo, para reestablecer el estado de derecho, y para alcanzar la anhelada justicia, no puede ser más precisa porque de eso se trata… Que sin importar las condiciones en las que se encuentre el camino, ni los vendavales que a veces azoten, el deber y el compromiso obligan a seguir empujando la carreta, y el mejor ejemplo de ello son las mujeres, las madres, las activistas sociales que integran los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas.

Podrían mencionarse a muchas, seis mil o tal vez más sólo en Veracruz, pero con el nombre de una de ellas basta para llegar a la memoria de los lectores, y cimbrar el corazón de cualquiera que haya visto aquel video que en cuestión de horas se hizo viral, Aracely Salcedo. El país entero recuerda aquella escena, probablemente la que mejor describe la perversidad de un gobierno, la indiferencia que raya en locura por parte de un “gobernante”, y la complicidad exhibida de una pareja que fungió más como líderes de una mafia que como “ejecutivo” y “primera dama”. Una madre encarando, desafiando, reclamando frente a frente a la máxima autoridad en el estado, la ineficiencia de “sus” instituciones, y la clara protección que desde estas se brindó durante años a delincuentes comunes o disfrazados de autoridades, para que hicieran con la vida de tantos jóvenes lo que quisieran.

Han pasado casi cinco años desde que su hija desapareció y Aracely Salcedo sigue empujando la carreta. Nada ni nadie la detiene. Igual organiza y representa al Colectivo de familiares en búsqueda de desaparecidos Córdoba-Orizaba, pinta un mural con los rostros de sus hijas e hijos como testimonio fiel de la más atroz realidad de un estado, que se planta en el Senado de la república para exigir iniciativas que encausen por la vía de la legalidad su lucha, como ocurrió el día de ayer.

Durante más de un año, se reunieron representantes de colectivos de todo el país con varios Senadores, uno de ellos Fernando Yunes, quien redactó junto a ellas y ellos una iniciativa para luego cabildearla con el resto de sus compañeros que formaban parte de las Comisiones de Gobernación, Derechos Humanos, y Justicia… Sin embargo al término del periodo de sesiones, esta se quedó atorada por muchas razones, por muchos intereses, probablemente el principal, les dijo el Senador veracruzano, el presupuesto que él y algunos más, más bien los menos, defendían se incluyera para que la iniciativa no fuera letra muerta como ha ocurrido en muchas ocasiones, incluso ahora en Veracruz con la alerta de género.

“Estuvimos afuera del Senado para empezar nuevamente con esta ley que es de sumo interés para todos los que tenemos una hija o hijo desaparecido, y no sólo para nosotros porque si esa ley es aprobada va a servir para que esto no vuelva a repetirse. Para darle identidad a tantos restos humanos que hay por todas partes, para una inmediata búsqueda que logre salvaguardar la integridad de nuestros hijos… Desde el 2015 iniciamos con esta campaña a la que llamamos VAMOS POR UNO MÁS Y NO MÁS”, comenta la señora Salcedo, madre de Fernanda Rubí Salcedo, desaparecida el 7 de septiembre del 2012 a la edad de 21 años en Orizaba, víctima de la delincuencia organizada, “los zetas”, en complicidad con el gobierno de Javier Duarte, asegura la madre de la joven.

Buscando lo que no quieren encontrar…

Aracely Salcedo, quien aún no se recupera de una neumonía que la obligo a detener la búsqueda por unos días, porque no se permitió más que eso, unos cuantos días, retomó la lucha y junto con colectivos de seis estados más de la república, llevaron la exigencia de JUSTCIA de nueva cuenta hasta la ciudad en donde se concentran los principales representantes de los tres poderes:

“Estamos alzando la voz por el Movimiento de Nuestros Desaparecidos en México, movimiento que nace de la irresponsabilidad del gobierno mexicano ante la grave situación de desapariciones forzadas y desapariciones por particulares. La desesperación, la frustración, la incertidumbre por parte de los familiares respecto al paradero de sus seres queridos, así como las condiciones actuales de impunidad y la falta de mecanismos de BÚSQUEDA efectivos, nos han orillado a los familiares a hacer nuestras propias búsquedas. BUSCAMOS LO QUE EL ESTADO MEXICANO NO QUIERE ENCONTRAR, porque sus intereses políticos y económicos son más grandes que sus obligaciones con los ciudadanos. El estado de Veracruz sigue a merced de la delincuencia organizada, muchas denuncias, ninguna sentencia”.

El tiempo dice la señora Aracely, se les agota, y las familias siguen en espera de una Ley de Desaparición Forzada y de Desaparición por Particulares que les garantice el derecho a una búsqueda eficiente: “Ya basta que el estado levante murallas a nuestras personas desaparecidas, hoy les reclamamos un periodo más, pero no más”.

Y es que desde el 2016 el Movimiento Nacional de Desaparecidos en México trabaja con las citadas Comisiones del Senado (Derechos Humanos, Gobernación, Justicia) la propuesta de dicha Ley, después de varios meses de discusión, tres para ser precisos, se acordó proponer la creación de una Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), Comisión que aseguran los colectivos es crucial para las familias de personas desaparecidas porque representa un elemento irrenunciable en la Ley.

A finales de ese año, hace apenas 40 días, el Movimiento se reunió de nueva cuenta con la Comisión de Derechos Humanos, Justicia, Gobernación y Estudios Legislativos, la Secretaría de Gobernación, y representantes del Gobierno Federal, y entre otros puntos, acordaron que la Ley sería discutida y aprobada en ambas Cámaras en el primer periodo Legislativo de 2017 con la participación de familias durante todo el proceso. Sin embargo poco lograron, la Ley sigue “atorada”:

“Las familias en la búsqueda de familiares desaparecidos, requerimos que se contemple nuestra participación y que se cuente con los recursos para ejecutar acciones de búsqueda. La responsabilidad del Estado frente a la situación generalizada de desaparición forzada de personas en el territorio nacional hace necesaria la implementación de mecanismos novedosos de búsqueda, así como la construcción de instituciones que gocen de capacidad humana, técnica y presupuestaria para cumplir con su mandato de forma eficaz”, detalla el documento redactado por el Movimiento, pero es justamente en este punto, en el que el gobierno mexicano no está dispuesto a ceder.

¿Increíble? No, al contrario, lamentablemente lógica la postura cuando la clase política ha olvidado que la única razón por la que alguien vota en una tan cuestionable democracia como la nuestra, es con la esperanza que esa persona procurará el bienestar de su familia como si fuera la propia, y no hay circunstancia que la aniquile más que saber que te arrebataron a un hijo y nadie hizo, ni hará nada al respecto.


TW @maryjosegamboa 

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