25 de marzo de 2014

LOS CÍNICOS PRIÍSTAS CELEBRAN MUERTE DE COLOSIO

Fuera de Foco/ Por Silvia Núñez Hernández
Un 23 de marzo de 1994, los mexicanos se estremecían al conocer sobre lo sucedido en la colonia Lomas Taurinas de la ciudad de Tijuana. Según versión de los medios de comunicación nacional, Mario Aburto Martínez –con tal sólo 22 años- orquestó sólo uno de los asesinatos más trascendentales de la historia. Su objetivo fue matar al candidato a la presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio, decisión personal y en la que supuestamente no fue contratado para ejecutar dicho crimen.

Se cuenta, que ante una escueta escolta, el solitario asesino penetró y se infiltró en el tumultuoso mitin realizado al aspirante a la presidencia de la República, hasta llegar al candidato en donde sacó su arma y le apuntó a la cabeza a muy corta distancia. La humanidad de Colosio rodó al suelo e inmediatamente fue trasladado al nosocomio de la ciudad, pero no logró superar el traumatismo que la bala le provocó, pereciendo instantes después.

La noticia voló como pólvora por todos los medios de comunicación del país, produciendo –al menos en mi persona- una sensación de desprotección y un sentimiento de horror, de incredulidad, de indignación. Conocer a detalle sobre la versión de que un hombre sólo haya podido persuadir a todo a su aparato de seguridad, era realmente ridículo. Corrieron muchas versiones entorno a su asesinato, pero inexorablemente algo que no podía evitar el Partido Revolucionario Institucional, es teñir sus siglas de rojo, pero está vez, por la sangre de su candidato.

Después de 20 años, se han realizado investigaciones más serias entorno su asesinato –pese que los priístas continúan con su versión oficialista- y se habla de todo un complot diseñado y ordenado desde palacio de gobierno. Algunos argumentan que el rompimiento fue derivado por el discurso emitido por Luis Donaldo Colosio el 6 marzo del mismo año en el Monumento a la Revolución Mexicana, acto que no le hizo ninguna gracia al aún presidente de la República, Carlos Salinas de Gortari –asesor y guía del Enrique Peña Nieto- originando un rompimiento de tal magnitud que terminó asesinado.

Dicho discurso fue:

“Veo un México de comunidades indígenas, que no pueden esperar más a las exigencias de justicia, de dignidad y de progreso; de comunidades indígenas que tienen la gran fortaleza de su cohesión, de su cultura y que están dispuestos a creer, a participar, a construir nuevos horizontes (…) Veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. De mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales (…) Como partido de la estabilidad y la justicia social, nos avergüenza advertir que no fuimos sensibles a los grandes reclamos de nuestras comunidades; que no estuvimos al lado de ellas en sus aspiraciones; que no estuvimos a la altura del compromiso que ellas esperaban de nosotros. Tenemos que asumir esta autocrítica y tenemos que romper con las prácticas que nos hicieron una organización rígida. Tenemos que superar las actitudes que debilitan nuestra capacidad de innovación y de cambio. [...] Empecemos por afirmar nuestra identidad, nuestro orgullo militante y afirmemos nuestra independencia del gobierno.”

Discurso aplicable a la actualidad, pues México enfrenta las mismas dolencias con la diferencia de que ahora existe el problema de la colusión del gobierno con el crimen organizado.

Carlos Salinas de Gortari, enfrentaba por otro lado uno de los más dolorosos desagravios que un político podía enfrentar. El resurgimiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en el estado de Chiapas, no le permitía la posibilidad de terminar su sexenio con “bombo y platillo” como él esperaba concluir. Su aparición y su declarada guerra en contra del gobierno, ejerció una presión realmente exasperante para el ejecutivo federal. Salinas de Gortari ordenó arrasar militarmente a comunidades indígenas enteras; miles de personas murieron luego de que elementos castrenses en helicópteros lanzaban lluvias de balas, les encendían fuego a sus casas, en fin, querían exterminarlos de la faz de la tierra. Los medios de comunicación nunca informaron sobre estos hechos, y como contraste a la situación a Chiapas, hicieron de la muerte de Luis Donaldo Colosio todo un circo.

Existen muchas versiones que aluden que el asesinato del candidato presidencial haya sido autorizado desde Los Pinos. También se sabe que existen versiones que dicho crimen fue orquestado y armado para hacer creer a la población sobre la versión del “asesino solitario”. Pero se cuenta que existieron dos “Marios Aburtos”, él que está en la cárcel y que el realmente perpetró el asesinato y el cual, supuestamente fue asesinado al otro día del atentado de Colosio.

La hipocresía

Año con año los priístas celebran “animosamente” el aniversario luctuoso de Luis Donaldo Colosio. Asumen su muerte como una bandera de “democracia”, de “ética”, de ser “revolucionario”. Un sinfín de hipócritas actitudes que ni ellos mismos se las creen.

La muerte de Colosio para los priístas, debiera ser considerada como un tributo a la corrupción, a la falta de ética, la falta de valores, a su deshumanizada forma de conducirse. Vergüenza les debería de producir pararse ante un busto con la imagen de Luis Donaldo Colosio. El cinismo es evidentemente una forma de vida de quienes se dicen militantes del tricolor.

También corre la versión de que su esposa, Diana Laura Rojas, se convirtió en una viuda incómoda, y cuenta radio bemba, ésta haya sido envenenada. Verdad o mentira, pero lo cierto es que dicha muerte, es parte de las estadísticas de los casos de violencia en el estado, que no serán esclarecidos por parte de las autoridades.

Un Cordero a la vista


No hay plazo que no se cumpla. Al municipio de Boca del Río [en el Word Trade Center] arribó Ernesto Cordero Arroyo, ex senador de la bancada panista, junto con Enrique Cambrianis, Julen Rementería del Puerto y Juan Bueno Torio, quienes fungieron como su comité organizador a dicho inicio de campaña.

Elocuente discurso del panista, quien se atrevió augurar que sacará al PRI nuevamente de Los Pinos como también pronosticó que el PAN ganarían la gubernatura del estado de Veracruz. Apostamos por ver, luego de que si resulta un tanto inquietante el hecho de que haya logrado “rentar” el Word Trade Center (WTC) cuando todos sabemos que el gobernador, Javier Duarte de Ochoa no permite que nadie –sean panistas, perredistas, petistas, convergentes, etc- hagan eventos en dicho centro de convenciones, si por él fuera, no permitiría que pasarán ni por la acera de frente. Quisiéramos saber cómo le hizo para lograr se lo alquilaran, aunque corre la versión de que no les costó ni un solo peso. Indigna pues que quieran tomarles el pelo a los ciudadanos, cuando se ve a todas luces que existe un literal contubernio con el PRI.

El número de asistentes a dicho acto proselitista fluctúan en los diversos medios de comunicación, algunos hablan de ocho mil, otros tantos de tres mil, algunos otros de dos mil militantes, otros de plano –los más viscerales y “a modo” del gobierno- dicen que estuvo con muy poca afluencia. Pero como dijera Felipe [del Sagrado Corazón de Jesús] Calderón Hinojosa: “Haiga sido como haiga sido”, había un gran número de militantes panistas lanzándole “vivas” a su candidato.

Mientras tanto, el “suspirante” a volver a ser dirigente nacional, Gustavo Madero Muñoz, inició su campaña en la ciudad de Puebla en la Plaza de la Victoria del Centro Cívico 5 de Mayo, donde fue acompañado por el alcalde, Antonio Gali Fayad y el gobernador del estado de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas. Igual que Ernesto Cordero, Madero logró congregar a un gran número de seguidores, que también fueron trasladados en camiones de pasajeros. Ambos mandos dicen que no fueron “acarreados” que fueron sólitos por su propio pie.

Sabemos de las debilidades de los militantes de albiazul, así que no dudamos en lo absoluto que en dicha contienda para alcanzar la dirigencia nacional esté plagada de golpes bajos y difamaciones por parte de los dos bandos, pese a que en los discursos de ambos contendientes, piden olvidarse de las diferencias y mantener la unidad.
Quejas y comentarios:

fueradefoco@agnveracruz.com.mx
fueradefoco67@gmail.com
Visita www.agnveracruz.com.mx

Periodismo puntual y con sentido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario