28 de junio de 2011

EL CHARRISMO SINDICAL

Por: Jorge Cruz Ibáñez
Sumidos en una confrontación , que no tiene para cuando termine, entre un sector importante de nuestra sociedad orizabeña, como lo representan los comerciantes ambulantes, del mercado Zapata y los de la calle Madero, entre otros , con el Alcalde Hugo Chahín, se abrió otro frente de discusión y descalificación entre el luchador social Jairo Guarneros en su cuestionamiento hacia el líder obrero de la CROM Enrique Hernández Olivares llamándolo “dirigente charro” , concepto que algunas personas desconocen históricamente su origen.

Es por ello, que en este sentido, escribo un intento de análisis histórico de una etapa del movimiento sindical mexicano que tanto daño ha causado , en la actualidad, a la clase trabajadora, veamos:

En el sexenio de Miguel Alemán ( 1946-1952) se buscó impulsar desde el gobierno, un proceso de industrialización con la ayuda de la iniciativa privada nacional y extranjera. Para ello fue necesario garantizar un panorama de “ estabilidad” para los inversionistas, lo que significaba controlar las demandas de los trabajadores en general.

El mecanismo para ello fue el corporativismo, que impulsado desde el gobierno de Lázaro Cárdenas del Río, supeditó el movimiento obrero a la estructura burocrática del grupo hegemónico en el poder, mismo que a la larga conformaría el Partido Revolucionario Institucional ( PRI ).

Así pues, dentro del programa de industrialización alemanista, no tenían cabida los sindicatos independientes, mismos que representaban un obstáculo para la clase política y económica en ascenso. Tal fue el caso de los sindicatos de la minería, del petróleo y del ferrocarril, que rompiendo con la sumisión de la ya para entonces corrompida Confederación de Trabajadores de México ( CTM ), intentaron formar hacia 1948 una agrupación sindical distinta.

Luis Gómez Z. Y Valentín Campa del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana ( STFRM) impulsaron decididamente esta iniciativa. Sin embargo el entonces Secretario General del mismo sindicato, Jesús Díaz de León ( apodado “ el charro” por su afición al jaripeo y los caballos), leal al gobierno, demandó a los primeros por un desfalco de 200 mil pesos, como una estrategia de desprestigio y hostigamiento hacia ellos y sus seguidores. Ante tal situación los comités Ejecutivo General y General de Vigilancia y Fiscalización suspendieron a Díaz de León.

Al poco tiempo, comenzaron las detenciones; miembros del ejército y la policía ocuparon las oficinas del sindicato en la capital, y el 26 de octubre Luis Gómez Z. es encarcelado. Un día después, en medio del hostigamiento y la persecución, Díaz de León es reinstalado como Secretario General, y casi inmediatamente comienzan a constituirse con la ayuda del gobierno, comités seccionales “ charros” afines a éste.

En los tiempos actuales, cabe preguntarnos : ¿ cuales son los escenarios futuros del sindicalismo mexicano? Cómo podremos cambiar la ruta de entreguismo de los derechos de la clase trabajadora por dirigentes deleznables ?

El analista alemán Wachenndorfer , Achim señala: Actualmente la crisis económica y política de ajuste definen el marco en el cual se desenvuelve la vida sindical en América Latina. La fuerte reducción del aparato productivo y el achicamiento del Estado significa la eliminación de un gran número de puestos de trabajo en áreas que han sido esenciales y estratégicas para la organización sindical, reflejando una drástica reducción del número de trabajadores y de la tasa de afiliación.

El movimiento sindical registra una serie de déficit estructurales y a la vez está envuelto en una crisis programática. Viejas concepciones ya no dan respuesta a un conjunto de nuevos desafíos, sin que aún se perfilen alternativas claras .

El movimiento sindical en todas partes debe hacer frente a una situación problemática: las altas tasas de desempleo y/o subempleo que condicionan la acción sindical, reestructuración y recomposición de la fuerza laboral, y los cambios profundos en la organización del trabajo que, impulsados por las nuevas tecnologías, hacen obsoletas, cada día más, viejas prácticas y recetas requiriendo nuevas estrategias y respuestas sindicales.

Como podemos percibir, el futuro del sindicalismo , no únicamente mexicano, sino latinoamericano y mundial es incierto, las recetas neoliberales expedidas por los órganos financieros internacionales, nos hablan de la desaparición del sindicalismo, como una opción de defensa de la clase trabajadora; sin embargo, algunos dirigentes sindicales han optado por alinearse al poder para no perder sus privilegios y canonjías, en detrimento de la clase que dirigen, ejemplos sobran, aquí en Orizaba y a nivel nacional.

Finalmente, hacemos votos porque la crisis política que vive nuestra ciudad llegue a su fin en base al diálogo enfocado en el aspecto, no el de la competitividad, donde unos ganan y otros pierden, sino en base al enfoque colaboracionista en donde todos ganan y obviamente gana la ciudadanía orizabeña.

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