13 de julio de 2013

“CARRO COMPLETO” BAJO LA LUPA/ PIEDRA EN EL ZAPATO


Lilia Baizabal

por Lilia Baizabal
Los pueblos tienen el gobierno que se merecen“: Gaspar Melchor de Jovellanos
Más violencia, represión y hasta victimas mortales puede continuar tras el desaseo de las elecciones del pasado domingo, que le dio al PRI casi carro completo, tal y como se había pronosticado. Gracias a la indiferencia y apatía de los ciudadanos por participar en la vida política de su municipio y o estado y a la sobre operación de recursos públicos en la compra del sufragio.
Dan risa las declaraciones de diputados y senadores del PRI, como las de Flavino Ríos o José Yunes Zorrilla, cuando señalan que los resultados a favor de su partido en el estado, están relacionados a la “extraordinaria” labor que han realizado los funcionarios del gabinete próspero.
No pueden vanagloriarse de nada con un abstencionismo del 60%, el más alto de los 14 estados donde se registraron elecciones. Y con muchos pendientes por resolver por parte del gabinetazo entre los más importante la falta de una sola obra pública que valga la pena mencionar en tres años.  El combate a la pobreza, la inseguridad, la falta de empleo, entre muchos otros….
Nada más distante de la realidad. No es posible afirmen mentiras cuando salta a la vista que los números de alcaldías y diputaciones a favor del PRI, son mero resultado de la brutal y orquestada operación que se planeó desde hace más de un año y en donde por supuesto, tuvieron muchísimo que ver, el uso de los recursos públicos y de todo tipo.
Como en los viejos tiempos, seguros de que no habría ninguna clase de amonestación desde el más alto nivel político, los priistas aceitaron y bien la maquinaria electoral. Veracruz fue de los 14 estados donde se pusieron en práctica con más descaro que nunca los ratones locos, el carrusel, robo de urnas, actas adulteradas, clonación de las mismas, el colirio, turismo electoral, tal y como lo evidencia la presunta desaparición de gente del estado de Morelos que llegó a participar en la elección del pasado domingo.
carro completo
Y a eso se le suman los “repentinos” secuestros, asesinatos, incendio de vehículos, amenazas, intimidaciones que varios actores políticos de “oposición”, enfrentaron antes, durante y después del proceso electoral cuyos resultados, continúaubicando a Veracruz como noticia nacional.

No precisamente con información que “alabe el carro completo del PRI”, sino más bien por los hechos que trascienden y descubren otras formas de operación que desde el más alto poder, se avalaron en la captación de sufragios a favor del partido oficial.
Nada fue novedad. Para el casi “carro completo” del PRI en Veracruz, se aceitaron, porque siempre estuvieron en vigencia en los 12 años de panismo, las peores artimañas para “ganar” sufragios. No obstante, con el PRI en la Presidencia, lo hicieron con más cinismo, descaro, abuso, burla y hasta impunidad pues si los de la presidencia regresaron poniendo las mismas prácticas de las despensas, tarjetas Monex, compra de sufragios, caída del PREP, qué más se podría esperar de las elecciones locales.
Lo preocupante es que resulta muy lamentable que no conformes con haberse adjudicado casi todas las diputaciones locales de mayoría y las alcaldías que manejarán los presupuestos más importantes en la entidad,  no exista voluntad política por respetar los resultados en algunas otras presidencias y distritos que también buscan ser arrebatados al PRD y al PAN.
Más increíble ha resultado la tibia actuación del Instituto Electoral de Veracruz a través de su Consejera Presidenta Carolina Viveros, que no se ha “fajado”, las faldas para poner orden y frenar de tajo el “cochinero electoral”, de estos últimos días.
Lo  mismo se ha denunciado el embarazo de urnas, la toma de consejos municipales electorales y hasta la aparición de grupos armados que por sus pistolas, se llevaron las urnas para poder meterles los sufragios que les dieran los “triunfos”. ¡Es el colmo!.
Es tan grande la ambición de la clase política de Veracruz,  que no pudieron conformarse con lo ya ganado el pasado domingo, obtuvieron casi todo; pero no se conforman con eso todavía que quieren quedarse hasta con otros cuatro pequeños municipios que presuntamente le correspondían algunos al PRD, otros al PAN.
Ojalá que en alguien quepa la prudencia y evite el recrudecimiento de la violencia postelectoral en la entidad. Lo que ha sucedido en estos días en el estado, representa un severo foco rojo para nuestra contrahecha democracia. Ha quedado claro que el crimen organizado ya es un factor relevante que participa y coopera con grupos políticos a los que se les solicitó apoyo para financiar, movilizar, intimidar y hasta desaparecer a quienespudieron no cumplir con los dictados encomendados.
No basta con que la oposición panista y perredista, denuncien que fue “una elección de estado”. Es urgente que desde ahora, se trabaje para sentar las bases sobre la creación y aplicación de leyes que sirvan para frenar el gravísimo deterioro que se vivió en las elecciones y las que vendrán en los próximos 3 años. Imaginen cómo vendrán las de renovación del poder ejecutivo estatal. ¡Ni pensarlo!.
A la presunta oposición, tampoco le queda el papel de víctima pues gran parte del panismo y el mismo PRD, se prestaron a la disolución de la Gran Alianza que hubiera cambiado drásticamente los resultados del pasado 7 de julio. Nos preguntamos ahora de qué se quejan del PRI, si entre ellos son incapaces en ponerse de acuerdo y hasta pactaron en lo “oscuro” de espaldas a los intereses de sus agremiados. ¿Acaso no les cumplieron lo que les prometieron y por eso ahora protestan?.
En fin,  que lo más lamentable con los resultados del pasado domingo, es que la ciudadanía que no salió otra vez a sufragar, “harta de no ver los cambios”, permitió que los de siempre, consumaran sus aviesas y eternas ambiciones
Con tanto “carro completo” a favor del PRI, y tan escaso margen de maniobra que tendrá “la oposición”, los veracruzanos de todos los niveles sociales, pero más los que menos tienen, seguirán sufriendo las consecuencias del mal trabajo de una clase política que tiene 80 años velando por sus propios intereses, enriqueciéndose de forma brutal, desmesurada, descarada, cínica  y sumiendo aún más a la entidad en el atraso, la marginación, la deuda pública, el analfabetismo, el crecimiento del narco, severos problemas de salud pública, la pobreza y demás.
Cierto es que la partidocracia ha prostituido las elecciones, haciendo de estas un negocio más de los partidos en el poder. Por eso es necesario que la ciudadanía se involucre más en la exigencia para resolver los graves problemas que afectan a las mayorías. Como desempleo, la inseguridad, más oportunidades de educación, la escalada de precios en los productos de la canasta básica, la corrupción en la administración pública, la creación de nuevos y caros impuestos, entre muchos otros.
Reza la sentencia, “¡no hay mal que dure 100 años, ni pueblo que lo resista!”. Nos quedan serias dudas. Ya no se alcanza a vislumbrar qué es lo que tiene que suceder en Veracruz, para que la ciudadanía deje la apatía y desinterés en los procesos electorales y salga a usar la fuerza de su sufragio para impulsar los cambios que la entidad demanda con urgencia.
¡Pobre Veracruz!.

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