21 de enero de 2016

JAVIER DUARTE DE OCHOA, ¿EL MALA SUERTE?

Foto: Cuartoscuro
Andares Políticos
Benjamín Torres Uballe
@BTU15
                     
Indignante, por decir lo menos, resulta una vez más el cinismo del priista Javier Duarte de Ochoa, gobernador de Veracruz, para referirse a la desaparición de cinco jóvenes en el municipio de Tierra Blanca: “… en el estado de Veracruz. Tenemos un caso en Tierra Blanca, y lamentablemente en temas de seguridad pueden hacerse 99 cosas bien, pero con que una salga mal ese es el tema, como es el caso que hoy nos obliga a estar atentos y pendientes”. Caray, eso es pura mala suerte.

En el “levantón” de los jóvenes participaron policías estatales, de los cuales han sido detenidos siete elementos y, según el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, la mitad de ellos no había pasado los exámenes de control y confianza. ¿Entonces por qué seguían atracando?, perdón, ¿por qué seguían trabajando? ¿Quién y por qué lo permitió? De este tamaño es la anarquía y desgobierno que ha caracterizado a la actual administración de la entidad jarocha.
Como siempre sucede en estos casos, han sido las familias de los “desaparecidos” quienes presionaron a las autoridades para que lleven a cabo las investigaciones; a ello –y para acentuar la mala suerte- ha colaborado la amplia difusión del vergonzoso hecho en las redes sociales. Insisto, esto no es sino mala fortuna para el ya de por sí desprestigiado Duarte de Ochoa.
Y digan si el infortunio no se ha ensañado con el gobernador jarocho. Aún conmovidos hasta el llanto por el lamento del 99 por ciento, este miércoles llegó otra noticia incómoda: el asesinato en Coatzacoalcos del empresario Gertrudis Guízar Valladares, hermano del diputado federal por el Partido Encuentro Social, Gonzalo Guízar Valladares. Pero la teoría puede modificarse, faltaba más, podría quedar así: “… en temas de seguridad pueden hacerse 98 cosas bien, pero con dos que salgan mal…” y seguir hasta el infinito.
La amnesia parece también estar haciendo estragos en Javier Duarte, pues asegura que los índices delincuenciales van a la baja en Veracruz. Sin embargo, pretende pasar por alto que durante su gestión han sido asesinados, agredidos y desaparecidos el mayor número de comunicadores en el país. A ello, solo sugirió a los periodistas que se portaran bien.
Veracruz, según la asociación Alto al Secuestro, que dirige Isabel Miranda de Wallace, ocupó el pasado diciembre el cuarto lugar en secuestros (16) a nivel nacional, sólo por detrás del Estado de México, Tamaulipas y el Distrito Federal. En tanto que en el periodo comprendido del 1 de diciembre de 2012 al 31 de diciembre del 2015, se ubicó en el sexto sitio con 504 plagios denunciados. Como puede observarse, la inseguridad es un tema ardiente que le quema las manos al mandatario estatal, a pesar de su infundado optimismo.
Pero, ¿cuál es la consecuencia del cuestionado y polémico desempeño del gobernador priista, por ahora enfrascado –además de sus demagógicos intentos de justificación- en una abierta confrontación con sus enemigos los Yunes del PAN y del PRI? Nada menos que la pérdida de la gubernatura.
Sí, el Partido Revolucionario Institucional definitivamente estaría en riesgo de perder las próximas elecciones para gobernador a causa del mal trabajo realizado por Duarte de Ochoa, y en Insurgentes lo saben: fuentes consultadas por este columnista y que pidieron el anonimato consideran poco probable conservar el poder a causa del desaseo con el cual ha operado el gobernador. Máxime que tendrían que enfrentar una alianza cuyo propósito fundamental es echar al tricolor del gobierno estatal.
Son muchos los enemigos políticos que tenazmente se ha buscado Javier Duarte y seguramente buscarán cobrar la factura correspondiente en cuanto les sea posible. Esto se suma a que en cuanto concluya su periodo de “gracia”, los reflectores estarán sobre él, especialmente si el PAN llega a ganar las elecciones. La pregunta es si luego del “Moreirazo”, el PRI estaría dispuesto a proteger y solapar a don Javier, cuando ya muchas voces exigen que se investigue a otro de sus “protegidos”, Fidel Herrera Beltrán, de triste paso por el gobierno de Veracruz y quien hoy disfruta del manto de la impunidad a costa de los impuestos de los contribuyentes en el Consulado de México en Barcelona. Quedar en orfandad política vendría a confirmar la mala suerte de Duarte.

@BTU15
Escritor y poeta. Ama la música, el futbol, el vino tinto, la charla, a sus amigos. Pero sobre todo a su hija... ¡ah!, también a su invencible y bella mujer.

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